Mar para Bolivia

EL JAQUE DE BOLIVIA

 

Francisco Balart
Abogado y doctor en Derecho Público
Dr.Ing.DAEN Rodolfo Garcìa-Agreda Bitume
Via Caravaggio, 89/E
80126 NAPOLI- ITALIA
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Señor director:

 Bolivia tiene un objetivo claro e irrenunciable: salir al mar. El que lo impide es Chile. Este es el hecho que singulariza las relaciones entre ambos. ¿Por qué ha resultado estéril la política de Bolivia para cumplir su objetivo?  

Durante mucho tiempo siguió una estrategia equivocada, porque ignoró que más allá de la igualdad formal entre estados soberanos, la desigualdad de su organización social e institucional, así como su menguado poder militar y económico, la condenaban a la impotencia. Un modo de ver que cambió en los últimos años y hoy tiene en jaque a nuestro país. 

Al arrastrar a Chile a la Corte Internacional de las Naciones Unidas puso en movimiento un mecanismo llamado estrategia indirecta. Esta evita el choque de las fuerzas mientras  teje paciente y sutilmente una malla destinada a envolver al contrincante para restarle libertad de acción.  

Con todo, el núcleo de esta estrategia  no radica en paralizar al adversario, sino en confiar la decisión del conflicto a la maniobra exterior.  

Evita el enfrentamiento en la zona en disputa, respetando ahí el orden vigente mientras busca alcanzar la superioridad moral en lugares distantes, procurando que la propia causa se identifique con las tendencias emocionales dominantes entre quienes crean opinión en el mundo.  

La apelación a la equidad como condición de paz entre los pueblos, la desvalorización del derecho, el revisionismo histórico y la victimización son herramientas poderosas para obtener éxito en ese terreno. Por eso Bolivia escogió como campo de batalla la Corte de Justicia de La Haya; soslayando el Tratado de Límites de 1904 ha metido a Chile en un túnel cuya única luz pareciera ser acceder a su pretensión.   

La Moneda rechazó la competencia del mencionado tribunal. Una elemental medida procesal, pero que ha dejado intacto el propósito de la controversia y la estrategia que la sirve.  

A fin de cuentas, habrá una sentencia y respecto a su contenido es evidente que Chile no tiene nada que ganar y mucho que perder.  

Existen, por cierto, contramedidas para enervar la maniobra exterior que nos amenaza, pero es necesario aceptar que estamos envueltos en un conflicto político y no jurídico, y cuyas reglas de combate son las propias de la estrategia indirecta.  

Si no lo entendemos y seguimos como vamos, el jaque mate será inevitable.