Mar para Bolivia

CHILENOS EN LA GUERRA DEL CHACO
105 PELEARON Y CUATRO MURIERON POR BOLIVIA.

Leonardo Jeffs- Ramiro Molina- Analiz Justiniano
Revista del periódico "OPINIÓN", 9 de agosto 2013

Artículo basado en la investigación de Leonardo Jeffs Castro “COMBATIENTES E INSTRUCTORES MILITARES CHILENOS EN LA GUERRA DEL CHACO”, publicada en la Revista Universum de Chile en 2004. Jeffs es Magister en estudios internacionales de la Universidad de Chile y de Valparaíso.
En otro estudio, una investigación realizada por el historiador militar boliviano Ramiro Molina Alanes titulado: “COMBATIENTES CHILENOS EN LA GUERRA DEL CHACO”. 2000.
Un tercer artículo publicado en el “CUADERNO DE HISTORIA MILITAR DE CHILE”, escrito por la Academia Militar chilena 2006.

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En 1934 Bolivia siente los efectos de las pérdidas de sus soldados en el Chaco. Requiere refuerzos y solicita ayuda a Chile. Tres delegaciones se incorporan paulatinamente. 105 ex Militares y ex Carabineros, a nivel de Oficiales de Chile fueron enrolados en el Ejército Boliviano.
No es historia de ficción ni es una exageración. Chilenos defendieron con su vida la causa boliviana en la Guerra del Chaco.
La historia militar de Chile y Bolivia refleja la participación chilena en esta contienda bélica en su última etapa; los testimonios de ambos muestran cómo fueron enrolados, el gran recibimiento que tuvieron en la ciudad de La Paz, su participación en los combates y su destino de postguerra.
Las fuentes chilenas en las que destacan la investigación de Leonardo Jeffs Castro, sostienen que 105 ex militares y ex Carabineros chilenos lucharon en las filas bolivianas. Informaciones de los relatos de Aquiles Vergara Vicuña, uno de lo que participaron y que luego se quedó en Bolivia y escribió varios libros importantes testimoniales sobre esta infausta guerra.

CÓMO LLEGARON A BOLIVIA.
La Academia de Guerra de Chile explica que circunstancias históricas en su país influyeron en la contratación de oficiales chilenos.
Debido a conflictos y rivalidades políticas surgidas con motivo de una revolución, produjo la salida de las Fuerzas Armadas de un gran número de efectivos y oficiales, que pasaron a engrosar la cesantía.
“Esto tuvo incidencia directa en la participación de muchos de estos militares en el conflicto boliviano-paraguayo, que buscaron de manera apremiante satisfacer sus necesidades de carácter económico” explica.
Mientras en Bolivia, a medida que la guerra se prolongaba, comenzó la escasez de oficiales, a consecuencia de las grandes pérdidas de vidas humanas.
En el año de 1934, el Gobierno se plantea la posibilidad de contratar extranjeros para que formen parte del Ejército.
Para la incorporación de estos Oficiales, la Legación de Bolivia en Santiago, a principios el año 1934, abrió la posibilidad de incorporar militares chilenos por medio de contratos individuales de prestación de servicios al Ejército boliviano, en cálida de “asimilados”, añade el documento de la Academia Militar de la Guerra de Chile.
Como explica Leonardo Jeffs en su investigación, la mayoría de los incorporados tenían grado de Oficiales, habían pertenecido a las FFAA y a los Carabineros de Chile.
Pero, ¿Qué motivó a estas personas a tomar una decisión que les cambiaría la vida?, Según Jeffs, al margen del interés económico de la mayoría, puesto que los contratos eran muy favorables, otros lo hicieron por diferentes motivos como “la necesidad de sentirse útiles”, en circunstancias en que los combatientes de mayor edad no superaban, en 1934, los 42 años. Además, está presente, como factor adicional, “el afán de aventura, tan propio de la juventud”
También, hay que agregar, el afán por contribuir a una causa que se consideraba justa, que incluso llegó a primar sobre las razones económicas, como es el caso de Gonzalo Montt Rivas y de Aquiles Vergara Vicuña, quienes se incorporaron a los ejércitos de Paraguay y Bolivia, teniendo una importante carrera diplomática y una excelente situación económica, respectivamente, explica Jeffs.
Cabe recalcar que las edades de los combatientes chilenos fluctuaban entre los 19 y los 42 años, al momento de su contratación.

VIAJE A DESTINO Y BIENVENIDA:
A partir de mayo 1934, ocurrió la incorporación palatina de 97, del total de 105 Oficiales. Una vez firmado el contrato se trasladaron por barco al puerto de Arica y, desde allí tomaron el tren internacional Arica La Paz.
Según el relato de Raúl Galleguillos, uno de los oficiales chilenos, la llegada del primer grupo de combatientes a La Paz, causó todo un revuelo en esa ciudad y no faltaron las manifestaciones públicas de simpatía hacia Chile y los chilenos.
“El arribo fue una verdadera apoteosis. Jamás nadie, ni el Presidente Daniel Salamanca, habían recibido tantas demostraciones de aprecio y cariño. Grandes manifestaciones en el Club de La Paz, y recepción en el Palacio de Gobierno.”
Así mismo, cuando este primer grupo llegó a la localidad de Samayhuate, el Cnel. Julio Díaz Arguedas los recibió con una gran discurso, que denota el sentimiento del pueblo: “Distinguidos camaradas del Ejército de Chile: Permitidme que desde ya os trate como tales. Lo hago bajo la impresión del júbilo que Bolivia y su Ejército sienten en esta hora culminante de su historia, al cobijaros bajo la sombra de sus pendones que desde hace años tremolan arrullados por los estampidos del cañón. Habéis llegado al Chaco Boreal como un heraldo de solidaridad entre nuestros países. La estrella solitaria de Chile aparece en altísimas y nevadas cimas de los Andes de Bolivia junto al sol de los Incas, en momentos en que las armas bolivianas comienzan a cosechar el fruto de la victoria en estas llanuras que habéis venido a defender. Los manes de Chacabuco y Maipú contemplan, quizá en este momento, con orgullo, junto a los de Bolívar y Sucre, este gesto hidalgo que os trae aquí, como los paladines justicieros de la América.
Pronto llegaréis a las líneas de fuego a compartir con vuestros hermanos de Bolivia, las incomodidades penurias inherentes a una campaña, a regar con vuestra sangre generosa estas calcinadas tierras, invadidas por un pueblo ávido de conquista, a luchar por los derechos de la justicia que asiste a Bolivia en esta hora histórica de su vida (…)”

BALANCE DE PARTICIPACIÓN.
El historiador boliviano Roberto Querejazu Calvo, quien en un acápite del capítulo XXII de su obra dedicada a la Guerra del Chaco, sostiene: “Si bien el aporte individual de los oficiales chilenos varió en relación con sus conocimientos profesionales, sus cualidades de conductores de tropas y su valor personal, el efecto psicológico e su participación, fue de un enorme significado”
Para el historiador chileno Leonardo Jeffs, la incorporación de los oficiales chilenos al Ejército boliviano, sirvió para mejorar la percepción que se tenía de Chile y de los chilenos, y esto se hizo más evidente partir de la muerte del oficial Subteniente Francisco Ortega Beiza. Si bien ya una cañada había sido bautizada con anterioridad como “Cañada Chile”, el lugar donde murió pasó a llamarse “Campo Ortega”
Para el historiador boliviano Ramiro Molina, la contratación de militares y Carabineros de Chile no sólo se debió a la carencia de Oficiales nacionales, sino a muchos otros factores tales como: “El acercamiento chileno-boliviano; el contrarrestar la parcialidad argentino-paraguayo; la suspicacia boliviana por un probable cierre de los puertos chilenos; y una atrayente pago para jubilados o desocupados del Ejército y la Policía chilena”
También, el demostrar a los países mediadores del conflicto que la causa boliviana n la guerra del Chaco tenía respaldo moral de la comunidad americana, traducido nada menos que la de un país potencialmente contrario a Bolivia, a consecuencia de la Guerra del Pacífico.
“Con la presencia de ciudadanos chilenos en nuestro Ejército y Aviación, Bolivia olvidó sinceramente sus justificados resentimientos” concluyó Molina

MUERTOS:
Las bajas chilenas: Ignacio Aliaga González; fallecido en un accidente aéreo. Vicente Romero Rojas, caído en Parapetí. Luis Francisco Ortega Beiza, caído en combate el 19 de agosto de 1934. Francisco Diaz Boursec muerto en Ballivián el 8 de julio de 1934.

DESTACADA RESPONSABILIDAD:
Dentro de los que alanzaron mayores responsabilidades cabe destacar a los Tenientes Coroneles: Ignacio Aliaga González; Ricardo Contreras Macaya; Alfredo Emilio Espinoza Morales; Julio Labbé Jaramillo, Aquiles Vergara Vicuña.
Los Mayores: Pablo Barrientos Gutiérrez, Aníbal Cavada de la Fuente, Juan del Villar Araya, Luis Figueroa Gómez, Daniel Fuenzalida Myol, Manuel Irazábal Benavente.
Aquiles Vergara Vicuña después de la guerra se constituyó en un gran historiador. Escribió la obra más completa sobre la Guerra del Chaco en siete tomos. Quedó en el Ejército de Bolivia donde alcanzó el grado de General.


 

OFICIALES CHILENOS EN LA GUERRA DEL CHACO

105 Militares y Carabineros de Chile.
4 muertos por Bolivia

TRANSCRITO POR GASTÓN CORNEJO BASCOPÉ
Cochabamba, 22 de Abril 2015.