Mar para Bolivia

EL “Memorándum “Trucco” una “Estrategia de intereses de Chile”

ESCENARIO N°. 49  - 10 de JULIO DE 1961

Gral. Luis Fernando Alcázar Chávez

En la tormentosa relación entre Bolivia y Chile, se dieron en total 69 escenarios en los cuales, voluntad real y sincera de Chile de por medio, se podía haber solucionado el problema marítimo con Bolivia, (29 escenarios antes del Tratado de 1904 y 49 después de él [1]) sin embargo, pudieron más las presiones internas, los intereses oscuros y sobre todo la absoluta falta de voluntad política de los gobernantes chilenos en dar solución al problema, Chile SIEMPRE estuvo dispuesto al diálogo, pero NUNCA a la solución y acostumbró a Bolivia en la relación binacional a la “Acción, negociación sin retroceso y finalmente la dilación y negación a solucionar el problema”, así ocurrió en 1842 con la Ley Renjifo, en 1857 y 1863 con la ocupación de Mejillones, 1843 con la creación de la provincia de Atacama, en 1888 creación de la provincia de Antofagasta bajo el Pacto de tregua de 1884, en 1879 con la invasión, 1900 con la apropiación arbitraria de las borateras de Chilcaya, Ascotán y Cota Cotani, en 1940 con uso de las aguas de los manantiales del Silala y en 1962 con el desvío de las aguas del rio Lauca.

 En la década de los años 60 del siglo pasado, se dio el escenario No. 49, se caracterizaba por el fortalecimiento de la posición araucana en torno al interés por las aguas del altiplano boliviano, el desvío de las aguas del rio Lauca, y su consecuente político hacia Bolivia. El Memorándum Trucco del 10 de Julio de 1961, no fue una estrategia aislada como muchos autores consideran, implica una triada que relaciona la “política exterior araucano”, el “desvío de las aguas del rio Lauca” y el tema marítimo, tratemos de demostrar esta relación.

 En 1904 nació en interés en las aguas del altiplano, con el reconocimiento a la zona fronteriza de ingenieros chilenos sin autorización, descubrieron la presencia del Manantial del Silala, felizmente el tiempo no dio para que Chile se apoderara de la zona quedando el Manantial a 3,5 kms del límite.

 En 1908 reconociendo la propiedad de las aguas del manantial boliviano, Chile solicita a la Prefectura de Potosí autorización para el uso de las aguas en sus locomotoras, uso que después se convirtió en una fuente de lucro privado con la comercialización de tales aguas en otras actividades ajenas al uso ferroviario.

 En 1921, el diputado chileno Ernesto Fricke Lemoine formuló una petición de informe escrito al ministro de RR.EE. “sobre los fundamentos que tiene la denuncia de la prensa local de practicarse trabajos por una comisión de ingenieros extranjeros para la desviación de las aguas del rio Lauca a la provincia de Tarapacá”, ese mismo año, el internacionalista José Aguirre Achá quien en 1921 defendió los derechos bolivianos ante la intención chilena de desviar las aguas del rio Mauri, en un artículo publicado en “El Tiempo” el 13-ago-1921, advirtió que “los planes de Chile, incluirían las aguas de los ríos, Putani, Caquena (o Cosapilla) y Lauca, Aguirre Achá expresó: “Si el gobierno de Bolivia no protesta formalmente contra la desviación del rio Mauri y de sus afluentes inmediatos, el Gobierno de Chile, dentro de algunos años, se llevaría también como ya lo pretende, las aguas del rio Putani, las de Cosapilla, del Lauca y otras muchas hasta dejar convertida en un inmenso páramo la altiplanicie boliviana”. El tiempo le dio la razón a Aguirre.

 En 1939,el Presidente chileno Pedro Aguirre Cerda, en una visita en Arica, confirmó que su gobierno iniciaría los trabajos de desvío del rio Lauca con fines de regadío del valle de Azapa, confirmando la necesidad de agua dulce en el norte del territorio usurpado, pero Bolivia ya conocía la intención de tal desvío desde 1921[2] y presentó 6 “reservas” en relación al desvío de las aguas del rio Lauca, de acuerdo al siguiente detalle


Gráfico: Elaboración propia  Fuente: Los escenarios de la razón de la fuerza 1905-2016. Alcázar Luis F.
 

En la negociación de las “Notas del 50” Chile proponiendo la trilateralidad, ya habló abiertamente sobre el interés de las aguas, particularmente del lago Titicaca, la respuesta a la nota boliviana de 1-jun-1950 remitida el 29, se comprometió exponiendo ante Bolivia el compromiso de solución, “una fórmula conciliatoria para ceder a Bolivia, al norte de Arica, una faja (corredor) de terreno de un ancho de diez kilómetros, contigua a la frontera peruana que correría del Litoral hasta el límite, para que Bolivia se pudiera comunicar con el Océano Pacífico, a través de su propio territorio y construir su puerto, a cambio de ello, Chile aprovecharía las aguas del Lago Titicaca para generar energía hidroeléctrica que pudiera ser utilizada en las provincias de Tarapacá  y Antofagasta,[1] tal compromiso tuvo el mismo destino que los anteriores, la presentación de proyectos chilenos que implicaban el uso de aguas del altiplano en la Conferencias mundiales de energía de 1950 y 1954 en Petrópolis en Londres, descararon ya la intención mapochina y su necesidad de agua dulce.

En 1951, el Presidente Videla confirma la intención de solución al problema marítimo planteando “Agua dulce por agua salada” aceptando la cesión de un corredor.

En 1953, en el gobierno del Gral. Carlos Ibáñez del Campo, Chile volvió a reiterar su predisposición para facilitar el retorno de Bolivia al mar, con salida propia y soberana, predisposición que nunca rindió frutos significativos pese a la visita de Ibáñez cuando se burló del tema respondiendo a los periodistas respecto al tema marítimo, ¿Para qué quieren puerto si no tienen mar?” pese al sarcasmo, el MNR a la cabeza de Víctor Paz Estensoro, lo condecoró con el Cóndor de los Andes (¿?). 

LA “ESTRATEGIA DE INTERESES DE CHILE”

Con este denominativo bautizamos a la conducta de Chile y la administración de sus “Medios, formas y objetivos estratégicos” (estrategia) que implicaba la “flexibilización de posiciones chilenas cuando sus intereses estaban amenazados o en peligro, y luego, pasada la crisis, retornar al autoritarismo, soberbia y dilación en las relaciones con Bolivia, en otros artículos, demostramos sobradamente este concepto.  

NACE EL MEMORÁNDUM TRUCCO DE 10 DE JULIO DE 1961

A fines de los años 50, los trabajos de desviación del rio Lauca, continuaban y se aproximaba un escenario difícil de resolver por la fuerza de la razón, consecuentemente había que aplicar hacia Bolivia una estrategia que permita enfrentar la situación particularizada por los siguientes elementos:

-   Había que minimizar el impacto que tendría el desvío abusivo de las aguas del rio Lauca.

-   Era imprescindible para Chile desviar la atención de la población boliviana y de la prensa boliviana e internacional.

-   Evitar la lógica protesta boliviana por el desvío de tales aguas.

-   En cuidado de la imagen internacional de Chile, tenía que evitar que Bolivia lleve a efecto su intención de exponer en la reunión de la OEA en Quito

-   Se tenía que evitar la inclusión en la C.P.E. boliviana a de un articulado en relación a la reivindicación marítima

 Con esos elementos, compartimos con Jorge Escobari Cusicanqui, en que “la verdadera razón, o al menos la más importante, estaba relacionada con la intención que tenía Chile de desviar el río internacional Lauca”, si tomamos en cuenta que el tema más sensible a la sociedad Boliviana es la recuperación de su mar cautivo y Chile lo sabe de sobra, en la coyuntura, su “teóricamente hábil diplomacia” encontró el elemento esencial que neutralizaría los cinco elementos nombrados anteriormente…….ofrecer salida al mar a Bolivia. Chile, sabía perfectamente que las aguas del rio Lauca, les era necesarias sino imprescindibles, pero también, que era mejor tomarlas por la fuerza, pero mostrando una conducta benevolente, consiguientemente se ofreció solución al problema marítimo de tal manera que, con ese motivo Bolivia pueda ceder o simplemente no obstaculizar el desvío y uso de las aguas del rio Lauca. consecuentemente aplicó la siguiente política.


Cuadro: Elaboración propia

Los intereses de Chile estaban en Juego, ergo, había que tomar acciones y despertar el interés de Bolivia, el mejor motivo era ofrecernos salida al mar y aun comprometerse y después del desvío…..lo de siempre, nada…… aquí nace el “Memorándum Trucco”, con objetivos coyunturales encuadrados en la neutralización de las acciones bolivianas, nace en la “Estrategia de intereses” aplicada por el gobierno de Jorge Alessandri, en procura de preparar el escenario para el desvío, su Embajador en La Paz, Manuel Trucco Gaete, el 10 de Julio de 1961, entregó al canciller boliviano, Eduardo Arze Quiroga, un memorándum (denominado en la historia como “El memorándum Trucco de 10- jul-1961”), que decía:

1.- Chile está siempre llano, junto con resguardar la situación de derecho establecida por el Tratado de 1904 a estudiar, en gestiones directas con Bolivia la posibilidad de satisfacer las aspiraciones de esta y los intereses de Chile, Chile rechazará siempre el recurso por parte de Bolivia a organismos que no son competentes para resolver un asunto zanjado por Tratado, y que solo podrá modificarse por acuerdo directo de las partes”

2.- La nota No 9 de nuestra Cancillería, fechada en Santiago el 20 de junio de 1950, es claro testimonio de esos propósitos, mediante ella, Chile manifiesta estar llano a entrar formalmente en una negociación directa destinada a buscar la fórmula que pueda hacer posible dar a Bolivia una salida propia y soberana al Océano Pacífico, y a Chile obtener compensaciones que no tengan carácter territorial y que consulten efectivamente sus intereses”.

3.- Habiendo significado el Presidente Paz Estensoro su voluntad de visitar al Presidente Alessandri, en respuesta a la invitación que el Presidente de Chile le formulara, pareciera especialmente extemporáneo e inconveniente agitar a la opinión publica de ambos países con el anuncio de recurrir a organismos internacionales para tratar de un problema que el gobierno de Bolivia no ha concretado es sus relaciones directas con el Gobierno de Chile”

La Paz, 10 de Julio de 1861.

 

El particular memorándum, bien pensado en su supuesta intención merece una descomposición en sus partes, para entender claramente su objetivo:

 

Punto 1

Punto 2
Punto 3

 

 

 

 

 

 

 

No se debe dejar de lado que mientras esto ocurría, Chile se hallaba construyendo las bocatomas y canales para la desviación de las aguas del rio Lauca, hecho que se haría efectivo el 14-abr-1962 soslayando las 6 “reservas” presentadas por Bolivia.
El 16-dic-1961, el “Memorándum Trucco” fue presentado a la Cámara de Diputados de Bolivia
[1] y el Ministro de RR.EE. boliviano José Fellman Velarde, responde luego de seis meses (¿?) solicitando iniciar a la brevedad posible negociaciones directas en torno a la reintegración marítima.

Después del desvío el escenario quedó en nada, Chile ya no nos necesitaba amigablemente, logró sus objetivos, eludió su responsabilidad en la negociación y descaradamente incumplió sus compromisos como estado, dejando de lado tanto los compromisos de 1895, los ofrecimientos de 1921, el Acta protocolizada de 1920, la aceptación de 1927, las Notas de 1 y 20 –jun-50 y obviamente el Memorándum de 10-jul-1961, Bolivia rompió relaciones diplomáticas,[1] había que sortear los reclamos de Bolivia, no interesaban las consecuencias…… ya que se había logrado el objetivo de desviar las aguas del Lauca, su Canciller Martínez Sotomayor, afirmó con respecto la validez del “Memorándum Trucco” el cual, él mismo autorizó, restándole importancia:
“no se trata de una nota oficial, no está firmada y solo contienen una exposición de los puntos de vista en ese momento, el memorándum es un documento muy usado en las Cancillerías y sirve para recordar algo. Tanto es así, que en lenguaje diplomático se llama “Ayuda memoria”. Repito que nunca es firmado y en este caso tampoco lo fue. No tiene otro carácter que la simple exposición de puntos de vista en un momento determinado
[2]
 
En la conducta permanente de Chile, todo tuvo una intencionalidad subrepticia, Martínez Sotomayor afirmó:  “Sorpresivamente fue informado nuestro gobierno de que Bolivia tendría el propósito de pedir que la Conferencia Interamericana que debía reunirse en el mes de mayo de ese año, en Quito, se ocupara del problema de su mediterraneidad, con este motivo se había convocado, en La Paz, a una reunión de Notables en la Presidencia de la República”, según el Canciller, dos motivos impulsaron el memorándum, a los que adicionamos sus efectos probables:

Cuadro Elaboración propia en base a motivos expresados por Martínez

Podríamos añadir tres motivos adicionales

 

14-abr-1962 a hrs 16.00, paralelamente y con expresa violación de normas internacionales Chile desvió en forma unilateral el río Lauca el, acción que provocó la ruptura de relaciones diplomáticas dando fin al proceso. Posterior, fiel a su costumbre Chile se burló de Bolivia, restándole total validez al documento de 1950 (Notas del 50) y al “Memorándum Trucco” de julio-1961.

-   En la conducta de Chile siempre todo tuvo una intencionalidad subrepticia, un por qué y un para qué.
-
   Del permanente rechazo a la participación de organismos internacionales en la resolución de problemas bilaterales y ahora una sugerente expresión relacionada con la trilateralidad del problema colegimos otra estrategia chilena.

-     Se venía el desvío de las aguas del rio Lauca en 1962, consecuentemente Chile necesitaba allanar el camino para condicionar la lógica protesta que surgiría de tal desvío.

-     De acuerdo al memorándum, Bolivia no tendría que hacer participar en su reclamo a organismos internacionales, emerge la pregunta, ¿Qué tenía que ver la participación de los organismos internacionales en el asunto del compromiso de Chile a otorgarnos una salida propia? ya Chile se había comprometido a solucionar el problema, en 1895, 1920, 1921, 1926, 1946, 1950 y 1961, consecuentemente  solo le restaba hacer efectivo sus compromisos[1].

-     Casi ningún escritor o historiador chileno se refiere a estos reiterados incumplimientos, una gran mayoría busca victimizar al estado chileno, aunque es natural tal tendencia lo lógico y ético sería hablar con la verdad, reconocer errores, compromisos y sobre todo actuar en el marco estricto de la legalidad, la moral y la conducta ética, en las relaciones internacionales, es decir, asumir una conducta “con la Razón y no con la fuerza” a la que se acudía en el medioevo. 

Posteriormente Chile aplicaba la segunda fase de su Estrategia de intereses, ya estaba realizada la acción, tocaba la negociación sin retroceso, para disimular, mediante una nota manifestó (ofrecimiento) que era su deseo buscar la manera de llegar a una solución de armonía y que su embajada en La Paz “está instruida para mantenerse en contacto con el gobierno de Bolivia a objeto de explorar los caminos que conduzcan, por medio de negociaciones directas, a una solución amistosa, dentro del respeto de las normas del derecho internacional y a los compromisos contraídos por ambas partes”.

 Esta circunstancia es una afrenta a la ética de la diplomacia, la manifestación chilena expresando un deseo (¿?) de buscar una solución era por supuesto una estrategia por lo siguiente:

-   ¿Si realmente se quería solucionar el problema del desvío de aguas del rio Lauca, por qué no se lo hizo desde 1939?

-    ¿Por qué no mantuvo igual intención al continuar los trabajos para la desviación de las aguas?

-    ¿Por qué no “solucionó” el problema antes de proceder al abusivo desvío?

-    ¿Por qué ofreció dialogo, luego de haber cometido el abuso y no antes?

Lo ocurrido demuestra la política chilena de “acción y negociación sin retroceso”, es decir primero ejecutar y luego negociar sin dar opción.

Reiteramos, el Memorándum Trucco de 10 de julio de 1961 guardó una relación directa con el desvío de las aguas del rio Lauca, y Chile utilizó el tema marítimo para encubrir su verdadera intención.

El libro del Mar, Ministerio de RR. EE. DIREMAR, 2da. Edic. - AGO-2014 pág. 29 –
ESCOBARI Cusicanqui. Ob. Cit. Pág. 238 
FERNÁNDEZ Ruelas, Sergio Alberto, Óp. Cit p.213
Exposición del Min. RR.EE., citado en Martínez Cástulo p.72
MARTÍNEZ Cástulo, Op. Cit. p. 75c   
Libro del mar Op. Cit, p. 11 Ed. Digital.
ALCÁZAR Luis Fernando, “Los escenarios del despojo 1942 a 1904” Tomo 1 Ed. 2016 La Paz, Ed, Novoa.
 "Los escenarios de la fuerza de la razón, 1905- 2016”, Edit. 2016 La Paz, Edit. Beonova 
  CÁSTULO Martínez, (Historiador Chileno) 
Las Aguas del Silala, Crónica de un despojo, Ed. Juventud.2002, P. 19 y 20