Miscelánea

 



Fronteras de Bolivia, Chile y
el Perú antes de la Guerra del Pacífico

Himno al Litoral Boliviano

Letra: Gastón Velasco
Música: Edgardo de la Vega


Adelante bolivianos
Marchemos hacia el Mar
Que la Patria nos reclama
el cautivo Litoral.

Todo anhelo y esperanza
es volver a nuestro Mar
Que, siempre tendrá Bolivia,
Otra vez, su Mar, su Mar

Antofagasta, tierra hermosa
Tocopilla, Mejillones junto al mar
con Cobija y Calama
otra vez a la patria volverán
 

 

Mediterraneidad de Bolivia

La expresión «Mediterraneidad de Bolivia»(1) hace referencia al hecho de que Bolivia se encuentra «rodeada por tierra», es decir, que no tiene una salida al mar. De esa forma, alude específicamente a la situación como Estado sin litoral, devenido en una reclamo de acceso al océano Pacífico, de parte del Estado Plurinacional de Bolivia, y entendido como un asunto de índole diplomática y fronteriza, que involucraría a la República de Chile y, eventualmente, a la República del Perú, por razones históricas y jurídicas.

La Real Audiencia de Charcas.-


 Fue creada por el rey Felipe II de España el 4 de septiembre de 1559 como parte del Virreinato del Perú, y regulada por reales cédulas de 29 de agosto de 1563, del 1 de octubre de 1566 y 2 de mayo de 1573 (recogidas posteriormente en Recopilación de Leyes de Indias de 1680).
Los límites del territorio sobre el cual ejercía jurisdicción fueron variando con el tiempo, según la distribución que hizo la Corona española. Al principio estuvo restringida a los territorios subordinados a la Provincia de Charcas, por lo que el virrey Conde de Nievas señaló el territorio originario de la provincia y de la Audiencia el 20 de mayo de 1561: "la dicha ciudad de La Plata con más de cien leguas de tierra alrededor por cada parte". Su territorio jurisdiccional abarcó por el norte hasta las provincias de Sayabamba y Carabaya; al oeste por el desierto de Atacama hasta el Pacífico; al este hasta Moxos y Chunchos; y por el sur, el Chaco y Tucumán, Juríes y Diaguitas

En la Ley XV (Que el Corregidor de Arica, aunque sea del distrito de la Audiencia de Lima, cumpla los mandamientos de la de los Charcas), del Título XV, de la Recopilación de Leyes de Indias, se establece una dependencia especial para el Corregimiento de Arica:
 

Mandamos, que sin embargo de que la Ciudad y Puerto de Arica sea y esté en el distrito de la Real Audiencia de los Reyes, el Corregidor, que es, ó fuere de ella, cumpla los mandamientos de la Real Audiencia de los Charcas, y reciba y encamine, como se le ordenare, las personas que enviare desterradas. Y ordenamos á nuestra Audiencia de los Charcas, que no cumpliendo el Corregidor lo sobredicho, haga justicia.

Confederación Perú-Boliviana, Bolivia y el litoral
En 1836, se constituyó un estado denominado Confederación Perú-Boliviana, a partir de la colación de Perú, dividido en dos estados —el Estado Nor-Peruano y el Estado Sud-Peruano—, y Bolivia. Para aquel entonces Bolivia adquirió los buques de guerra Yanacocha y Confederación, a los que se sumaron los bergantines La Fallete y Congreso y la corbeta Libertad, integrando la armada de la Confederación Perú-Boliviana.

En 1839, el presidente José Miguel de Velasco elevó el rango de la provincia del Litoral a distrito con un prefecto.
(9)

Para resguardar las costas bolivianas posteriormente se adquirieron las naves Sucre, María Luisa, y Morro. Al carecer de una estructura sólida, la escuadra naval boliviana fue disuelta antes de 1879.
(10)

Las constituciones bolivianas de 1834, 1839, 1843, 1851, 1861, 1868, 1871, 1878, 1880 fueron aprobadas por senadores y diputados representantes por Cobija y Mejillones.
(11)

Tratados de 1866 y 1874
Artículo principal: Corredor de Atacama

El origen de este tema, se encuentra, para algunos historiadores como el chileno Luis Emilio Rojas, algo confusa.
(12) Sus inicios se encuentran antes de la Guerra del Pacífico, iniciada en 1879 y que finalizó en 1883 con la pérdida definitiva de Bolivia del departamento del Litoral (en la actualidad, parte de la región chilena de Antofagasta). Luis Emilio Rojas señala que desde el momento de la fundación del estado boliviano (1825), esta no tenía mar. No obstante, tal como indica el historiador Roberto Querejazu Calvo en su libro "Guano, Salitre, Sangre", Bolivia es heredera del territorio de la Audiencia de Charcas, y por lo tanto le correspondían 560 kilómetros de costa de los 8000 que la América del Sur tiene sobre el Pacífico. Los intereses económicos existentes obligaron a la firma del tratado de 1866 que, entre sus complejas disposiciones aclaraban la frontera:

El límite internacional sería el paralelo 24° latitud sur.
Se repartirían en modo equitativo las ganancias provenientes de la explotación del guano y minerales comprendidos entre la zona de los paralelos 23° a 25° de latitud sur.
Bolivia debía abrir una Aduana en Mejillones, posibilitando la captación de los derechos de exportación.

Guerra del Pacífico.-
E
n 1883, el Tratado de Ancón puso fin a la guerra entre Chile y Perú, en el que se otorgaba el dominio de Tarapacá y una administración temporal de Tacna y Arica por 10 años y luego la realización de un plebiscito para definir su estatus final.
(13)

Las relaciones entre Chile y Bolivia, en tanto, serían restablecidas por el Pacto de tregua de 1884, que fijó un régimen temporal a la espera de la celebración de un tratado definitivo de paz. La posesión a perpetuidad del territorio de Antofagasta era una de las exigencias de Chile, mientras Bolivia reclamaba por una salida al mar, teniendo en consideración las argumentaciones de Chile en las negociaciones ante Perú.

Tratado de 1904

El Tratado de 1904 llevaría a la normalización de las relaciones diplomáticas entre Chile y Bolivia, poniendo fin al régimen establecido por el Pacto de Tregua, y que fijaron las fronteras definitivas entre ambos países. El llamado «Tratado de Paz y Amistad» no incluyó provisiones para la cesión de soberanía sobre algún territorio costero para Bolivia y, a cambio, se establecieron diversos beneficios para el acceso comercial a través de puertos bajo administración chilena. El tratado estableció que:

Bolivia entrega a Chile la provincia de Antofagasta a perpetuidad;
Se construirá un ferrocarril que unirá las ciudades de Arica y La Paz;
Chile concede, en forma definitiva, el libre tránsito de mercaderías (sin cobro de derechos aduaneros ni restricciones) por territorio chileno desde y hacia Bolivia; y
Chile reconoce los acuerdos del Pacto de tregua de 1884 que consisten en franquicias de acceso a los puertos de Antofagasta y Arica para Bolivia.

Propuestas de solución

Durante la Guerra del Pacífico

Durante la Guerra del Pacífico que enfrentó a Chile con Perú y Bolivia, se realizó una ronda de negociaciones de marzo de 1882 con el fin de mediar entre los beligerantes. Para ello, Estados Unidos envía como mediadores a Cornelius Logan a Chile, James R. Partridge al Perú y George Maney a Bolivia. Al iniciarse las tratativas con el presidente provisional peruano García Calderón, Chile pidió la posesión no sólo del Departamento de Tarapacá sino también de las provincias de Tacna y Arica para poder ofrecerla a Bolivia como salida al mar y consolidar la presencia de Chile en Antofagasta. Además resguardaba Tarapacá del Perú, ya que limitaría por el norte con Bolivia.(14)

Tratados de 1895
E
l 18 de mayo de 1895, los ministros plenipotenciarios de Bolivia y Chile firmaron tres tratados: uno “de Paz y Amistad” con el que Bolivia aceptaba “el dominio absoluto y perpetuo” de Chile sobre el territorio del Litoral a cambio de reparaciones financieras, un segundo sobre comercio y un tercero, de carácter secreto, sobre “transferencia de territorios”. Este último documento posibilitaría el acceso boliviano al mar a través de la cesión de Tacna y Arica en caso que Chile se asegurara la definitiva posesión de dichas provincias y, en caso contrario, Chile entregaría un puerto en bahía Vítor (ubicada al sur del territorio ariqueño)
.(15)

Artículo Primero. Si a consecuencia del plebiscito que haya de tener lugar, en conformidad al Tratado de Ancón o a virtud de arreglos directos, adquiriese la República de Chile dominio y soberanía permanente sobre los territorios de Tacna y Arica, se obliga transferirlos a la República de Bolivia, en la misma forma y con la misma extensión que los adquiera, sin perjuicio de lo establecido en el artículo II.
La República de Bolivia abonará como indemnización por dicha transferencia de territorio la suma de cinco millones de pesos de plata, de 25 gramos de peso y 9 décimos de fino, quedando especialmente afecto para responder a este pago el 40% del rendimiento bruto de la Aduana de Arica.
[...]
Artículo Cuarto. Si la Republica de Chile no pudiese obtener en el plebiscito o por arreglos directos la soberanía definitiva de la zona en que se hallan las ciudades de Tacna y Arica, se compromete a ceder a Bolivia la caleta de Vitor, hasta la Quebrada de Camarones, u otra análoga, y además la suma de cinco millones ($ 5.000.000) de pesos de plata de veinticinco gramos de plata y nueve decimos de fino.

El texto del acuerdo redactado por Luis Barros Borgoño y Heriberto Gutiérrez fue aprobado por el Congreso chileno, pero el boliviano discutió algunos de sus puntos, por lo que no fue ratificado. El 9 de diciembre de ese mismo año, el ministro chileno Juan Gonzalo Matta suscribió en Sucre un nuevo protocolo con el canciller boliviano Emeterio Cano que fijaba un plazo de dos años para la entrega de un puerto a Bolivia y que, en caso de que aquello no ocurriera, la cesión de la provincia del Litoral quedaría sin efecto. El nuevo protocolo no logró solucionar las diferencias entre ambos gobiernos y un nuevo protocolo firmado en Santiago, el 30 de abril de 1896, fijó que Chile cedería Arica y, en caso de no obtener dicho territorio en el plebiscito, sería Vítor u otra caleta similar que pudiera convertirse en puerto comercial. El Congreso boliviano introdujo una nueva cláusula por la cual se reservaba el derecho de aceptar o no el puerto que ofreciera Chile, lo que fue rechazado por las autoridades chilenas.15 A las dificultades en la negociación se sumó el acuerdo logrado por el representante argentino Dardo Rocha sobre la Puna de Atacama, que Chile reclamaba como parte del territorio del Litoral en disputa y que daría origen a un nuevo litigio.17 Esto llevó al fin de las negociaciones sin lograr ratificar algún acuerdo de paz.

Las negociaciones finalmente se retomarían mediante el Tratado de 1904, que llevaría a la normalización de las relaciones diplomáticas entre Chile y Bolivia, poniendo fin al régimen establecido por el Pacto de Tregua, y que fijaron las fronteras definitivas entre ambos países.

Por otro lado, la Cuestión de Tacna y Arica se alargó por varias décadas, en que no se logró acuerdo para la realización del plebiscito. Recién en 1929, el Tratado de Lima definió que Tacna quedaría en manos peruanas y Arica en manos chilenas. Un protocolo complementario adjunto al Tratado definió que “[l]os Gobiernos de Perú y de Chile no podrán sin previo acuerdo entre ellos, ceder a una tercera potencia la totalidad o parte de los territorios que, en conformidad al Tratado de esta misma fecha, quedan bajo sus respectivas soberanías”.18 Este artículo apuntaba directamente a las negociaciones con Bolivia y sería posteriormente un punto clave en cualquier discusión sobre una posible salida al mar para este último país.

Acuerdo de 1975
Acuerdo de Charaña

A lo largo del siglo XX, Bolivia ha reclamado una salida soberana al mar, argumentando que su característica de mediterraneidad ha sido un importante impedimento para su desarrollo económico y social.[cita requerida] Por otro lado, Chile desconoce las reclamaciones de Bolivia argumentando lo establecido en los tratados firmados entre ambos países.

En diversas ocasiones, se ha tratado de llegar a acuerdos para solucionar el conflicto diplomático, entre las que destaca la década de 1970, cuyo punto culminante fue el Acuerdo de Charaña, firmado en 1975 por los gobernantes Hugo Banzer y Augusto Pinochet. Éste último propuso a su par boliviano la entrega del litoral al norte de Arica junto con un corredor terrestre con plena soberanía que permitiera la conexión territorial con Bolivia a cambio de un territorio de igual superficie en las cercanías del salar de Uyuni.

 Sin embargo, el tratado no se concretó debido a la oposición del Perú que, para dar su aprobación al canje territorial, exigió que el litoral no fuese exclusivamente boliviano sino trinacional, moción rechazada tanto por Bolivia como por Chile. Años después, roces entre Bolivia y Chile llevaron al fin de sus relaciones diplomáticas en 1978. En la actualidad, sólo existen relaciones entre ambos países a nivel consular.

Controversia sobre la negociación marítima entre Bolivia y Chile

Principales argumentos.- Argumentos de la postura boliviana
L
a posición boliviana es que Chile incumplió la obligación para negociar.
Chile
tomó decisiones unilaterales y fijar medidas aduaneras.

Derechos expectaticios

En su demanda, Bolivia pretende que la Corte Internacional de Justicia de La Haya reconozca que, fruto de algunas propuestas y negociaciones efectuadas entre los representantes de ambos países para solucionar el problema de su mediterraneidad, su país ha adquirido derechos expectaticios que le permitirían negociar una salida propia y soberana al océano Pacífico en territorios hoy pertenecientes al sector septentrional de Chile, y como contraparte, este último ha adquirido obligaciones de materializarlo en forma de responsabilidad extracontractual,de manera paralela a su “rol” en la pérdida del litoral marítimo boliviano como consecuencia de la guerra del Pacífico y la firma del Tratado de Paz del año 1904. Bolivia de este modo busca un mecanismo de coacción jurídica para asegurar la continuidad y aceleración de las discontinuas negociaciones y que las mismas finalmente logren alcanzar su ansiado objetivo marítimo.

Según Bolivia, estos derechos expectaticios se relacionarían con la costumbre internacional, la cual espontáneamente genera derechos resultantes del comportamiento de los estados, y entre este comportamiento se encontrarían las promesas y declaraciones unilaterales de sus apoderados ejecutivos del más alto nivel —presidentes y cancilleres—, las que crearían obligaciones a los propios estados que representan. Esto último se denomina técnicamente “actos unilaterales de los Estados” (AUE), los que actúan como generadoras de normas de derecho internacional.

Entre los antecedentes que refiere Bolivia al respecto, estaría el caso que Australia y Nueva Zelanda iniciaron ante la Corte Internacional de Justicia contra Francia basándose en declaraciones unilaterales de representantes de esta última para no efectuar nuevos ensayos nucleares en el atolón de Mururoa.8 Otro asunto relacionado sería el caso sobre Groenlandia Oriental ante la CPJI en el año 1933.

Argumentos de la postura chilena

La posición chilena es que el tratado de 1904 fijó la frontera entre Chile y Bolivia.
Bolivia tiene acceso al mar mediante el tratado de 1904.
Para Chile las distintas instancias de negociaciones solo pueden desarrollar obligaciones si se logra alcanzar la rúbrica y posterior aceptación de los tratados por los congresos nacionales de los estados firmantes, y no antes, pues es habitual que terminen en un punto muerto.11 Si esto no fuera así, cada propuesta de una de las partes efectuada en procesos de conversaciones y negociaciones representaría un hecho consumado, por lo que se lesionaría la capacidad de los países de negociar libremente los términos de cualquier tratado que busque ajustar y solucionar sus diferencias, pues es esencial la confianza entre las partes para poder presentar soluciones creativas a los problemas, proposiciones que conllevarán validez política, pero no jurídica. Alega que esto rompería el marco jurídico imperante entre las naciones, afectando la previsibilidad de las consecuencias jurídicas de cada acción, es decir, la seguridad jurídica resultante de la certeza del derecho.

Caso ante la Corte Internacional de Justicia

El 24 de abril de 2013 el gobierno de Bolivia inició formalmente, ante la Corte Internacional de Justicia, la presentación de una demanda para solicitar a Chile la negociación de una salida soberana al mar.

El 15 de abril de 2014, El Estado Plurinacional de Bolivia presentó su memoria.

El agente de el Estado Plurinacional de Bolivia ante la Corte fue el ex presidente Eduardo Rodríguez Veltzé, mientras el agente de la República de Chile fue el embajador Felipe Bulnes.15

El 29 de abril, el también expresidente de Bolivia Carlos Mesa fue designado por el presidente Evo Morales como representante internacional de la causa marítima. Su tarea es explicar las motivaciones y pormenores de la demanda boliviana frente a organismos multilaterales y gobiernos de todos los países del mundo.

El 23 de mayo, el canciller chileno Heraldo Muñoz dijo que existe la posibilidad de cuestionar la competencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya ante la demanda por acceso al mar planteada por Bolivia.

El 7 de julio de 2014, la presidenta Michelle Bachelet dio a conocer la decisión de impugnar la competencia del Tribunal de La Haya, mediante red voluntaria de radio y televisión.

El 15 de julio de 2014, Chile presentó la impugnación.19 Al presentar los documentos que avalan la incompetencia de la Corte Internacional de Justicia en el caso de la demanda boliviana.