Mar para Bolivia

EL MAR PACÍFICO BOLIVIANO

Gastón Cornejo Bascopé
Cochabamba, 10 de octubre de 2018

Cuando me aproximo a la recta final debo vivir el tremendo golpe de La Haya en un proceso que abrió grandes expectativas y esperanzas de recobrar la dignidad perdida en 1879.

Muy pequeño conocí el mar del Perú en Arica cuando embarqué hacia Valparaíso en el vapor Santa Lucía. Tenía 7 años y la visión del mar embargó mi alma con sueños de grandeza. Al retorno, en Antofagasta,  de rodillas acompañando a mi madre, apuré el rito inolvidable de rezar frente al mar desde el segundo piso del Hotel pidiendo a Dios me permita retornar a Chile para estudiar medicina.

Bachiller cumplí con mi madre el gesto de gratitud en el mismo sitio emprendiendo promesas y fijando metas de bien.

Cada vacación de verano volvía al mismo lugar para reiterar mi gratitud y renovar nuevos hitos de progreso en la construcción personal de mi formación médica.

Médico cirujano me trasladé a Tal Tal, donde conocí el límite sur del mar boliviano, Grandes amistades, exitoso inicio profesional, Oficina “Chile” “Alemania” de la Oficina Salitrera Iquique, a 500 kilómetros al interior del desierto boliviano de Atacama. Enorme triunfo personal. Salí varias veces al puerto de Antofagasta a respirar el aire salado de nuestro mar y a orar frente a su canto y a sus embravecidas y frías olas en las cuales sumergía mi existencia con enorme ternura y placer.

Hace un cuarto de siglo conocí el puerto de Ilo peruano concedido a Bolivia, sin respuesta nacional porque todo Bolivia continuó soñando con nuestro mar perdido al sur desde Tal Tal, Antofagasta, Angamos, Tocopilla y Cobija.

Senador de la República, intervine activamente iniciando el diálogo con senadores y diputados chilenos a quienes llevé a La Paz para cumplir el diálogo sobre la Mediterraneidad de Bolivia. Traje a Bolivia humanistas que se pronunciaron vivamente en favor de nuestra reivindicación. La Cancillería ordenó hablar de “cualidad marítima” y no de “reivindicación”. En el diálogo de la “Agenda de los 13 puntos” intervine planteando con Tito Hoz de Vila el reconocimiento de la soberanía nacional y el tema del Silala compensado en deuda histórica. Viajes repetidos de ida y  vuelta entre pares de La Paz a Santiago. Se avanzaba lentamente pero con proyectos positivos, concretos, hacia la solución definitiva de una problemática centenaria, a restañar una herida profunda en la historia nacional. Año 2010. Cumplí la misión parlamentaria y diplomática de acercamiento comprometiendo seres deslumbrantes de espíritu, socialistas, humanistas chilenos. De repente, el mandatario boliviano rompió lanzas y emprendió proceso internacional ante la Corte de Justicia ( no de Arbitraje) de La Haya.   Un primer pronunciamiento dictaminó que el juicio tenía materia porque 1904, no solucionó el conflicto.

Pasaron los años y junto a mi colega historiador y patriota Dr. Antonio Dubravcic  Luksic, abrimos una página Web de estudio sobre toda la temática: “Mar para Bolivia con soberanía”.

www.cochabamba-historica.com

Cuántas ilusiones, conferencias, escritos, argumentos, films, personajes y episodios históricos acumulados. En el ámbito diplomático, el mandatario boliviano y su entorno político insultó repetida y constantemente a Chile, revelando soberbia, imprudencia y una educación provinciana indígena.

1 de octubre 2018. Politizado el tema, el gobernante inédito llega a la Corte en un cortejo de lujosos y multiplicados vehículos acompañado de un séquito despreciable de adulones, salvo un patriota boliviano excelso Carlos D. Mesa Gisbert. El éxito asegurado le permitiría otros largos períodos de poder en la patria vejando ideología y derechos humanos, muy distante del Estado democrático de derecho que prometimos al pueblo en diciembre 2005.

El fracaso total derrumbó el alma nacional a niveles indescriptibles ¡Chile no tiene que dialogar absolutamente nada con Bolivia! Posterior a esa determinación Evo Morales envía una nota luego de amenaza y agredir a la Corte Internacional y a Chile, para retornar al diálogo de sordos. Nuevo motivo de indignación, insulto al pueblo y desprecio al resultado internacional.

Todo ingresó en colapso para el sentir nacional. Una tempestad sombría se aproxima al término y siento desfallecer con las últimas reflexiones en la interioridad de mi alma herida.

Como profesional cumplí mis metas. A mi madre ausente en el cielo le repito la oración de Vigyl: “Como hiciste conmigo hice yo con los hombres. Arranqué de mi cuerpo y de mi alma cuanto pude y se los di, no me habías dicho que duele”. Mi existencia ha sido un caleidoscopio de triunfos y también de algunas sombras, me parece que con el poeta Amado Nervo puedo concluir en paz.

La reflexión de SILO me conmueve ciertamente. “Aprende a superar el dolor y el sufrimiento en ti, en tu prójimo y en la sociedad humana. Aprende a resistir la violencia que hay en ti y fuera de ti, Aprende a reconocer los signos de lo sagrado en ti y fuera de ti. No imagines que estás solo en tu pueblo, en tu ciudad, en la Tierra y en los infinitos mundos. No imagines que estás encadenado a este tiempo y a este espacio. No imagines que con tu muerte se eterniza la soledad”. Sí, alcancé mi triunfo personal pero …el mar, el mar añorado, amado y perdido para siempre, es un vacío existencial doloroso e insufrible; una herida que anuncia muerte psicológica, racional y sentimental.

Este último pesar es definitivo a pesar del propósito humanista: Hacia la Nación Humana Universal; mi mar pacífico arrebatado por la conquista guerrera de Chile, es una herida dolorosa que jamás curará.

Y a Chile, mi segunda patria cultural, también debo decirle ¡Adiós! A enterrar todos los recuerdos del pasado universitario y profesional; junto a este velorio tendrán que desaparecer la universidad de Chile, los condiscípulos queridos, la hermana Lily y su historia chilena de cultura; la madre y su ternura; Alberto, la justicia social y su Neruda; todo un tiempo de esperanzas fallidas y el entusiasmo espiritual que tuvo tanto brillo de humanidad, se disuelven en la nada.

Desde el fondo de mi conciencia surge atrevida la insinuación … “concluyó tu ciclo vital y ya no es válido insistir en nuevas luchas ni en triunfos imaginarios imposibles”.

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Escrito testimonial dedicado a algunos seres exclusivos a quienes guardo profundo respeto y de quienes acepto su crítica y su noble palabra ante la adversidad que sobrecoge el alma nacional.