Mar para Bolivia

LA  “SUPUESTA” RETIRADA DE CAMARONES

Diego Barros Arana,
Ilustre historiador y maestro en cuyo homenaje lleva el nombre la importante institución educativa de Santiago de Chile, 

Ya definió que la famosa “RETIRADA DE CAMARONES” fue un infundio organizado contra el Presidente de Bolivia Hilarión Daza. Publica lo siguiente: “Durante la marcha el Gral. Daza no había cesado de telegrafiar al presidente del Perú, Prado, para manifestarle todos las inconvenientes encontrados en el camino para seguir avanzando con su ejército”.

Celoso del posible triunfo boliviano y muy a favor del ejercito peruano del sur comandado por el Gral. Buendía, resolvió que éste ataque a las fuerzas chilenas sin esperar a Daza. En conocimiento de esta orden Daza informó a los jefes bajo su mando en la tarde del 16 de noviembre la orden de “contramarcha” (Diego Barros Arana, Historia de la Guerra del Pacífico, Ed. Andrés Bello: Santiago de Chile 1880-1914, pág. 155.) orden plasmada en el siguiente telegrama: “Viendo que no puede pasar adelante con su ejército, el consejo de guerra que anoche convoqué ha acordado que el Gral. Buendía ataque mañana al enemigo, siendo por tanto, no solamente peligroso, sino innecesaria la marcha de usted al sur”.

 Esta investigación deja en claro que, no hubo tal “Retirada de Camarones” puesto que Daza y sus fuerzas no alcanzaron a llegar a Camarones cuando Prado ordenó la detención del avance. La “Contramarcha”, que es el verdadero vocablo a emplear, no fue decisión de Daza sino de un Consejo de Guerra, comunicado por el presidente Prado. 

El Presidente de Chile, Aníbal Pinto escribe al Gral. Sotomayor el 21 de noviembre de 1879: “Mientras Daza subsista a la cabeza del gobierno de Bolivia será imposible arreglarse con ese país y mientras no se llegue a un acuerdo con Bolivia será difícil imponer la ley al Perú. Una vez que batamos al ejército peruano en Tarapacá, creo que debemos pensar en batir al ejército de Daza, una vez destruido  es probable que se produzca en Bolivia un cambio de gobierno y esto allanaría mucho el camino para el fin de la guerra” (Gonzalo Bulnes. Guerra del Pacífico. Ed. Del Pacífico Santiago de Chile, 1955.)