Mar para Bolivia

NUEVA HISTORIA DE LA LITERATURA BOLIVIANA
“Cantores del mar”

 

En el capítulo “Cantores del mar” se encuentra importantes referencias históricas sobre el candente centenario tema de Estado: “No se trata de una celebración, jamás podrá serlo mientras el mar boliviano esté cautivo. Mar arrebatado e irrenunciable. No tuvimos tiempo de disfrutar de la maravilla de sus olas, como lo hacemos con nuestras montañas y selvas amazónicas. Entregamos nuestro mar porque no hubo voluntad para defenderlo” 

Cáceres cita a Raúl Murillo y Aliaga en su estudio “La Quinta División” donde analiza el desempeño de Narciso Campero y Aniceto Arce.

Enumera a los traidores chilenos y bolivianos:

    Aniceto Arce partido rojo plata y bismuto
    Donoso chileno.
    Concha y Toro, chileno, ambos manejan Huanchaca

 
   Narciso Campero,
    Eliodoro Camacho, rojo

   
Zoilo Flores, masón y ministro en Lima, socio en Toco
  
 Mariano Baptista, clerical y rojo
   
Belisario Salinas, rojo· 
  
José Rosendo Gutiérrez, Secretario de Daza
y otra gran cantidad de figuras secundarias…contra Daza    contra Bolivia para tomar el gobierno, parar la guerra contra Chile y exportar sus piñas de plata y sacos de Bismuto.

Aniceto Arce desprecia al pueblo de Belzu y al cholaje de Daza. Prepara corriente pro chilena- paraliza la 5 división- le interesa Moquegua, Tacna y Arica; pero mucho más sus negocios mineros. 

Gabriel René Moreno en forma irónica escribe: “El que era calificado boliviano al servicio de Chile contra el aliado Perú encuentra a los bolivianos  todos, pueblo y gobierno constituidos en estado   expectante a favor de Chile contra Perú. En vano busqué a mis jueces No he encontrado sino cómplices traidores como yo”
Nadie pudo proba su traición Es el más preclaro boliviano de todos los tiempos Me acusaron de traidor y está visto a que  ha quedado reducida tremenda ligereza. Con una  candorosa falsía reclama lealtad para el pueblo peruano. ¿No ven que lo que con torpe mano están sembrando para más tarde en el corazón del pueblo vecino, es el rencor profundo y el desprecio?
El plan de campaña de defensa de Méndez y Daza para la defensa del Litoral fue ignorado por el traidor y golpista Narciso Campero.

Murillo y Aliaga: “Daza organizó con ese objetivo la V División al sur al que se incorporaron jóvenes de Potosí-Tarija Chichas y Lípez reunidos en Tupiza y Cotagaita y voluntarios de la Argentina. Luego del Alto de Alianza en Tacna, Campero quedó expectante mientras los chilenos invadieron Lima”.
 

Según Gabriel René Moreno: Argentina iba a ayudar a Bolivia si intentaba recuperar su costa “Estamos listos a pelear por ustedes con tal que nos den ustedes el ejemplo”.  No hubo tal ejemplo pero sí contra los guaraníes  y etnias a las que masacraron inclusive más tarde en la guerra del Chaco.

Continúa Cáceres: “Jamás investigaron estos hechos ni autoridades ni parlamentarios, pero según Murillo es una logia masónica que los encubre desde 1879.  Traidores adscritos al país agresor cuyo lema es: “Por la Razón o La Fuerza” nos llega como un anatema; nos despojó nuestro mar con ayuda de estos políticos traidores”. 

Chile se preparó desde 1842. Bolivia en 1879 estaba desbastada por la caída de la plata, sequía, peste, hambruna, falta de trabajo, que destrozaron la salud y la economía. El año 1878 y el 1879 Chile ocupó Calama Antofagasta.
Santiago Vaca Guzmán escribió  una valiosa reflexión: en su polémica con Rufino Elyzalde sobre el “Derecho de Conquista y la Teoría del Equilibrio en América Latina.” 1881. Y en 1882. “Bolivia Origen de su nacionalidad y sus derechos territoriales”

Adolfo Cáceres se pregunta con airado patriotismo: “Por qué no se reedita esta obra como un ideario boliviano? ¿Acaso no es una de las tareas del Ministerio de Educación y el de Cultura preservar el patrimonio cultural boliviano?

 En el Derecho de Conquista Elyzalde responde: ¡Los hechos no se discuten, se imponen!

Cáceres apunta enérgico: “No es necesario potenciar nuestros ejercito para que Chile devuelva el territorio que nos usurpó, y no sólo eso, tendrá que responder por todos los beneficios obtenidos”. “Ganarnos el respeto de todos, en base a educación y salud, que son los pilares del desarrollo de cualquier nación”. 

Lo que hasta ahora nos ha enseñado la historia, no siempre ha sido en base a información confiable; no, si hablamos de la historia oficial y mentirosa, que aún predomina.

En escuelas y en colegios, siempre se nos ha hecho creer que  el único responsable de la pérdida del Litoral ha sido el presidente Hilarión Daza, conforme a las conclusiones de la Cámara de Diputados que, en 1893, lo acusaron por delitos de traición a la patria.  Los demás documentos, los que poseía Daza con los cuales iba a defenderse y probar su inocencia, desaparecieron. Lo acusaron por “Las Bases Chilenas” de las cuales fue portador Gabriel René Moreno, a instancias de Arce y sus socios chilenos.

Cuando Moreno fue tildado de traidor se vio obligado a demostrar lo contrario en un juicio de responsabilidades que culminó el 16 de diciembre de 1880, con la Resolución firmada por el presidente  Campero que declara: “no es justo atribuir infidencia ni deslealtad para Bolivia al señor G. René Moreno. Pero Daza no pudo demostrar su inocencia.

Raúl Murillo dice en su libro “V División”: Daza brillante militar, cuando conoce los papeles de la gestión chilena lo denuncia.

La actitud de Daza frente al grupo pro-chileno determina la adopción de otros sistemas. Debe caer aunque Murillo lo describe como un buen militar, conocedor de su ejército, valiente combatiente, ágil y de rápida percepción del medio donde actúa. 

Cuando Daza retorna a Bolivia en 1894 al juicio de responsabilidades

(5 años después de su caída) con las garantías aseguradas por Baptista, fue asesinado en Uyuni por los mismos militares y policías que debieron protegerlo. El crimen nunca fue esclarecido. 

Un grafiti en Cochabamba: “los pueblos que desconocen su historia corren el riesgo de volver a cometer sus mismos errores”

Los pocos historiadores que se han empeñado en decir la verdad, han pasado desapercibidos. Otros como  “La Historia de Bolivia” de Carlos Mesa G ya están en su IX edición 2012, es una de las obras más consultadas. Los autores la califican de “actualizadas” pero advertimos en ella notables vacíos. Su bibliografía sobre la guerra del Pacífico es exigua. Extrañamente, se ignoran los estudios de Nataniel Aguirre, Santiago Vaca Guzmán, Gabriel René Moreno, Roberto Querejazu Calvo, Roberto Barragán, Raúl Murillo y Aliaga, y estudios tanto de autores de Perú como de Chile.

Aparte de la “Acusación” de la Cámara de Diputados, existen documentos de folletería importantes en la biblioteca del Congreso:

·        “Mi Defensa” 1881 de Luis Salinas Vega, se defiende y acusa a Campero por irregularidades.

·        Otros acusan a Aniceto Arce, Vice-Presidente de entonces, y a Gregorio Pacheco.

·        Periódicos, cartas y documentos que permanecen ignorados como

·        Rectificaciones del General Montero

·        Clausura de la Convención Nacional de 1880.

·        Carta de Campero sobre las Rectificaciones.

·        Carta de Arce escrita en Sucre  5 marzo de 1881.

El autor continúa su crítica histórica: Somos una nación agredida y es natural la reacción contra el gobierno de Chile. Aniceto Arce escribe “nuestras locuras nos trajeron la guerra” . ¿A qué locuras se refería? El exigir que los explotadores chilenos del guano y salitre pagaran 10 Ctvs ¿era una locura?

A que se refería la expresión suya “¿ridículas provocaciones para atraer la saña del enemigo?” Arce solo pensaba en su fortuna comprometida con la defensa de sus socios chilenos y no con el país. Esa carta fue exhibida en la puerta del salón legislativo. La reacción no se hizo esperar en La Paz en abril de año 1881.

Un año antes, o sea en 1880,  Aniceto Arce había presentado a la Convención Nacional su candidatura a la presidencia del país. Su socio Narciso Campero al que Arce hizo nombrar Presidente Constitucional, se dio cuenta de la maniobra de ese personaje y lo desterró del país a pesar de que era el primer Vice Presidente convirtiéndolo en su más encarnizado enemigo. Es lo que tarde o temprano ocurre entre traidores. 

Cita algunas referencias: El Capítulo XIX de “Guano, Salitre y Sangre” de Querejazu, 2009,  se refiere a la V División Errante. Complementa la de Murillo y Aliaga al igual que Diario de la V División de Manuel Alba publicado por el Ejército de Bolivia en La Paz en 1943. También en La División perdida  de Gran Traición de la Guerra del Pacífico de Hugo Roberts Barragán. Capítulo XXIX de “La Mafia en el Poder“ de Barragan también fundamental.

Insiste Cáceres: “Debiéramos preguntar”:

·        ¿Por qué Campero que recibió apoyo de Daza para formar V División en Potosí no viajó a recuperar Calama y Antofagasta como ordenó Daza?

·        ¿Cómo convenció Arce que lo visitó varias veces  en su recorrido de la V División para que desobedeciera la orden de Daza? Y más bien marchara a Oruro para proclamarse presidente derrocando a Daza?

·        Luego de la catastrófica derrota del Alto de la Alianza, cuando Campero se retiraba temerosamente de un juicio de responsabilidades, ¿Cómo logró Aniceto Arce que  el Parlamento, en lugar de censurar su actuar, lo premiara nombrándolo Presidente Constitucional de Bolivia? ¿Cómo a Arce nombrado Vicepresidente?

Ahí se premió la corrupción y el nepotismo de quienes trabajaron con Chile la cesión del Litoral. Hasta ahora se los premia con estatuas en avenidas calles y plazas, guardándoles culto como héroes y para que  toda la responsabilidad recaiga sobre Daza.

·        ¿Qué pasó con los colorados de Bolivia? Varios fueron fusilados en Potosí por orden de Campero al descubrir que continuaban fieles a Daza.

·        La vergüenza vino después cuando fuerzas chilenas ocuparon Lima.

·        Bolivia con Campero no hizo absolutamente nada por recuperar sus puertos ni socorrer al Aliado, más bien sus fuerzas en lugar de reorganizarse para continuar la guerra con Chile, se pusieron en campaña contra los guaraníes en “La Guerra Chiriguana” 1892.

·        Tumpa Apaguaiqui perseguido y fusilado en Monteagudo Sucre. 29 marzo 1892, bajo la presidencia de A Arce

·        Con Severo Fernández  Alonzo al poco tiempo, (1896-1899), se desató la “Guerra Federal” 1899, trasladando la capital a La Paz asumiendo la presidencia José Manuel Pando (1899-1904), quien cedió el Acre al Brasil en la vergonzosa negociación de 1903.

·        Su sucesor Ismael Montes (1904-1909) firmó con Chile el más desgraciado de los Tratados. Vendió a Chile todo el Litoral por 300 mil libras esterlina y FC de Arica a Oruro con la garantía de tránsito y exoneración de aranceles e impuestos para los productos bolivianos. Es el Tratado de 1904.

Cáceres apunta consideraciones históricas de suma importancia: “Ninguna compensación puede aproximarse mínimamente a la magnitud de las riquezas que obtuvo Chile con las riquezas del territorio ganado, del mar que guarda en la profundidad de sus aguas  y la vía de contacto con el resto del mundo” Y puntualiza…a continuación:

·        Bolivia perdió no solo el mar también la honra al abandonar a su aliado el Perú que resistió hasta 1883 con el saqueo de Lima.

·        Cuando Perú firmó el Tratado con Chile 1929 puso como condición que los puertos peruanos que pasaban a Chile jamás fueran cedidos a ninguna otra nación, a Bolivia.

·        En 1909 Perú exigió nueva demarcación fronteriza para adjudicarse 250 mil Km2 del norte de Bolivia. Así perdimos ese territorio vía diplomática con laudo arbitral interesado.

 Nadie iba a a apoyarnos más bien se hablaba de Polonizar Bolivia.

·        Arguedas nos consideraba “Pueblo Enfermo”.

·        Tristan Maroff Pueblo pobre” y

·        Céspedes Un mendigo sentado en sillón de oro”.

 Concluye y lanza reflexiones de sumo valor: “Mellaron el orgullo boliviano y merecimos la casta de políticos que nos  gobernaron”  Tenemos un pueblo maduro para el dolor que a pesar de sus frustraciones no pierde la esperanza de alcanzar algún día la meta de sus sueños. Solo necesita educación y salud. Siempre habría que recodar aquel día aciago cuando las campanas repicaron con tañidos de duelo la pérdida del mar. En los templos, en las plazas, en los hogares, los bolivianos  no sólo lloraban a sus muertos sino la pérdida del mar y de sus poblados donde las familias dejaban de ser bolivianas, de ahí adelante cantarían otro himno, honrarían otros símbolos.

Qué día más aciago ese día del 20 de octubre de 1904 cuando el Plenipotenciario de Bolivia Alberto Gutiérrez  firmó el Tratado de Paz y Amistad  reconociendo el dominio absoluto y perpetuo de Chile sobre el mar boliviano.

Miguel de los Santos Taborga empezó su Oración por la Patria:

“Acuérdate Señor, de lo que nos ha sucedido, mira y considera nuestra ignominia”. Los únicos que festejaron ese día fueron Aniceto Arce y sus seguidores”

Finalmente, la admonición: Los errores se repitieron. Años después se premió a los estrategas del fracaso de la Guerra del Chaco. Nombrándolos presidente de Bolivia a Toro, Busch, Quintanilla, Peñaranda. Uno de los actos más heroicos de estos generales fue el “Corralito de Villamontes” al presidente Salamanca para despojarlo de su investidura para imponer a Tejada Sorzano su incondicional servidor. Concluida la guerra Gral. Toro desmereció el sacrificio de los héroes de Boquerón

René Zabaleta en su libro “Bolivia, el desarrollo de la conciencia nacional Uruguay 1967, sintetiza la situación: “Su existencia histórica se ha hecho defensiva”. Busch parecía darse cuenta que las únicas naciones  que no merecen sobrevivir son las que no se proponen su propia grandeza, porque, en última instancia, las naciones que no se proponen ser más que las demás, no son finalmente, ni siquiera igual a las demás”

PRONUNCIAMIENTOS A FAVOR DE LA CAUSA MARÍTIMA BOLIVIANA.
 En otros países se dieron, inclusive en Chile con lo cual concluye el Capítulo “Cantores del mar”.

 Leopoldo Lugones. (1874-1938) poeta argentino pilar del Modernismo junto a Rubén Dario y Jaimes Freire.. “El mar es la puerta franca de las naciones“. “Sostener la causa de Bolivia es para mí un deber de argentino. Las provincias cautiva de Tacna y Arica mutilan en verdad del territorio del Perú, pero Bolivia despojada de su Litoral, es  º una nación cautiva” La victoria tiene un precio que es la reparación y la indemnización, pero que en América no puede ser la conquista. El despojo de Bolivia, viola esta ley de continuidad moral y por ello debemos sostener la causa boliviana sin vacilación ni subterfugio”

Juan de Vasconcelos. Narrador mejicano. Bolivia necesita mar escribe en París 1926 un alegato ponderable de defensa de la soberanía del mar boliviano: “De todas las empresas  que en este instante  se hallan pendientes  en nuestra vida común, ninguna es más urgente que cortar esa soga que ata y asfixia el cuello de la nación hermana” Bolivia ahorcada! ¡Que todos los patriotas de América recuerden que Bolivia necesita un puerto! ¡Que no se transita ninguna cuestión sin que antes arregle que Bolivia recobre su puerto! ¡Que no se hable de americanismo si no se exige la justicia evidente de Bolivia!

Vicente Huidobro. Poeta chileno fundador del Creacionismo ”No se puede condenar a una nación a cadena perpetua. La historia nos enseña que esos errores se pagan tarde o temprano. Es nuestro deber aprender la historia y adelantarnos a la hora de las catástrofes”  ”No deseamos que

nuestros amigos bolivianos sean un día nuestros enemigos, deseamos que sean cada día más nuestros amigos” 


Pedro Telmo Caucano:
canto en ritmo de vals       

 *Yo quiero un mar
Un mar azul para Bolivia
Y quiero igual su corazón
Aprisionado
Risas y llanto de mi pasado
Y esta canción de enamorado
Y quiero un mar
Un mar azul para Bolivia.
Tiempo feliz de mi niñez
Que nunca olvido
Recuerdos que en mi existencia
Están Grabados.
Con la esperanza
De una sonrisa y una caricia
De fresca brisa
Yo quiero un mar
Un mar azul para Bolivia.

 

 Lindaura Anzoátegui de Campero (1846-1898) esposa de Narciso Campesro nacida en Tarija valle de Tojo Poema en la V División de Campaña de Manuel Alba. 8 mayo de Novelas cortas Huallparrimachi 1894 publicada en Potosì, luego en La Paz 1967 A LA VIRGEN MARIA:

·        Alcira Cardona Torrico.

·        Oscar Serruto

·        Jorge Suárez.

·        Roberto Echazú

·        Primo Castrillo

·        Yolanda Bedregal

·        Guido Villagomez        

·        José Federico Delós

·        Erasmo Barios Villa

SOBRE EL IV VOLUMEN DE LA NUEVA HISTORIA DE LA LITERATURA BOLIVIANA DEL ESCRITOR ADOLFO CÁCERES ROMERO

El IV Volumen de la Nueva Historia de la Literatura Boliviana del insigne escritor Adolfo Cáceres Romero es una obra de investigación y conocimiento literario e histórico de la mayor importancia, de enorme enriquecimiento intelectual y absolutamente Imprescindible en toda labor cultural que intente señalar valores o precisar expresiones cognitivas sobre la multifacética historia de nuestro país, y en diversos campos de la expresión literaria.

En sus páginas surgen figuras excelsas, a partir del Modernismo Boliviano, la Poesía Tradicionalista, la Poesía Social y los Poetas de la tendencia comprometida con la realidad nacional, los cantores de las minas, de las guerrillas y el mar. Es a este último capítulo al que deseo referirme especialmente.

Se preocupa el autor de un tema histórico sensible y siempre actualizado, el tema de la usurpación territorial, la mediterraneidad y el enclaustramiento de Bolivia desde la Guerra del Pacifico. Investigador a ultranza, encuentra graves errores en los relatos históricos clásicos, los mismos que atañe a la pedagogía, al ser nacional y al conocimiento de la veracidad histórica; y como afirma con énfasis: “Me lancé por el camino de los visionarios empeñados en rectificar los errores de la historiografía nacional”.  

Valientemente denuncia que autores de bibliografía descuidada y exigua de la "Historia de Bolivia" encubren a los verdaderos culpables del desastre; a quienes organizaron la Gran Traición; los enumera en sus gestos de anti-patria al biografiar a los historiadores esencialmente verídicos. Argumenta con detalles significativos cuando nos aproxima a Santiago Vaca Guzmán en sus escritos argentinos de 1881-82, a Gabriel René-Moreno, en "Daza y las bases chilenas de 1879", a Raúl Murillo y Aliaga, en "La Quinta División"; a Hugo Roberts Barragán, en "Gran traición de la Guerra del Pacífico", a Nataniel Aguirre en “La Guerra del Pacífico”, a Roberto Querejazu Calvo, en "Guano Salitre y Sangre". El suscrito agregaría a Miguel de los Santos Taborga en “Correspondencia sobre la Traición de Camarones” y a Edgar Oblitas Fernández en “La Polémica en Bolivia”  

Sobre todo estudia a Santiago Vaca Guzmán en su polémica con Rufino Elyzalde sobre “El Derecho de Conquista y la Teoría del Equilibrio en América Latina”, 1881. “Bolivia Origen de su nacionalidad y sus derechos territoriales”, 1882. El primero vigente, de sólida argumentación y validez actualizada cuando Bolivia presenta su denuncia contra Chile ante el Tribunal Internacional de Justicia. Obras de profunda trascendencia casi imposibles de obtener. Cáceres con airado patriotismo se pregunta: ¿Por qué no se reedita esta obra como un ideario boliviano? ¿Acaso no es una de las tareas del Ministerio de Educación y el de Cultura preservar el patrimonio cultural boliviano? Como ex Senador hago mío su cuestionamiento luego de conocer las falencias del Ministerio de Cultura sobre el tema Tiwuanaku, el descuido en la restauración de la pirámide de Akapana y los fallidos gestos administrativos.

Como Presidente de la Sociedad de Geografía e Historia de Cochabamba, recomiendo muy especialmente leer esta importante obra, con exhaustivo detenimiento, sobre todo el capítulo “Cantores del Mar” por su trascendental importancia, acuciosa investigación y proyección cívica educativa.  

Concluyo enfatizando un pensamiento del autor que nos deja en la interioridad una impronta de fuego cual saeta clavada en el alma: “En el capítulo no se trata de una celebración, jamás podrá serlo mientras el mar boliviano esté cautivo. Mar arrebatado e irrenunciable. No tuvimos tiempo de disfrutar de la maravilla de sus olas, como lo hacemos con nuestras montañas y selvas amazónicas”.

 

Gastón Cornejo Bascopé

Cochabamba, 7 de junio 2013