Mar para Bolivia

Apreciaciones sobre la demanda de Chile por el Silala

Karen Longaric R.
profesora de Derecho Internacional de la Universidad Mayor de San Andrés

La Convención de Naciones Unidas sobre el derecho de los  usos de  los cursos de agua internacionales para fines distintos de la navegación, conocida como Convención de 1997, fue  aprobada  el 21 de mayo de 1997 y  entró en vigor  el 14 de agosto de 2014.  Es una novedosa norma   de derecho internacional que la Corte Internacional de Justicia ya empezó a aplicar en fallos dictados recientemente (caso del proyecto Gabcikovo-Nagymaros, Hungría vs Checoslovaquia).Incorpora conceptos que cementan una definición de amplio alcance jurídico acerca de los cursos de agua internacionales y destaca el principio del derecho internacional consuetudinario sobre el uso equitativo y razonable del agua, aplicable a la utilización de las aguas compartidas.

La negociación y adopción de esta convención llevó más de 20 años. En ese proceso participaron algunos países latinoamericanos, entre ellos Chile que por esa circunstancia conoce con ventaja las derivaciones de dicha norma. El artículo 2º de la Convención de 1997 define un curso de agua como un sistema de aguas de superficie y subterráneas que en virtud de su relación física forman un conjunto unitario y generalmente fluyen a una desembocadura común. El carácter internacional se da cuando algunas de cuyas partes de ese curso de agua se encuentran en Estados diferentes.

Basado en el artículo precedente y en el principio de uso equitativo y razonable de un curso de agua internacional, Chile presentó una solicitud de procedimiento pidiendo a la Corte Internacional de Justicia de La Haya que juzgue y declare que: a) "el Sistema del Río Silala, junto con las porciones subterráneas de su sistema, es un curso de agua internacional, cuyo uso se rige por el derecho internacional consuetudinario”, b) "Chile tiene derecho al uso equitativo y razonable de las aguas del Sistema del Río Silala de conformidad con el derecho internacional consuetudinario y c) "bajo el estándar de utilización equitativa y razonable, Chile tiene derecho al uso que actualmente hace de las aguas del Silala”.

Resulta evidente que Chile ha abandonado la denominación (río Silala) que siempre dio al agua de las vertientes del Quetena Chico para, en la actualidad, enmarcar su tesis en la Convención de 1997 que utiliza el término de "Sistema de aguas”, denominación moderna y de amplia resonancia.

El demandante quiere convencer a la Corte de que el Silala es un "Sistema de agua internacional” de superficie y subterráneas, que nace en territorio boliviano y discurre hacia territorio chileno, y, en virtud de su relación física, constituye un conjunto unitario con una desembocadura común. Sugiere el discurrir natural de una vertiente de superficie y la existencia de depósitos de agua subterránea que, aunque en pequeños volúmenes, estarían relacionados físicamente con el agua que se encuentra en territorio boliviano, formando así un conjunto unitario, que en su demanda Chile denomina, "Sistema de aguas del Río Silala”. Para dar lógica a su tesis busca congruencia entre la noción jurídica que sobre cursos de agua internacionales da la Convención de 1997 y la realidad geográfica, hidrográfica e hidrológica del Silala.

La demanda chilena hace suya la caracterización que la Convención realiza acerca de un curso de agua internacional. Esta cuestión requiere un análisis más profundo, que va más allá de un escueto repaso sobre la noción clásica de río internacional; sólo así podremos enfrentar con solvencia el debate judicial que se instaurará en la CIJ. Debemos dejar la retórica y fortalecer la tesis boliviana (Silala-manantial) con fundamentos jurídicos sólidos, que permitan contrastar holgadamente la tesis chilena (Sistema de agua del Río Silala).

En cuanto a la parte técnica, seguramente la CIJ dispondrá que expertos en la materia (sin vínculos con las partes (litigantes) practiquen estudios especializados en la zona que permitan a la CIJ establecer si el Silala es un manantial que pertenece a Bolivia o, por el contrario, es un curso de aguas que forma parte de un sistema de aguas de superficie y subterráneas, algunas de las cuales se encuentran en Bolivia y en Chile.