Mar para Bolivia

CONFERENCIA DE MARIANO BAPTISTA GUMUCIO.

 

 MARIANO BAPTISTA GUMUCIO
Historiador, ensayista, periodista y divulgador de la cultura boliviana


I.-INTRODUCCIÓN.

II.-PROGRAMA DE LA TELEVISIÓN NACIONAL CHILENA PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN EN CHILE.

III.-TERMINO DE LA CONFERENCIA.  

I Mi agradecimiento personal al Profesor Eduardo Lezana L. Presidente de la Asociación de Clubes de Bolivia y a Gastón Cornejo B, padrino y amigo de muchos eventos. 

Amigos todos

 

Presentaré no una conferencia apenas un recuento de la misión concedida por el Gral. Bánzer en su periodo constitucional. La Misión diplomática como Cónsul en Santiago de Chile.

 

La misión diplomática es siempre compleja, evoco a Augusto Céspedes Embajador en Paraguay, que tuvo que socializar temas nacionales con el pueblo, como debe hacer todo embajador, reuniones en sede, conferencias de prensa, etc. En La Paz le criticaron: ¡Cómo fraterniza con quienes nos trataron tan duramente en el Chaco! Céspedes respondió: ¡Qué pretenden! ¿Que saque un fusil y dispare sobre viandantes?

 

Les relataré algunas alternativas vividas como Cónsul en Santiago, en mi relación con la gente, preocupado de qué obtener para Bolivia.

 

Visité Chile como periodista y allí tenia amistades. Fuí bien recibido, nunca me negaron apoyo ni notas en la prensa. Incluso en el Mercurio cuando escribí sobre el Silala negando era un rio internacional y siempre en respetuosas polémicas.

 

Generalmente en Chile el trabajo consular solo atendía asuntos administrativos y no se tocaba el tema el Mar, dejaban la demanda marítima debajo la alfombra.

 

Llevé una vida social activa relacionado con los factores de poder: Fuerzas Armadas, Iglesia, prensa; tuve la oportunidad de viajar por todo Chile y recolectar material valioso de opiniones de chilenos en favor de un arreglo con Bolivia.

 

En Santiago recibí distinciones de varias Academias de Historia, de la prensa, de instituciones diversas.

 

Publique un libro consultando previamente con la Cancillería boliviana una obra trabajada en Chile sobre el delicado tema, impreso en una prestigiosa editorial chilena publiqué este libro titulado: CHILE-BOLIVIA LA AGENDA INCONCLUSA, el que recoge múltiples opiniones de chilenos notables entre ellos tres ex presidentes.

 

En la Cancillería fue revisado el texto por don Armando Loayza que después fue Canciller; él concluyó que era bueno y con ese aval fue publicado.

 

Fueron distribuimos mil ejemplares en el Alto Mando Militar, a Obispos, Rectores, Directores de prensa etc. Pero un Obispo del norte chileno al que dediqué mi libro, más papista que el Papa, envió a la Cancillería chilena el libro diciendo “Está sucediendo esto a espaldas de la Cancillería de Chile”. Se quejaron oficialmente de mi actividad. La Cancillería boliviana le hizo caso a la chilena y mi misión duró solamente dos años.

 

El libro circuló fuera de Bolivia y encontré la nota de recepción de Venezuela, que expresa lo siguiente:

Es grato dirigirme a usted en la oportunidad de hacerle llegar un cordial saludo y agradecer el libro de reciente publicación titulado CHILE-BOLIVIA UNA AGENDA INCONCLUSA, con temas de gran interés; así como el presente de una Moneda con la efigie del Libertador labrada con plata de Potosí. Le expreso el agradecimiento por tratarse de un hermano latinoamericano y de Bolivia, la Hija Predilecta del Libertador.

Hugo Chávez Frías.

Es una curiosidad anecdótica que dejaré a mis hijos.

 

Ahora al meollo del tema:

Entre satisfacciones relativas que tuve fue la de un periodista chileno que  me llamó un día para darme una buena noticia: ¡En la Televisión Nacional de Chile e un domingo había un programa que concluye en favor de Mar para Bolivia.

 

Me senté a ver la TV en familia y, entonces esto es lo que vamos a ver a continuación... 

II. VER el CD Programa titulado: “LA MANZANA DE LA DISCORDIA” TELEVISIÓN NACIONAL DE CHILE.

(PROGRAMA TELEVISIVO Y LUEGO PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN CON SANCIÓN AL CREADOR)

 

Escuchar el Programa.

 

III.- FIN DE LA CONFERENCIA de MARIANO BAPTISTA GUMUCIO.

 

Transcrito por Gastón Cornejo Bascopé