Mar para Bolivia

SOLUCIONES AL ENCLAUSTRAMIENTO MARITIMO BOLIVIANO

Ing. Jorge Edgar Zambrana Jiménez

La Corte de La Haya ha razonado de la siguiente manera :
"
Este ignorante gobierno boliviano, presenta su reclamo con el siguiente argumento : Chile me ha quitado 400 Km de costa; por favor ordénele que se siente a negociar conmigo y me otorgue una salida soberana al mar, en base a sus ofrecimientos oficiales anteriores.
La Cancilleria de Bolivia no conoce ni su propia historia, ya que el litoral de Bolivia no eran 400 Km sino 480. Basta medir en cualquier mapa. Por otro lado, Chile le ha robado su litoral a Bolivia, pero no son 400 Km. ni 120.000 Km2, sino son 297 kilómetros y 90.000 Km2 de territorio, ya que los gobiernos de Mariano Melgarejo y Tomás Frías regalaron, escandalosa y falazmente a Chile 183 kilómetros de costa mediante los fraudulentos tratados de 1866 y 1874 que fijaron el nuevo límite en el paralelo 24°, obsequiando sin ningún motivo a Chile un grado y medio geográficos entre dicho paralelo y el río Salado, 25°28’, que era el límite cuando Bolivia nació a la vida, de acuerdo con el Uti Possidetis Juris.
Por tanto, Bolivia está reclamando dos cosas : una, que ha regalado, y por lo tanto no tiene sentido que nos haga perder el tiempo con un reclamo estúpido. Otra, no quiere reclamar la bárbara usurpación chilena, sino que pide humildemente que Chile se digne oirle y otorgarle una limosna de un callejoncito inservible, sin puerto, al norte de Arica. Cancilleria más ignorante no existe en otro país.
Si fallamos para que se sienten a negociar, Chile le va a poner como condición que nunca más podrán reclamar el mar y el territorio usurpados, y les dirán, mañudamente, que hay que hacer un trueque: callejón por territorio. Y lo más probable, ridículo y estúpido es que los bolivianos van a aceptar.
Evidentemente, se nota que Bolivia tiene una Cancilleria de lo más bruta.
Por tanto, estamos hartos, y vamos a fallar que las declaraciones unilaterales históricas de Chile no le obligan a negociar, pero Bolivia y Chile actualmente pueden, de acuerdo a la buena voluntad araucana, sentarse a solucionar el terrible problema del enclaustramiento forzado boliviano.Esperamos que el gobierno altoperuano nos deje de molestar más con estupideces"

Eso es lo que La Haya ha razonado y fallado.
Es muy lamentable tener que recordar que el embajador de Chile en La Paz , el 13 de Agosto de 1900, escupió en la cara de los bolivianos su célebre brulote sin parangón en los anales diplomáticos de América, manifestando : “ El antiguo litoral boliviano es y será para siempre de Chile, quien lo ha ocupado y se ha apoderado del mismo con el mismo título con que Alemania se anexó las provincias francesas de Alsacia y Lorena, con el mismo título con que los EE.UU. han tomado Puerto Rico. Nuestros “derechos” nacen de la fuerza bruta agresora y victoriosa, la ley suprema de las naciones. El litoral es rico y vale muchos millones; eso ya lo sabíamos; lo guardamos porque vale; que si no valiera no habría interés en su conservación. Chile no debe nada, ni está obligado a nada, mucho menos a devolver un puerto ”.

En este vergonzoso abrazo, el 8 de febrero de 1975, el ignorante y cínico presidente boliviano Hugo Bánzer le dice a Pinochet : “Mi General, la victoria le da a Ud. derechos”.

Chile ha obtenido nuestra riqueza mediante el despojo y la ley filibustera de que la agresión y la victoria da derechos, y los bolivianos seguimos embaucados con la fraseología de la confianza mutua y esperando la limosna de la “cualidad marítima” que el soberbio agresor tenga a bien concedernos en una negociación por un corredor inservible sin puerto al norte de Arica.
BOLIVIA DEBE PROCEDER A BUSCAR ALIADOS EN SU JUSTA DEMANDA, YA QUE CUALQUIER NEGOCIACIÓN CON CHILE SIEMPRE SERÁ UN FRACASO, PORQUE DEBEMOS DARNOS CUENTA QUE EL TRATO BILATERAL NUNCA HA ENCONTRADO NI LA MÁS REMOTA INTENCIÓN DE REPARACIÓN POR PARTE DE CHILE AL DAÑO CAUSADO CON SU ASALTO INVASOR.

La demanda marítima ante la Haya, se ha basado en compromisos y ofrecimientos unilaterales de Chile. Pero, habida cuenta de lo debido por el usurpador, tenemos fundamentos de mucha fuerza para plantear una negociación que persiga la reparación de tanto latrocinio. Lo robado no se puede convertir en soberanía intangible. Las apropiaciones chilenas han sido completamente gratuitas, aprovechando la traición de tantos coludados con la oligarquía chilena.
No existe hoy el derecho de eternidad (intangibilidad) en el derecho público internacional. Tampoco la inmortalidad del despojo, ni los castigos de guerra sin fin, impuestos por un país sobre otro, como sucede actualmente con Chile sobre Bolivia.
La entrega, que se hizo a Chile, de nuestros puertos, mediante el tratado de 1904, es substancialmente nula, porque un pueblo no puede pactar el cercenamiento de su integridad vital, lo cual es inadmisible.

La política de la Corte de La Haya es simplemente contemporizadora y ambigua al intentar dar soluciones a los problemas internacionales. Lo que debería exigir el gobierno boliviano, es que se obligue a Chile, bajo el arbitrio de las NN.UU., que solucionen el enclaustramiento de Bolivia, REVISANDO EL OMINOSO TRATADO DE 1904, QUE NOS FUE IMPUESTO MILITARMENTE POR EL EJERCITO INVASOR CHILENO

ANÁLISIS DEL NEFASTO “FALLO” en La Haya :
En Noviembre 1879, el Canciller de Chile Domingo Santa Maria declaró públicamente : “No olvidemos ni por un momento que no podemos sofocar a Bolivia; debemos proveerle de su propio puerto”. Cuatro años más tarde, se convirtió en Presidente de Chile, y entonces reiteró: “Bolivia no puede quedar como está. Ningún país puede vivir y desarrollarse en esas condiciones; debemos garantizarle un acceso propio al mar”.
El 20 de junio de 1950, durante la presidencia en Chile de Gabriel Gonzáles Videla, el canciller de Chile Horacio Walker Larrain dirigió una nota escrita al embajador boliviano Alberto Ostria Gutiérrez, donde expresó lo siguiente: “El gobierno de Chile, junto con resguardar la situación de derecho establecida en el Tratado de Paz de 1904, ha estado dispuesto a estudiar, en gestiones directas con Bolivia, la posibilidad de satisfacer las aspiraciones del Gobierno de Vuestra Excelencia y los intereses de Chile. En la presente oportunidad, tengo el honor de expresar a vuestra Excelencia que mi Gobierno será consecuente con esa posición y que, animado de un espíritu de fraternal amistad hacia Bolivia, está llano a entrar, formalmente, en una negociación destinada a buscar la fórmula que pueda hacer posible devolver a Bolivia un puerto propio y soberano al océano Pacífico, y a Chile obtener compensaciones que no tengan carácter territorial y que consulten efectivamente sus intereses”.
Al analizar esas notas de junio de 1950, los Jueces de la CIJ, por 12 votos contra 3, han rechazado el alegato boliviano, con el ridículo argumento de que para que dicho intercambio alcance el rango de un tratado internacional (lo que implica la obligación de negociar) las notas deben seguir una cierta tradición: “según esa práctica, un Estado propone, en una nota dirigida a otro Estado, que se concluya un acuerdo siguiendo cierto método, y luego el segundo Estado responde con otra nota que reproduce de manera idéntica el texto de la primera nota, indicando que acepta estos términos; pero las notas intercambiadas entre Bolivia y Chile en junio de 1950 no están redactadas de la misma manera ni tampoco reflejan posiciones idénticas”, indicaron los Jueces prevaricadores.
En cambio, los Jueces disidentes, Robinson y Salam, comparten que “el texto de las notas intercambiadas", las de 1950, no tiene que necesariamente ser idéntico, como dice el fallo, para generar efectos jurídicos, sino que basta con que el objeto del intercambio esté claro. En el actual caso, el objeto es claramente ingresar a una negociación directa para devolverle a Bolivia un puerto soberano al océano Pacífico y éso se puede demostrar al comparar lo que dicen esas notas. Pues mientras la de Bolivia señala: ‘Tengo a honra proponer a Vuestra Excelencia que los gobiernos de Bolivia y Chile ingresen formalmente a una negociación directa para satisfacer la fundamental necesidad boliviana de recuperar un puerto propio y soberano al océano Pacífico’, la de Chile manifiesta: ‘Mi gobierno está llano a entrar, formalmente, en una negociación destinada a buscar la fórmula que pueda hacer posible devolver a Bolivia un puerto propio y soberano al océano Pacífico’. Aquí las diferencias son insignificantes”, destacan los jueces disidentes Robinson y Salam, con toda razón.

El presidente de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, Abdulqawi Yusuf, ratificó ante la Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas (NNUU) que a pesar del fallo que ha dictado el 1 de octubre, cuando eximió a Chile de la obligación de negociar con Bolivia un acceso al mar, nada impide que estos países traten ese tema pendiente

“Quiero subrayar este hecho, que el FALLO de la CIJ no debe entenderse como algo que impide a las partes continuar con su diálogo y sus intercambios en un espíritu de buenos vecinos para tratar las cuestiones relativas al enclaustramiento marítimo de Bolivia, cuya solución debe considerarse por ambas partes como algo que es de interés mutuo”, manifestó Yusuf en su informe ante la Asamblea General de la ONU.

Ing. Jorge Edgar Zambrana Jiménez
1 de Abril 2019