Mar para Bolivia

137 AÑOS DE RAPIÑA Y DE TRAICIÓN PATRIA

Gastón Cornejo Bascopé
Presidente de la Sociedad de Geografía e Historia Cochabamba.
Marzo 2016

Fuerte adjetivación “rapiña”, robo de un gran territorio con toda su enorme riqueza natural que además, deja inerme a la víctima, prisionera entre montañas, alejada de su fuente matriz, el mar Pacífico.

Chile independiente tiene al sur la gran nación indígena ajena a sus intereses de expansión, los mapuches y araucanos originarios, entre los océanos y a ambos lados de la cordillera, que es preciso aniquilar. Al norte, tiene como límite el Paposo y luego el gran desierto de Atacama donde se descubre ingente riqueza tentadora de guano, salitre en el Litoral y cobre en Caracoles boliviano.

El acto delincuencial fue preparado por su gobierno cuarenta años bajo la tesis de la expansión necesaria de Diego Portales y así prevé la amenaza de inanición por caquexia orgánica. Chile se arma fuertemente para la conquista de territorios aledaños de Bolivia primero, luego Tarapacá del Perú. No necesita pedir la venia del pueblo y actúa en consecuencia, en guerra no declarada.

Una maniobra comercial sirvió de pretexto. Bolivia concedió adjudicación de salitreras a un civil oriundo de Chile José Santos Ossa, dicho empresario trasmitió sus derechos a la Casa inglesa de Milbourne Clark y Cia, la que a su vez los traspasó a una sociedad anónima intitulada “Compañía de Salitres y Ferrocarril” con capitales accionarios de numerosos extranjeros y chilenos. Los bolivianos de entonces se preguntaban: ¿En virtud de qué pacto el gobierno chileno protege a dicha empresa comercial para romper lanzas? En 1879, Bolivia no alcanzaba la cifra de los 2 millones de habitantes y el gobierno, ocupado en la toma y el manejo del poder, actuó con irresponsabilidad absoluta.

Semejante experiencia pudo servir ahora a la Cancillería con el tema Silala. Los Tiempos (24 marzo) señala que Antonio Aranibar Quiroga (1993-97) confirmó que el Silala o es un río y menos un internacional de curso sucesivo. Se trata de varios manantiales que nacen en múltiples ojos de agua en territorio boliviano. Pero, el  canciller Choquehuanca quiebra la línea construida por Aranibar en forma definitiva porque incorpora un tema comercial en la Agenda de los 13 puntos como un asunto de Estado. Y lo más delicado es que otorga derecho propietario a Chile en un 50% desconoce todo lo obrado por Aranibar y posteriores cancilleres”  - yo sostengo además – que aprueba y firma un documento llamado Borrador del Silala cuyo contenido es una grave traición a la patria.

Muchas traiciones nacionales se detectan en esa nefasta historia de conquista chilena: V División en el Cotagaita al mando de Campero. La propuesta de las Bases Chilenas de Alianza contra  Perú procesadas por René Moreno. El complot de Campero-Camacho-Arce-Baptista contra el presidente Daza. El golpe de estado fraguado por los nombrados agentes de la Logia Valparaíso. El alzamiento de un regimiento en Viacha. Los errores tácticos en Tacna por Campero y Camacho. El Tratado de Paz de 1895 por los políticos conservadores del gobierno de Baptista. El Tratado de 1904 organizado por lo liberales de Pando. En el año 2009. El  Borrador del Silala con la firma de los vicecancilleres y la aquiescencia del canciller actual. La exclusión del ex presidente Carlos D Mesa del equipo ante La Haya puede ser, a posteriori, también así calificado.

Esperemos mejores días para la patria.