Mar para Bolivia

La primera guerra con Chile ya preanuncia lo que nos va a pasar

Carlos D. Mesa:

El expresidente Carlos D. Mesa sostiene que la guerra en la que se enfrentaron  la Confederación Perú-Boliviana y  Chile es  el "preanuncio” de la invasión chilena de  febrero de 1879 y la pérdida del Litoral, después de la Guerra del Pacífico.

"La primera guerra con Chile ya preanuncia lo que nos va a pasar. ¿Cuál es la primera guerra con Chile? La que protagoniza Andrés Santa Cruz, protector de la Confederación Perú-Boliviana, que se enfrenta a Chile y trata de resolver pacíficamente las relaciones de esa gran Confederación con el Estado chileno”, explica.

Mesa presentará esta semana La historia del mar boliviano. El acto se efectuará el próximo 13 de julio, a las 19:00, en el espacio cultural de la librería Gisbert.

El libro, explica Mesa, trata de dar una "visión integral” de la historia del tema. Esa perspectiva  abarca desde el periodo  prehispánico, el periodo colonial, la etapa republicana, los 55 años en que Bolivia tiene acceso al  mar, la Guerra del Pacífico, la posguerra y el Tratado de 1904, el año 1910 y los esfuerzos de Bolivia para recuperar un acceso soberano al mar.

"La historia del mar boliviano toma como fuente una amplia bibliografía existente. No es un libro de investigación de fuentes primarias, porque lo que trata de hacer es una recopilación histórica del mar para que cualquier lector boliviano tenga un conocimiento integral de qué representó el mar para Bolivia y cuáles fueron los episodios más importantes de Bolivia con el mar, tanto en el momento en que estuvimos vinculados como propietarios del mar hasta el momento en que se nos fue arrebatado y cuáles son las perspectivas que Bolivia tiene y cómo se desarrolló el papel desde Sánchez Bustamante hasta el presidente Morales, de la reivindicación de un acceso soberano al mar”, asegura.

En esta entrevista, Mesa se refiere a cuatro hechos, dos de ellos relacionados con la historia del tema (la guerra entre la  Confederación Perú-Boliviana y Chile, y el memorándum de Sánchez Bustamante de 1910); y los otros dos hechos   están ligados a la historia personal del expresidente en torno a la causa nacional  (la Cumbre de las Américas de Monterrey y la entrevista en El Informante).

El prolegómeno

Mesa considera que la guerra entre  la Confederación Perú-Boliviana y  Chile  (en la primera mitad del siglo XIX) fue el "preanuncio” de lo que le iba a pasar a Bolivia  a partir de 1879. Aquel conflicto fue protagonizado por Andrés Santa Cruz, protector de la Confederación. Este político, sostiene Mesa, trató de resolver de forma pacífica la controversia y, en ese sentido, perdonó la vida al ejército enemigo  en Paucarpata.

"En ese momento, la lógica pacifista de Santa Cruz no se da cuenta de algo estratégico: Chile necesita expandirse para sobrevivir y Chile no va nunca a hacer la paz con la Confederación, ni con Bolivia ni con el Perú, porque requiere del territorio que acabaría arrebatándole a Perú y a Bolivia. Por lo tanto, diría yo, parece un episodio menos significativo, pero creo que es el punto de partida de esta historia dramática que hemos vivido”, expresa  Mesa.

Después de la Guerra del Pacífico, el Tratado de 1904 selló la mediterraneidad de Bolivia. Mesa considera que si se debe escoger los dos peores momentos, desde el punto de vista de los errores bolivianos, el primero  es el tratado que firma el gobierno de Melgarejo en 1866  y el segundo, el Tratado de 1904. "Ese fue un error histórico monumental”, afirma.

"Las explicaciones y justificaciones de los gobiernos liberales, del gobierno de Montes, pueden ser entendibles, pero en absoluto justificables. El pragmatismo llevado al extremo perdió de vista algo fundamental en un estadista; y Montes se preciaba de ser un estadista, que es la consecuencia de largo plazo para Bolivia de una decisión de esa naturaleza. Montes y su gente, el partido Liberal, vieron el corto plazo: vamos a resolver el tema de fronteras, vamos a tener el libre tránsito, vamos a construir ferrocarriles... El plato de lentejas a cambio de ceder la totalidad de la soberanía boliviana y en ese contexto creo que se trata de un momento nefasto, un momento terrible, un momento que estamos pagando hoy”, manifiesta.

Pasaron al menos seis años, tras la firma de ese tratado, para que emergiera en Bolivia un impulso decidido en busca de una salida al enclaustramiento. 1910 es un año  clave y marca el camino que desde entonces Bolivia recorre, según el expresidente.

Mesa considera lo siguiente al respecto: "Un elemento muy importante que se toma en consideración poco es el periodo que viene inmediatamente después del Tratado de 1904, cuando en 1910, el ministro de Relaciones Exteriores, Daniel Sánchez Bustamante, del gobierno de Eliodoro Villazón, hace el primer documento, el memorándum a Chile y Perú, en el que marca lo que sería la línea continua de la política exterior boliviana; diría yo que encontramos la piedra angular del camino hacia la recuperación del acceso soberano al mar boliviano, porque a partir del memorándum presentado por Sánchez Bustamante a Chile y Perú, en 1910, es que se abre la gran línea de política exterior boliviana de recuperación marítima”.

Monterrey, un antes y un después

Un punto de inflexión en la vida de Mesa y el tema mar está en la intervención que tuvo en la Cumbre de las Américas, en enero de 2004, cuando planteó el tema en el plenario del encuentro que se efectuó en Monterrey.

La respuesta del entonces presidente de Chile, Ricardo Lagos, se puede resumir en el ofrecimiento que hizo, con un tono temperamental, de relaciones diplomáticas "aquí y ahora”. Aquella acción sirvió para reposicionar el tema en la agenda internacional, tras que se consumara Octubre Negro, que tuvo como uno de sus detonadores la negativa a exportar gas a través de puertos chilenos sin haber zanjado el problema histórico.

¿Cuál es la significación personal de aquella intervención para Mesa? "Como boliviano, desde siempre, desde joven, creí que esta era una reivindicación fundamental. Pero, cuando tuve que encarar la responsabilidad de decir ‘ok hay que reposicionar el tema del mar en un escenario multilateral’, hacerlo era clave, y para mí tuvo una especie de como el toque de un rayo, en el momento en que dices éste es un compromiso de largo aliento”, comenta  el político e historiador.

"Sin duda, esto marcó un giro en mi posición personal, profundizando mi compromiso con el tema de la reivindicación”, agrega Mesa, quien además  sostiene que nunca imaginó que tras la cumbre de Monterrey, diez años después, se haría cargo de comunicar la cuestión marítima.

El Informante

Otro hecho que dejó huella en su vida es la entrevista que brindó al programa chileno El Informante. Tras el  éxito de Bolivia en la Corte de La Haya - el rechazo a la excepción chilena-, Mesa se  anotó un triunfo el 29 de septiembre, cuando defendió la demanda marítima en ese programa chileno.

¿Cuál es la lectura que tiene de  la repercusión que logró  aquella participación? "Conducí un programa de entrevistas durante 19 años y, por lo tanto, en más de 550 entrevistas que he realizado durante 19 años, algunas de ellas muy significativas, yo hubiera pensado que si algo se iba a recordar de mi trabajo como entrevistador era alguna de las entrevistas de programa De Cerca; lo que jamás hubiera supuesto es que la entrevista más importante de mi vida no la iba hacer yo como entrevistador, sino como entrevistado”, asegura Mesa.

El expresidente recuerda que cuando terminó la entrevista nunca sospechó el impacto mediático que iba a tener. "Esa entrevista se ha convertido en un hito de la comunicación de la posición boliviana frente a Chile en el lugar más importante de Chile, la capital Santiago, y en uno de los programas de televisión más importantes de ese país”.

Agrega que desde entonces, muchos  jóvenes no se le acercan porque quieren que esté o no en política, sino para felicitarle y agradecerle. "Es impresionante, para mí ha sido un hito en mi vida”, expresa.

El segundo round, La Haya

Tras el rechazo de la Corte de La Haya a la excepción planteada por Chile  se abrió una segunda etapa en torno a la demanda marítima. Mesa sostiene que en este segundo momento se debe "llevar adelante un trabajo consistente, en la misma lógica que hemos llevado la primera fase”.

"Yo creo que lo que ha hecho el Presidente debe consolidarse. ¿Qué es lo que ha hecho el Presidente? Establecer una política del Estado. Es decir, todos, independientemente de las diferencias políticas que podamos tener, estamos con la causa: los expresidentes, el Consejo de Asesoramiento Marítimo, Diremar, nuestro agente en La Haya, el equipo de abogados que está trabajando... si esto se consolida y mantenemos una línea de unidad y recuperamos esa fuerza que le mostramos a Bolivia y al mundo, y sobre todo a Chile, yo creo que este es un elemento simbólico de gran fortaleza”.