Mar para Bolivia

REVANCHA, RESENTIMIENTO Y AUTOCRÍTICA

Prof. Pedro Godoy  Perrin.
Centro de Estudios Chilenos CEDECh

profe@cedech.cl
www.premionacionaldeeducacion.blogspot.com

 

Graduado del Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, hizo una maestría en la Universidad Católica y un curso doctoral en la Universidad Complutense de Madrid. Fue catedrático del Campus Macul (exonerado en 1976) y de la Universidad Arturo Prat. Ha redactado varios textos escolares de Ciencias Sociales e Históricas para la enseñanza media.

Contra Chile hay resentimiento en Bolivia y revanchismo en Perú. Ello por la Guerra del Pacífico. Tal choque armado (1879-1883) equivale a la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870). En ambos hubo infiltración de Gran Bretaña.

 Los pobres, como es habitual, son la "carne de cañón". .. Se recluta a lazo a "cholos" y "rotos". No hay duda que las oligarquías de Lima y La Paz son incompetentes para la defensa de sus respectivos Estados.  

La chilena -en cambio- supera sus querellas internas y actúa como bloque. Con sabiduría esquiva roces con Argentina y usurpa Tarapacá, Arica y Tacna así como Antofagasta. El país llegaba sólo hasta el desierto de Atacama y sus poblados septentrionales extremos fueron entonces Copiapó y Chañaral. Sin duda una expansión con dos flecos: Bolivia queda sin océano y los peruanos padecen la ocupación por varios años. 

La historiografía, los textos escolares y el imaginario colectivo del Rimac - amén de cultivar la fobia a Bolivia con varios argumentos - evita referirse a que apenas 40 años antes de la conflagración aludida - militares y políticos peruanos impulsan a la oligarquía mapochina a intervenir en sus asuntos internos.  

Los adversarios de Andrés Santa Cruz, arquitecto de la Confederación Perú Boliviana, encuentran un aliado en el archiministro Diego Portales.  

Así dos expediciones chilenas comandadas por el almirante Blanco Encalada y el general Bulnes  destruyen el experimento que se propuso unir a los dos Perúes. Intento que defendieran con sus vidas - entre otros- los chilenísimos Josè Antonio Vidaurre, O`Higgins, Freire y Pedro Félix Vicuña.  

La elite blanca de Lima prefiere una alianza con los otros blancos de Valparaíso y Santiago antes que soportar la "ominosa tiranía del cholo jetón". (Santa Cruz) 

El Presidente Humala, en La Paz, luego de electo reconoce la trascendencia del frustrado proyecto crucista. Su discurso, sin embargo, no registra continuidad y menos genera escuela. El Protector Santa Cruz seguirá siendo para la peruanidad un invasor, un imperialista, un representante de la "barbarie" andina que pone en peligro la "civilización" que florece en el país... de los Incas.  

Sus opositores encuentran cálido asilo en Santiago. Actuarán bajo el mando mapochino. Hoy son enaltecidos. Me refiero a Ramón Castilla, Felipe Salaverry, Agustín Gamarra, Felipe Pardo y Aliaga y varios otros que se convierten post mortem en estatuas de diversas ciudades o en nombre de calles y avenidas.

Es urgente informarse que así como en Chile la clase alta inocula odio a las repúblicas fronterizas, en Perú campean no sólo el antichilenismo, sino también el antiecuatorianismo y el antibolivianismo. 

Resulta sorprendente que el país que engendra, en los años 30, el APRA no genere una nueva imagen del ayer. Lo hace enalteciendo el Incanato, pero no avanza en el siglo XIX. Incluso el ilustre Haya mira  con apatía la solicitud de Palacio Quemado en orden a obtener un  enclave oceánico.  

Peor aún, niega apoyo a políticas de acercamiento con Quito y desautoriza a Manuel Seoane empeñado en una alianza con Perón que enarbola el ABC.  

Fujimori da un paso al ceder, en comodato, un segmento de Ilo a Bolivia.  

Se sostiene en Lima que el país ha sido víctima de diversas mutilaciones territoriales y que posee enemigos de ayer, de hoy, de mañana y de siempre en dos de sus cuatro fronteras.  

La política exterior de Allende posee también debilidades diplomáticas.  

Sin duda, en las repúblicas del Pacífico es necesario el revisionismo histórico. Sólo así  se rescata la identidad del Cono Sur. 

COMENTARIO DE GASTON CORNEJO BASCOPÉ.

Sin duda, el historiador y escritor, profesor Pedro Godoy es un verdadero amigo de Bolivia en todos sus escritos, poco aceptados y mal difundidos en su medio intelectual mayoritariamente oligárquico, y chauvinista pero el argumento expuesto con franqueza tiene connotaciones irrebatibles en el debate histórico secular del enclaustramiento boliviano; además, muy equilibrado.

 Concluye con una verdad y una necesidad absoluta: “Sin duda, en las repúblicas del Pacífico es necesario el revisionismo histórico. Sólo así  se rescatará la identidad del Cono Sur” – y yo agrego, sólo así será posible la integración latino americana.

 Cochabamba 2 de marzo 2014