Mar para Bolivia

Combate de Calama

L actuación de Eduardo Abaroa en la defensa del Puente del Topater

Según los boletines de la Guerra del Pacífico, una división de 500 hombres, llegan a las cinco de la mañana al mando del teniente coronel Eleuterio Ramírez. "Siguieron los dos caminos que dan a la quebrada de Calama, dirigiéndose al Loa, bajando de Limón Verde. La primera avanzada de Cazadores de Caballo, al mando del alférez Juan de Dios Quesada, busca el paso del río para cortar la retirada por el oriente. Recibe los primeros disparos lo que la hizo detenerse. La otra sección del sargento mayor Rafael Vargas, marchaba en dirección al vado de Carvajal".

Los defensores bolivianos habían construido sus trincheras formadas por las murallas de una máquina de amalgamación que pertenecía a la casa de Artola, que quedaba a ciento veinticinco metros al frente del puente del Topáter. El teniente coronel Martínez recibió la orden de marchar por la izquierda, siguiendo las márgenes del río para tender un puente que franquease el paso de los Cazadores del Segundo de Línea y dar apoyo a los Cazadores de Caballo. La operación se ejecutó con prontitud por los treinta paisanos de Caracoles, zapadores improvisados por el coronel Martínez afirma Sotomayor. Pasaron tropas y una pieza de artillería de montaña, pero el combate se hizo sentir donde los Cazadores de Caballo, recibieron a quemarropa una descarga de fusilería de las trincheras bolivianas a corta distancia del vado a cuyo punto los condujo por engaño un prisionero boliviano que les servía de guía.

En menos de un cuarto de hora, señala el boletín quedaron siete hombres muertos y cuatro heridos; obligados a descender de sus cabalgaduras por lo difícil del terreno. Al respecto el sargento Rafael Vargas del Regimiento Cazadores indicaba: "Ellos, como poseedores del terreno, por lo ventajoso de sus posiciones, llenas de montañas, matorrales y zanjas, han tenido facilidad para ocultar sus bajas, sólo hemos encontrado seis cadáveres completamente carbonizados, por estar dentro de trincheras cuya naturaleza nos obligó a incendiar pues estaban formadas de una muralla de adobes, reforzada por otra de pastos sesgado, una cerca viva y una zanja". Fueron tomados veinte prisioneros, veinte armas de fuego entre fusiles rifles y revólveres. Por ser de justicia damos la relación de los valientes bolivianos prisioneros luego del combate de Calama, conducidos en el vapor Tolten por E. Altamirano:
Coronel Benigno Eguino, Comandante Valentín del Castillo, Sargento Mayor Juan Patiño, Capitanes Francisco Zuñiga y José Díaz; Tenientes Nicanor B. Aramayo y Braulio Vera; paisanos Francisco Aramayo y Florencio Lara que actuaron como oficiales. Entre el personal de tropa se menciona: Luis Villegas, Pío Salazar, Francisco Rodríguez, Marco Arispe, Justo Cartagena, José Cruz, Eduardo Zuñiga, Zenón Machicado, Seferino Lano, Toribio Cari, Eugenio Pérez, Demetrio Martínez, Cirilo Flores, Carlos Orellana, Nolberto Corrales, Crispín Avan, Corsino Chaborca, Juan de Dios López, Juan B. Maldonado, Plácido Pineda, Eloy Pereyra, José Guerra y Santiago Astete. En la lista también figura un chileno, Víctor Alfaro
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