Mar para Bolivia

LA DRAMÁTICA HISTORIA DEL MAR BOLIVIANO

Humberto Molina 
www.paginasiete.bo/opinion/2016/11/7/dramatica-historia-boliviano-116093.html

Hace días tuve un casual encuentro con Valentín Abecia López, quien me obsequió la segunda edición de un libro "escrito a cuatro manos”, como dice él, La dramática historia del mar boliviano. El autor es Valentín Abecia Baldivieso y la edición del libro ha sido actualizada por su hijo. 
El 9 de octubre Valentín Abecia Baldivieso hubiera cumplido 91 años. Casualmente, fue este día que me ensimismé en esta historia relacionada con el mar boliviano. Se trata de un libro de 227 páginas, perfecto para un boliviano interesado pero no experto en el tema del mar.

La mitad del libro se refiere a la historia previa al Tratado de 1904. Su lectura es fácil e interesante, porque recuerda acontecimientos y personajes de los que hemos escuchado y leído desde nuestra niñez: la Confederación Perú–Boliviana, la alianza secreta entre Perú y Bolivia, los 10 centavos por quintal de salitre exportado, el Carnaval y la ocupación de Antofagasta, la retirada de Camarones ("la historia documentada no parece salvar a Daza de su responsabilidad”, dice Abecia), el Alto de la Alianza, el Tratado de Ancón, el pacto de tregua, etcétera.

Por supuesto que todo esto sólo tiene valor testimonial, puesto que la demanda que Bolivia ha planteado a La Haya, que es el asunto central del libro, asume el Tratado de 1904 como válido y vigente, y se basa en otra cosa: las múltiples veces que Chile se comprometió a negociar una salida al mar para Bolivia, pero no cumplió lo comprometido. El texto dice: "El gobierno de Morales ha dado un paso trascendente, ha recurrido a La Haya, lo que nadie se había atrevido a hacer antes… lo cierto es que fue  una pedrada al armazón inexpugnable de la Moneda”  

Que la demanda ante La Haya sea un asunto puramente jurídico es una verdad a medias, reduccionista. Por sentido común y necesidad vital, nos conviene tener apoyo sólido de nuestros vecinos y del mundo entero, especialmente de Perú y Estados Unidos. Para eso necesitamos que siga trabajando un intelectual que conozca el problema, que tenga credibilidad y prestigio, como Carlos Mesa (al que sólo conozco por sus escritos). Se trata de una política exitosa que ya ha plagiado Chile y que nosotros, ingenuos, no fortalecemos sino que, por el contrario, estamos volviendo a sustituir por los habituales "chispazos” incoherentes.  

Aprendamos de la historia. El libro nos recuerda que para la Asamblea de la OEA en octubre de 1979 "el canciller Gustavo Fernández Saavedra, con visión y tacto, supo rodearse rápidamente de los mejores diplomáticos bolivianos, sin importar el color político al que pertenecían…el presidente Wálter Guevara y Fernández se esforzaron en conseguir el apoyo a la causa marítima boliviana a través de contactos personales con las más altas autoridades políticas de los países de mayor peso en la OEA”

Sobre el conflicto del Silala, este libro dice que "el anuncio de que Bolivia recurriría nuevamente a La Haya para dilucidar el tema del Silala, realizado por el propio presidente Morales, causó un profundo malestar en el Gobierno chileno… Chile contra todo lo previsto, se apresuró en presentar una demanda ante La Haya   (sobre el mismo tema), lo que lo catapulta a la situación de demandante, sorprendiendo al Gobierno boliviano que creía que todas las cartas estaban a su favor”. Aunque se trate de disimular este efecto, es evidente que los chilenos tomaron una posición de ventaja en el "primer asalto” en torno a este problema

El libro termina con la siguiente sentencia: "Hay que pensar en los escenarios después de La Haya. Se debe trabajar en los nuevos caminos”. Por mi parte, termino mi comentario opinando que el país le debe un reconocimiento a Valentín Abecia Baldivieso por su prolífica obra, en la que se siente su genuina preocupación por la desorganización y pobreza de Bolivia.