Mar para Bolivia

SILALA: CONCLUSIONES FINALES

Gastón Cornejo Bascopé
Cochabamba, 18 de enero 2016.

Gracias a un segundo escrito del ex Canciller Antonio Araníbar Quiroga se define que la reorientación nacional sobre la naturaleza de recurso natural, comercial, histórica, jurídica y diplomática del bofedal Silala comenzó a mediados 1996 y gracias al Senador de Tarija Arturo Liebers.
Que los estudios técnicos científicos hasta primer trimestre 1997, confirmaron la naturaleza de manantial. Araníbar efectuó varias visitas al terreno constatando que las aguas brotan de distintos ojos de agua. Los canales llevan las aguas por gravedad hacia territorio chileno.
Que a inicios del siglo XX la Prefectura de Potosí otorgó, en base a Ley de aguas de 1906, una concesión por Resolución del 21 Septiembre 1908 en favor de la Compañía “The Antofagasta and Bolivian Railway Company Limited”, escritura Nº 048/1908 de 28 octubre de ese año otorgada ante notario.
Para su anulación se requería una Resolución Prefectural. Gestión de Omar Manzano Murillo Nº 71/97 de 14 mayo 1997, mediante la cual se revoca dicha concesión. Luego de 30 días expiró plazo para interponer demanda contraria, fue promulgado el DS Nº 24660 de 20 junio 1997, elevó el rango de la Resolución a DS.
Sin la autorización expresa del Presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y de los ministros Carlos Sánchez Berzain (Gobierno) y Guillermo Justiniano (Presidencia) en lo administrativo, el Canciller Aranibar prosiguió los trámites. Explica que los actos del Canciller y de la Cancillería deben ser dirigidos y consultados al Presidente y a los ministros; sin embargo, conociendo que Goni era un perfeccionista y los ministros retardarían el proceso administrativo, incumplió esa obligación e informó con “hechos consumados”. Gonzalo Sánchez de Lozada, se molestó pero luego dio su apoyo; no así los ministros que presentaron airada protesta por haber sido sobrepasados en sus atribuciones por el Canciller.
Publicado el DS en la Gaceta Oficial; aún se esperó otros 30 días para que la empresa recurra ante la Corte Suprema de Justicia. Luego los ministros de RREE, Gobierno y Presidencia iniciaron la acción legal para revocar la concesión y cancelar la inscripción en Registros Reales de Potosí.
Araníbar concluyó su gestión el 6 de agosto de 1997 e invitó al nuevo Canciller Javier Murillo el 4 agosto 1997 para hacerle entrega de la información completa; faltaba perfeccionar la revocatoria, anular la concesión, cancelar la inscripción en Registros Reales y hacer proyectos nacionales de utilización, estudios de factibilidad o bien, vender las aguas a privados para su uso en Chile. Ambos caminos requerían previamente el reclamo a la empresa y la indemnización por el uso ilegal e ilegítimo de las aguas.

Como ex Senador yo confirmo y relievo: El Canciller Antonio Araníbar Quiroga recuperó el Silala para el patrimonio nacional. La estrategia le corresponde hasta el punto en que pasó todo lo obrado al nuevo Canciller Javier Murillo para dar continuidad al trámite administrativo. Faltaba el perfeccionamiento jurídico y la concreción material para el uso de aguas.

Él dio un giro patriótico al tratamiento tradicional. Confirmó que el Silala no es un río y menos aún un rio internacional de curso sucesivo. Son varios manantiales que nacen en múltiples ojos de agua en el territorio boliviano, canalizadas hacia Chile y concedidas, dentro del derecho comercial, por la Prefectura de Potosí a una empresa privada. La norma aplicada corresponde a la Ley de Aguas de 1906 vigente en ese tiempo en el país. En base a esa investigación Bolivia está ahora en condiciones de efectuar los trámites para el mejor uso de sus recursos hídricos.

Aranibar fue Canciller cuatro años (6 agosto 1993-1997) asumía inicialmente la naturaleza de río internacional, rectificó el error dando valor histórico al tema y dotando de un instrumento jurídico y político para reivindicar el derecho en su totalidad. La continuación del trámite de perfeccionamiento jurídico administrativo corresponde a la responsabilidad de los cancilleres subsecuentes, a partir de don Javier Murillo, Armando Loayza, y sobre todo al actual David Choquehuanca.

La interrogante de - ¿cómo, por qué y con qué consecuencias incorporó David Choquehuanca el tema comercial en la Agenda de los 13 puntos? – queda pendiente.

“El Pre Acuerdo del Silala” procesado y firmado por los Vicecancilleres Hugo Fernández y Alberto Von Klaveren bajo el marco responsable del actual canciller Choquehuanka, quiebra la línea construida por Araníbar en forma definitiva y lamentable. Incorpora un tema comercial a la Agenda de los 13 puntos como asunto de Estado. Lo más delicado es que otorga derecho propietario a Chile en un 50%; desconoce todo lo obrado por la Cancillería de A. Aranibar y posteriores Ministros de RREE; ignora la historia del recurso; anula todos los estudios científicos de geo-hidrología del SILALA y ofrece a Chile la opción de conformar una Comisión técnico-científica para estudiar la naturaleza del Silala en cuatro años.

La oratoria del ex Senador Tito Hoz de Vila y del S. Luis Vásquez Villamor que calificaron el Pre Acuerdo como un gesto de TRAICIÓN A LA PATRIA, es absolutamente válida.