Mar para Bolivia

COMERCIO MARÍTIMO DE BOLIVIA

El comercio exterior de Bolivia depende fuertemente de Brasil, Argentina y principalmente Chile. Al mes de marzo de 2015, de las 800.000 toneladas que se han movilizado por el puerto de Arica, 81% corresponde a carga boliviana. El viceministro boliviano de Comercio Exterior, Clarems Endara, afirmó en diciembre del año 2015, que el 80% de las exportaciones e importaciones de su país en 2015 se movió por puertos chilenos y ello implica un movimiento que esos puertos deben cuidar, defender, pues implica empleo en sus respectivas ciudades. 
No obstante, un grupo de ejecutivos de la Terminal Internacional del Sur S.A. (Tisur) del Perú lleva adelante una intensa campaña en Bolivia para promover los servicios del Puerto de Matarani, con el objetivo de mover la carga de los exportadores bolivianos, con alta capacidad de almacenaje y espacios amplios.
Desde 2015, la carga boliviana se vio afectada por los constantes paros que se registraron en los puertos de Chile, Iquique y Arica, por lo que se buscan alternativas como la salida soberana que tiene Bolivia en Puerto Busch hacia el Atlántico por el canal de Tamengo, el uso de puertos del Perú, como Matarani, y el potenciamiento del puerto de Ilo, ubicado también al sur de Perú.
Pero no sólo se trabaja con el puerto de Ilo, sino que los bolivianos también hicieron una explicación, a autoridades peruanas, sobre la necesidad de consolidar la presencia boliviana en el Puerto de Callao, y trabajar en la parte naviera.

Según el empresario soyero boliviano, Jorge Requena, uno de los aspectos que más llama la atención en Matarani es la capacidad de rotación de camiones con promedios de 1,3 días de estadías porque puede permitir un mayor ahorro y en caso de algún imprevisto con los puertos chilenos permitirá un desvío efectivo de carga.“Hemos visto que se están flexibilizando medidas y acciones para hacer propuestas más atractivas para los empresarios bolivianos, como el cobro de 7 dólares por tonelada, y eso es bueno porque así podemos manejar nuevas alternativas en Perú, y evitar los platos rotos que hemos tenido que pagar por culpa de los paros en Chile que nos han provocado pérdidas millonarias”, afirmó el empresario boliviano.

PUERTO BUSCH
La construcción del nuevo Puerto Busch posibilitará la navegación permanente desde Bolivia al Océano Atlántico, incrementando las exportaciones de soya y hierro del Mutún.
Puerto Busch es una alternativa estratégica, ya que representa el único puerto soberano con salida libre y su utilización es una prioridad para beneficio de los exportadores, que en estos últimos años han incrementado los volúmenes de exportación por la Hidrovía Paraguay-Paraná utilizando puertos brasileños a costa de un incremento en los costos de transporte.El funcionamiento del complejo portuario Puerto Busch hará más competitiva la exportación boliviana, al disminuir los costos de transporte ampliar la capacidad de carga

y reducir los servicios de puerto, incrementando los volúmenes de exportación, generación de divisas y empleo.
Habida cuenta de la exitosa senda exportadora transcurrida por la región cruceña en las últimas dos décadas y tomando en consideración la tendencia de los volúmenes de las agro exportaciones en los próximos años, la Hidrovía Paraguay - Paraná pasa a constituirse en la respuesta más clara a la necesidad de conectar competitivamente al país con el mundo, para poder desarrollar actividades de comercio exterior, al mismo tiempo de crear un espacio de oportunidades económicas a través de un nuevo polo de desarrollo.
Es importante la construcción del nuevo Puerto Busch, gestando la alternativa ideal en lo que concierne al manejo de granos y minerales para consolidar una salida regular durante todo el año, por puertos del Uruguay y de la Argentina. La construcción de Puerto Busch como un complejo portuario, resultará vital para coadyuvar a la sostenibilidad de las agroexportaciones bolivianas en el futuro.
Santa Cruz se ha consolidado como el primer exportador del país en ventas no tradicionales con casi dos millones de toneladas despachadas con un fuerte componente de productos del complejo óleo proteico. Del total comercializado, casi un millón de toneladas en granos ha utilizado la Hidrovía Paraguay -Paraná para llegar a los mercados; asimismo, productos como los derivados del petróleo, azúcar y alcohol, entre otros, se han exportado por esta vía hacia diferentes países de ultramar, de esta forma nace la necesidad del funcionamiento de Puerto Busch, para una salida directa al Atlántico.
En lo que se refiere al hierro, el más grande reservorio de hierro de Bolivia y del Mundo se encuentra en el Mutún, ubicado al Sud-Este del país sobre la divisoria fronteriza de Bolivia y Brasil a 108 kilómetros de la vieja terminal de Puerto Busch.
Los transbordos de los productos siderúrgicos de Mutún tendrían que ser realizados en el puerto de Rosario en Argentina, hacia barcos de la mayor capacidad. Se estima que podrán utilizarse barcos de hasta 150.000 toneladas de capacidad. El costo estimado está en el orden de los $us 7.- por tonelada.

Puerto Busch se encuentra directamente junto al río Paraguay, y su tráfico fluvial no depende de cruzar por otros países, como sucede con Puerto Suárez, Puerto Aguirre y Puerto Quijarro, pués los barcos que parten desde estos enclaves deben atravesar Brasil por el Canal Tamengo, para poder llegar al río Paraguay.Puerto Busch se encuentra directamente junto al río Paraguay, y su tráfico fluvial no depende de cruzar por otros países, como sucede con Puerto Suárez, Puerto Aguirre y Puerto Quijarro, pués los barcos que parten desde estos enclaves deben atravesar Brasil por el Canal Tamengo, para poder llegar al río Paraguay.
Una vez teniendo Puerto Busch de manera inmediata se podría mover mucha más carga, se calcula que unos 2 a 3 millones de toneladas que podrían ser transportadas por el río Paraguay.

Existen estimaciones de que una véz habilitado Puerto Busch y conectado por ferrocarril desde Motacucito, generaría un flujo económico anual superior a los $us 380 millones, a lo que se deben agregar las proyecciones de la Cámara de Exportadores de Santa Cruz (Cadex), que estima que los volúmenes de carga aumentarán en 2020 hasta 3,1 millones de toneladas y que en 2025, solo en exportaciones, la cifra será de 3,9 millones de toneladas.


 

 Jorge Edgar Zambrana Jiménez
23 de Marzo 2019

 

¿ CUAL ES LA ESENCIA DEL RECLAMO MARÍTIMO DE BOLIVIA ?

“Para Chile el Mar de Bolivia es un tema de capricho y orgullo indoblegable, mientras que para Bolivia es un problema se sobrevivencia económica
He aquí los hechos históricos que consagran incuestionablemente los derechos de Bolivia :
Para llevar la demanda marítima ante tribunales internacionales, Bolivia debe apoyarse en la invalidez del Tratado de 1904, dado que fue firmado bajo presión militar y como culminación de una guerra de rapiña instigada por el imperialismo británico de la época. Considerando que Antofagasta, Mejillones, Cobija y Tocopilla son puertos marítimos indispensables para el progreso de Bolivia, nuestro reclamo no hace más que proclamar el derecho inalienable a la vida. Los pueblos no pueden contemplar impasibles la asfixia de uno de sus hermanos en un enclaustramiento desesperante.
Chile tiene la obligación moral, política y ética de restituir a Bolivia su acceso propio y soberano al mar, terminando con el indignante tutelaje que ha imperado hasta hoy.
Es demasiado el tiempo transcurrido desde que una guerra que inició Chile en el año 1879 cercenó los territorios peruano y boliviano, dejando al país charquino en una situación de absoluto menoscabo de cara al desarrollo y a la posibilidad de contar con los elementos que hubiesen podido hacer de su comercio un puntal firme para sostener su desarrollo, tal como lo son el desenvolvimiento portuario y naviero que le hubiera permitido acceder a ultramar. Bolivia, llevada a firmar un tratado leonino impuesto por Chile, potencia invasora, abusiva y victoriosa en la agresión del Pacífico, no tuvo más remedio que someterse al articulado de dicho documento, ya que carecía de todo elemento de coerción que le hubiese permitido negociar en condiciones más propicias.
Restituir a Bolivia por lo menos un puerto útil que le permita el acceso al mar, no será resultado de una graciosa dádiva, sino un hecho de justicia. Lo que es legal no es necesariamente legítimo. Y si bien, en la legalidad de la letra y la firma del tratado de 1904 que se le impuso a Bolivia, se dice que Chile accede al dominio del Departamento del Litoral, no es legítimo que esa letra sea en la práctica una condena al enclaustramiento perpetuo de un Estado que, como el boliviano, merece por derecho propio contar con su vital litoral que coadyuve a su proceso de crecimiento y desarrollo.
Bolivia vive desde hace 140 años enclaustrada en pleno corazón de Sudamérica.
El objetivo político de Chile ha sido siempre el de mantenernos en estado de impotencia, porque tienen miedo de que nos fortalezcamos, lo cual va a suceder de todos modos, y que les llamemos a rendir cuentas de todos sus actos de usurpación territorial.
Ningún boliviano va a aceptar un trueque de nuestro Departamento del Litoral por un callejón al norte de Arica, sin puerto propio ni soberano. Tal dádiva merecería el repudio internacional.
El país vecino trata de engatusarnos con vueltas y engaños cada vez que se busca reparar la injusticia. Con falsas promesas, cuentos y fábulas, ofrecen corredores y enclaves inservibles y sin soberanía marítima.
Con el Tratado de 1904 Chile ha usurpado los territorios arrebatados, a sabiendas, por el derecho internacional, de que ningún Estado puede imponer a otro la renuncia a perpetuidad de su territorio e independencia.
A Bolivia le corresponde recurrir, corrigiendo los desatinos en el caso del prevaricato de La Haya, ante los Tribunales Internacionales en demanda de amparo de derecho contra el despojo en que vive, para eliminar el dominio chileno sobre el litoral invadido, ocupado y usurpado de facto.
Chile, culpable de nuestra clausura geográfica, tiene la llave del grillete de la prisión que detiene nuestro progreso. Basta de diálogos sin resultados, eufemismos y de frases almibaradas de la cortesía protocolar. Que América y el mundo sepan que Bolivia ya no está dispuesta a seguir soportando en silencio esta situación humillante.
No podemos continuar siendo, como Nación, un ave sin alas. El problema pendiente del enclaustramiento de Bolivia seguirá comprometiendo la paz en Sudamérica, mientras no sea resuelto en función de los antecedentes históricos.
Ante el poderío militar impuesto por Chile para impedirle a Bolivia su acceso soberano y propio a un puerto al mar, se puede recordar un célebre refrán de Confucio: “Se puede quitar a un general su ejército, pero no a un hombre su voluntad… Tarde o temprano ésta se impondrá”.
Espero que los verdaderos periodistas bolivianos, difundan a los 4 vientos el mensaje de la pura verdad que les envio en el presente video. Gracias.
Jorge Edgar Zambrana Jiménez; Ingeniero Civil
Analista de Historia
 

¡Que se rinda su abuela. Carajo.....!

El 14 de febrero (1879) la población de Antofagasta, en la que unos 5.000 eran chilenos, unos 500 bolivianos y poco más de otras nacionalidades, despertó con gran nerviosismo. Era el día fijado por el Prefecto para el remate de los bienes de la compañía de salitres para el cobro de lo que adeudaba por el impuesto de los 10 centavos. El Prefecto seguía actuando en cumplimiento de las primeras instrucciones recibidas al respecto. Debido a la demora de varias semanas que tomaba el correo de La Paz al puerto, aún no tenía noticia de la decisión gubernamental de rescisión del contrato con la empresa y su consiguiente desalojo del Litoral. Tampoco había recibido la carta del presidente Daza en la que decía que "había fregado a los gringos". Nunca la recibió, pues cayó en manos chilenas.
A las 7 de la mañana hicieron aparición en lontananza las siluetas de los navíos "Cochrane y O'Higgins". El "Blanco Encalada" saludó a sus compañeros con salvas de artillería. La población chilena se agitó en el muelle, la plaza y las calles con gran algarabía. La bandera chilena se enarboló en numerosas viviendas.

A las 8, se desprendió del "Cochrane" un bote se condujo a tierra al capitán José M. Borgoño y a un escolta. El oficial buscó al cónsul de su país y en su compañía se dirigió a la Prefectura donde entregó al coronel Severino Zapata el siguiente mensaje: "Considerando el gobierno de Chile roto por parte de Bolivia el tratado de 1874, me ordena tomar posesión con las fuerzas a mi mando del territorio comprendido hasta el grado 23". Contesto el coronel Zapata: "No tengo fuerzas con que contrarrestar a tres vapores blindados de Chile, pero no abandonaré este puerto sino cuando se consuma la invasión".
A las 8,30 desembarcarán 200 soldados armados, con sus oficiales. La población chilena los recibió con grandes manifestaciones de júbilo. Grupos de exaltados recorrieron las calles. Uno de ellos irrumpió en la Prefectura, e injurió de palabra al Prefecto y a quienes lo acompañaban. Extrajo la bandera boliviana que estaba izada en el local y la hizo pedazos. Arrancó el escudo de armas del frontis y lo arrojó a media calle. Una mujer zapateó sobre él al ritmo de una cueca que ella misma cantó acompañada con el palmoteo de sus compatriotas.
En el local de la policía, cuyos 34 gendarmes tomaron el camino a Cobija para evitar confrontaciones, la hija de uno de ellos, la niña Genoveva Ríos, ocultó la bandera de la institución envolviéndola alrededor de su cuerpo, debajo de su ropa salvándola de ser ultrajada. La conservó consigo como una reliquia durante 25 años. En 1094, la entregó al Cónsul de Bolivia y Iquique recibiendo como premio la suma de 25 bolivianos. Hoy se conserva en la Capital de la República a cargo de la Sociedad Geográfica e Histórica de Sucre.
El Prefecto, otras autoridades y algunas familias estuvieron refugiadas en el Consulados del Perú, hasta el día 16, fecha en la que se embarcaron en el vapor "Amazonas" de una compañía inglesa, rumbo a Cobija algunos, y a Arica otros.
El 14 los comisarios de policía Valverde, Polo y de Valdivia fueron agredidos por grupos de chilenos. En el salar del Carmen fueron muertas dos personas.
Las fuerzas invasora chilenas tomaron también posesión de Mejillones y Caracoles.

El gobierno de Chile explicó su acción militar sobre territorio boliviano en un comunicado entregado a las misiones diplomáticas extranjeras acreditadas en Santiago mediante un documento que contenía esta frase: "El 12 del presente mes, Su Excelencia el Presidente de la República ordenó que fuerzas nacionales se trasladarán al desierto de Atacama para reivindicar y ocupar en nombre de Chile los territorios que poseía antes de ajustar con Bolivia los tratados de 1866 1874"
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Hay quienes sostienen, sin apoyo de un solo documento, que el General Daza y sus colaboradores no supieron de la acción del país vecino hasta el 25 de febrero, Martes de carnaval, a la medianoche. Eso no es verdad. Documentos irrefutables, existentes en los Ministerios de Relaciones Exteriores de Bolivia y el Perú, prueban lo contrario. Desde luego, la misión del señor Serapio Reyes Ortiz en Lima para invocar la vigencia del tratado de Alianza, significaba que gobierno boliviano anticipaba la posibilidad de un conflicto bélico. El señor Reyes Ortiz salió de La Paz el 9 de febrero. El 14, el señor Eulogio Doria Medina, que había tomado a su cargo la cartera de Relaciones Exteriores, expresó al representante diplomático del Perú, señor José Luís Quiñones (según éste informó a su cancillería) que el gobierno "tenía datos para creer que a esa fecha Chile había entrado al terreno de los hechos apoderándose de Antofagasta". El 15, el presidente y su canciller leyeron informaciones del Cónsul de Bolivia en Valparaíso "Coronel Juan Granier) retransmitidas por el Cónsul de Bolivia en Tacna (señor Manuel Granier) que decían: "Gobierno (chileno) ha ordenado a fuerzas reunidas en Caldera ir a Antofagasta a ocupar el Litoral". El lunes 17 los mismos personajes recibieron nuevas noticias de la misma fuente que daban cuenta de que en Santiago se había resuelto "la ocupación definitiva de Antofagasta". El sábado 22, víspera de carnaval, el General Daza se enteró que Antofagasta estaba ocupada por fuerzas militares de Chile por un oficio que le hizo llegar el Cónsul en Tacna basándose en el relato de los empleados públicos y otros bolivianos que tuvieron que abandonar aquel puerto en 16, en el vapor "Amazonas" y llegaron a Arica el 19.
El General Daza solo interrumpió su divertimiento a la media noche del final del carnaval, el martes 25, porque le llegó otro mensaje de Tacna con más detalles de lo sucedido en Antofagasta y de cuyo texto se enteraron todos los que, como él, asistían a la fiesta que se realizaba en la casa del Intendente de Policía, Coronel José María Valdivia. Este último mensaje llegó por medio del chasqui Gregorio Colque. Recién se dió por avisado del zarpazo chileno. Volvió a su despacho presidencial y con ayuda de sus áulicos redactó un extenso manifiesto dirigido a la ciudadanía. Al día siguiente, con sus ministros Doria Medina, Jufré y Méndez firmó dos decretos: Por el primero declaró "La patria en peligro y en estado de sitio"; por el segundo, concedió "amnistía amplia y sin restricciones a todos los bolivianos que por motivos políticos estuviesen confinados o fuera del país".

Esa noche del 25 de febrero de 1879, un humilde campesino, mostrando signos de agotamiento, bajaba en rauda carrera, desde la Ceja de El Alto hacia el centro de la ciudad, portando entre sus escasas pertenencias una terrible noticia que causaría sorpresa, conmoción e ira entre las altas esferas gubernamentales como en la ciudadanía paceña y nacional. Este valiente y sacrificado héroe era el chasqui o mensajero Gregorio Collque, a quien en Tacna, Perú, se le había confiado la delicada misión de llevar la noticia al gobierno de Hilarión Daza de la invasión chilena al puerto de Antofagasta la mañana del 14 de febrero de 1879.
Finalmente, el jueves 27 de febrero de 1879, Hilarión Daza desde el púlpito de la Iglesia de San Francisco, dio a conocer a los bolivianos la trágica noticia del asalto de las fuerzas chilenas al puerto de Antofagasta.
El día 28, otro decreto dispuso la organización de la Guardia Nacional activa y pasiva: aquélla con todos los varones solteros de 16 a 40 años; ésta con los casados de cualquier edad y los solteros mayores de 40. El 1º de marzo, se dieron a luz tres decretos más. Uno, cortando "todo comercio y comunicación con Chile". Disponiendo la salida del país de todos los residentes chilenos en un lapso de 10 días y embargándoles sus propiedades y bienes. Otro, declarando al ejército en campaña. El tercero, rebajando los sueldos de los empleados públicos en 10, 20,25 y 33%, según su monto.
Las poblaciones de toda la república estallaron en manifestaciones de santa cólera al enterarse de la ocupación de Antofagasta, Caracoles y Mejillones. En las capitales de departamento y de provincias marcharon por las calles al son de músicas marciales, en algunos lugares portando los retratos del Libertador y el Mariscal Sucre, las banderas de Bolivia, el Perú y la Argentina.
Las juventudes se presentaron voluntariamente en los puntos de reclutamiento ansiosas de integrar los batallones que irían a expulsar al violador de la soberanía patria.
Don Ladislao Cabrera, nacido en el pueblo de Totora, del departamento de Cochabamba, 49 años, con varios años de residencia en Arequipa durante su juventud, periodista, profesor, abogado y político, al producirse el desembarco chileno en Antofagasta estaba ejerciendo su profesión de forense en Caracoles, donde también era presidente del Ayuntamiento y colaboraba en el periódico "El Caracolito". Conocedor de que fuerzas chilenas se aproximaban al Litoral, juntamente con el Subprefecto, coronel Fidel Lara, la guarnición de 20 gendarmes y otros compatriotas, se retiró a Calama, distante 18 leguas al norte.
Resolvió que allí debía hacerse la primera línea de defensa contra el invasor.
Los habitantes del villorio respondieron con entusiasmo a su llamado. Los pequeños grupos de guarnición que estaban en Tocopilla, Cobija y Chiuchiu se trasladaron a Calama a ponerse a sus órdenes. Lo hicieron también el coronel Severino Zapata (llegado de Cobija), el coronel Fidel Lara, el teniente coronel Emilio Delgadillo, otros 4 jefes, 2 comandantes, 2 mayores, 2 capitanes y 25 tenientes y subtenientes. A mediados de marzo, 126 jefes, oficiales y soldados y 9 civiles se encontraban listos para su lucha.
Eran 135 bravos. Les sobraba coraje, pero como armamento no disponían sino de 35 rifles Winchester, 8 rifles Remington, 30 fusiles a fulminante, 12 escopetas de caza, 14 revólveres y 32 lanzas.
El 16 de marzo, se presentó en Calama un parlamento chileno. Entregó al señor Cabrera un mensaje del comandante de las fuerzas que se encontraban en Caracoles demandando rendición. Don Ladislao Cabrera contestó que ni la tropa que lo seguía ni él estaban dispuestos "a aceptar o someterse a la intimación que se hacía y que cualquiera que fuese la superioridad de sus contrarios defenderían hasta el último trance la integridad del territorio boliviano". El señor Cabrera les dijo: "Que sepa Chile que los bolivianos no preguntan cuántos son sus enemigos para aceptar combate".
Calama era un oasis en medio del desierto. Tenía 700 hectáreas de alfalfares regadas por acequias alimentadas con aguas del río Loa. Era una etapa importante en el tráfico de pasajeros y carga entre la costa y el altiplano y entre el norte argentino y el sur del Perú.
La primera intención del gobierno de la moneda, todavía con algunos escrúpulos de conciencia fue ocupar el litoral boliviano solamente hasta el grado 23. Explicó a la opinión pública mundial, mediante una circular a los diplomáticos extranjeros acreditados en Santiago, que lo hizo como "reivindicación" del territorio que Chile cedió generosamente a Bolivia por los tratados de 1866 1874 violados por este país. Al conocer que Bolivia estaba pidiendo al Perú la aplicación del tratado de alianza, que reforzaba sus ejércitos de línea con la Guardia Nacional y que expulsaba a los chilenos confiscándoles sus bienes, decidió la ocupación de todo el litoral. Con fuerzas transportadas por el blindado "Blanco Encalada" ocupó los otros dos puertos: Cobija y Tocopilla.
Cabrera y sus hombres esperaban la aparición del enemigo desde la partida del parlamentario. Tuvieron 7 días más para seguir ahondando zanjas y hacer otros alistamientos defensivos. Al amanecer del 23 de marzo, vieron aparecer por los caminos a Caracoles las tropas que comandaba el coronel Eleuterio Ramírez. Se trataba de una división de 544 combatientes (3 compañías de la mejor unidad del ejército chileno: el 2º, de Línea; una compañía del 4º. de línea; una compañía de cazadores a caballo; 2 piezas de artillería de montaña y una ametralladora).
El cruce de fuegos comenzó a las 7 de la mañana. Los atacantes, divididos en dos columnas, avanzaron resueltos a cruzar el río por los puentes Topater y Carvajal, encabezados por unidades de caballería. Los puentes había sido destruidos una semana antes por orden de Cabrera. Dice el cronista chileno Félix Navarra: "Los chilenos que avanzaron muy confiados fueron recibidos por descargas de fusilería por los bolivianos parapetados en la orilla opuesta del Loa. Se encabritaron los caballos, hubo confusión entre los jinetes y se volvió bridas en un precipitado repliegue. Los bolivianos envalentonados con esta retirada, con un valor digno de ser reconocido, abandonaron sus parapetos y tendiendo con tablas un puente provisorio cruzaron los ríos y persiguieron a nuestros cazadores". Los actores en esta acción eran el mayor Juan Patiño, el Señor Eduardo Abaroa, el oficial Burgos y 8 rifleros.
En el punto donde estuvo ubicado el puente Carvajal (camino a Cobija) ocurrió lo contrario. Unos 40 chilenos atravesaron del río y se trenzaron en furioso combate con los 24 defensores del lugar parapetados detrás del ingenio de amalgamación de minerales de la firma Artola. La lucha se extendió hacia el vado de Yalquincha. Uno de los cañones chilenos, colocado en una prominencia de la derecha, logró hacer tres disparos, quedando inutilizado por quebradura de su alza. El otro no llegó a actuar por no encontrar visibilidad adecuada en el terreno de la izquierda.

Otras fuerzas chilenas rodearon el campo de batalla y penetraron sin oposición al pueblo de Calama, situado a unos 3 Km detrás de la línea de combate. Al enterarse de esto, el señor Ladislao Cabrera no quiso exigir mayores sacrificios a su gente. Con enemigo en la retaguardia podían ser copados todos. Se peleaba desde hacia tres horas. El toque de corneta ordenó la retirada general en dirección a Chiuchiu, Canchas Blancas y Potosí.
Todos obedecieron menos uno. El Hombre que se quedó en su puesto nació en San Pedro de Atacama. Tenía a la sazón 41 años. Era casado y tenía 5 hijos: dos muchachos y tres niñas. En su infancia, el viento y el frió de la puna templaron su cuerpo y su espíritu. Aprendió “cuanto es dable enseñarse en una escuelita de provincia”. En la Juventud estudió teneduría de libros y contabilidad.
Al llegar a la madurez era un hombre alto, delgado, de movimientos tranquilos. Cabello encanecido prematuramente. Frente amplia y despejada, cejas hirsutas, ojos claros, mirada franca y bondadosa, nariz regular, labios y mentón cubiertos de bigotes y barbilla haciendo triangulo. Había llegado a Calama unos 10 días antes, con asuntos de la mina “Inca”, ubicada a pocos kilómetros al norte del pueblo.
Fue el primero de los civiles en ofrecerse como voluntario a don Ladislao Cabrera. Se convirtió en su brazo derecho para los preparativos de la defensa. Cuando todo estuvo listo, Cabrera le aconsejó que volviese al lado de su familia. El le contestó:

“Soy boliviano, esto es Bolivia y aquí me quedo”.
El 23 de marzo, se lanzó a la lucha con inquebrantable decisión. No le bastó quedarse en una de las trincheras del Topáter. Cruzó el rió encabezando al mayor Patiño, el oficial Burgos y los 8 rifleros. Patiño, Burgos y los soldados cayeron. El permaneció en una zanja armado del Winchester que llevaba desde principio de las refriega y de otros dos recogidos de compañeros caídos a su lado. El peón que vino con él desde San Pedro de Atacama le ayudaba a cargarlos. Abaroa era tan Quijote que tenía hasta su escudero.
Quería multiplicarse en un loco afán de contrarrestar la superioridad numérica del enemigo. Una bala enemiga lo hirió en la garganta. La sangre salió a borbotones. Siguió disparando, saltando de un lado a otro de su escondite. Había llevado consigo una provisión de 300 proyectiles. El toque de retirada le dolió en el alma. ¿Irse? ¿Retroceder? ¿Ceder el campo al matón? No oyó más los disparos de sus compatriotas. Despidió a su ayudante con un postrer mensaje para su esposa y se quedó solo, inmensamente solo frente al invasor. En ese momento dejó de ser un guerrero para convertirse en un símbolo, en el símbolo de una nación que se alzaba como un solo hombre para cumplir el mandato de Antonio José de Sucre, de morir antes de ceder un palmo del solar patrio.

El subteniente chileno Carlos Souper narró en una carta que se publicó en un diario de Valparaíso: "Cuando el enemigo desamparó bien las trincheras fuimos avanzando, saltando fosos y cercas, llegando a un cerco chico, donde había muchos matorrales y un fosito de 10 varas de largo, con un puentecito de menos de una vara de ancho por donde había que pasar. Nos sorprendió constatar que un boliviano desde dentro hiciera fuego a más de 100 hombres, entre caballería y el 2º de línea, que iban a pasar por allí. Pues amigos, nos dió balas duro y fue imposible pillarlo por mucho que se lo buscaba".
Más el combate unipersonal de Abaroa contra Chile no pudo durar sino lo que duraron sus balas. Cuando los chilenos llegaron hasta la zanja lo encontraron apoyado en una de las paredes, sucio de pólvora, sangre y tierra, tratando de mantenerse erguido, pese a que con la pérdida de sangre de dos heridas había menguado mucho su vitalidad. Seguía en actitud desafiante, con el Winchester dirigido a sus enemigos, empuñado fuertemente con las dos manos.
Se le intimó rendición. Abaroa contestó con voz ronca como un rugido:

"¡Qué se rinda su abuela...Carajo!".
Por que no tenía más proyectiles blandió la frase como una espada, con la palabrota final como el filo que hendía en la conciencia de Chile.
Se hicieron dos disparos, que equivalieron a fusilar asesinando a un moribundo.
Quienes lo mataron, al ver derrumbarse su cuerpo, creyeron que abatían su rebeldía, que derribaban su insolencia, que silenciaban su grito de cólera. Se equivocaron. Lo hicieron inmortal. Lo colocaron sobre un pedestal desde el cual, con su imagen perpetuada en bronce, sigue hoy alentando a sus compatriotas a no cesar en sus esfuerzos hasta recuperar un puerto al mar.
Los mismos chilenos lo enterraron el 23 de marzo en el cementerio de Calama. Su epitafio habría podido ser su propia frase:
"Soy boliviano, esto es Bolivia y aquí me quedo".

Los otros Héroes
El "Alto de la Alianza", originalmente meseta de Intiorco, donde acampó el ejército boliviano-peruano desde el 11 de mayo hasta el 26 del mismo mes de 1880, ha dado su nombre, indebidamente, a la batalla más cruenta de la Guerra del Pacífico. La acción no se realizó en la meseta misma, sino en el llano o arenal extendido delante de ella. Por eso, es más propio denominarla "Batalla de Tacna", pues fue en defensa de la ciudad peruana de Tacna, ubicada 8 kilómetros detrás, que se produjo la gran sangría de los dos ejércitos combatientes.
Desde el reconocimiento del campo de batalla efectuado por el General Manuel Baquedano y toda su oficialidad el 22 de mayo, el comando del General Narciso Campero esperaba momento a momento la aparición del ejército enemigo.
El día 25, un grupo de la caballería peruana en misión de vigilancia, sorprendió a cinco arrieros que en 50 mulas transportaban odres con agua. Tres de los hombres lograron escapar, pero los otros dos fueron hechos prisioneros. Llevados al campamento del Alto de la Alianza, confesaron que el líquido era para el ejército chileno que estaba saliendo de Yaras y debía pasar esa noche por Quebrada Honda, a 11 kilómetros de la meseta de Intiorco, con intenciones de dar la batalla al día siguiente. Declararon también que la fuerza chilena se componía de unos 22.000 combatientes.
Esta cifra representaba el doble del efectivo aliado. En la reunión convocada por el General Campero, uno de los jefes opinó que la mejor forma de contrarrestar la superioridad numérica del adversario era sorprenderlo mientras descansaba en Quebrada Honda. El General Campero y todos los demás acogieron la idea con el mayor entusiasmo. Se impartieron de inmediato las órdenes consiguientes. Seis horas más tarde, a las 12 de la noche, los batallones de la alianza salieron de sus posiciones y divididos en tres columnas paralelas avanzaron por el arenal.
La oscuridad, agravada por la "camanchaca" o niebla del desierto, desorientó a los guías. Las unidades de la columna de la derecha se entremezclaron con las del centro, produciéndose gran confusión. Campero dispuso el retorno al Alto de la Alianza. Fogatas encendidas en la meseta sirvieron de faros para guiar el movimiento retrógrado. La columna de la izquierda, que no pudo ser encontrada por el oficial que llevaba la orden de contramarcha, siguió su avance y fue recibida con disparos de los centinelas chilenos apostados al borde de Quebrada Honda. Ignorante de la suerte de las otras dos, tuvo que permanecer quieta y en silencio en el lugar alcanzado. Al amanecer del 26, dándose cuenta de su soledad en las proximidades del enemigo, volvió precipitadamente hacia Intiorco, hostigada con disparos de la artillería chilena.
Los integrantes del ejército chileno recibieron la bendición de su capellán general con una rodilla en tierra y salieron de su campamento a los acordes del himno nacional de su patria y la canción de Yungay. Sumaban un total de 19.000 combatientes. El dato de los arrieros había sido un tanto exagerado. De todos modos, eran muy superiores numéricamente al ejército aliado que sólo tenía 12.000 (6.500 peruanos y 5.500 bolivianos).
Peruanos y bolivianos tuvieron que aprestarse a la lucha sin haber dormido nada. Solamente algunos jefes, entre ellos el General Campero, pudieron tomar un brevísimo descanso, después de la falsa maniobra de la noche. Los peruanos recibieron un poco de desayuno en sus cocinas. Los bolivianos ocuparon sus posiciones de combate sin refrigerio alguno, salvo uno que otro a cuyo lado pudo llegar su esposa o amante con algo de alimento.
El Subteniente Daniel Ballivián, del batallón "Colorados", recordó en su diario: "Las bombas de la artillería chilena pasaban zumbando por encima de nuestras cabezas para sepultarse en la arena muchos metros detrás. La tropa se lanzaba al suelo al sentir la llegada de los proyectiles y volvía a levantarse lanzando vivas burlándose de la mala puntería del enemigo. Las bandas de música contribuían a mantener el buen humor llenando el aire con sus dianas y bailecitos".
La artillería aliada estaba ubicada delante de los infantes, al borde de la meseta que enfrentaba el enemigo. Su misión era diezmar a los chilenos mientras se aproximaban, para que, en seguida los batallones de infantería saliesen a su encuentro a definir la contienda con sus fusiles y bayonetas.
Muy escasas tenían que ser las posibilidades de victoria de quienes, obedeciendo a órdenes de una estrategia errónea, abandonaban la ventajosa posesión de la meseta de Intiorco y salían a pelear en la pampa contra un adversario superior en número y en potencial de fuego; de quienes habían pasado la noche en vela, en una marcha y contramarcha absurdas y cuya mitad tenía el estómago vacío desde el día anterior.
El diálogo de los cañones duró desde las 9 hasta las 11 de la mañana, con muy pocos efectos en uno y otro campo. La mayoría de los proyectiles se enterraban en la blanda arena sin estallar. A las 11, la vanguardia de la Primera División chilena cambió disparos iniciales con la vanguardia aliada que estaba delante de la meseta, en el costado izquierdo. Conforme la Segunda y Tercera divisiones chilenas se fueron aproximando a sus objetivos, el centro y la derecha de los aliados, el combate se generalizó con creciente intensidad.
El batallón "Sucre" se cubrió de gloria en el ala izquierda cargando sobre el enemigo con singular denuedo y haciéndolo retroceder profundamente. Pero su heroísmo le costó caro. De los 503 combatientes de la chaqueta amarilla, 205 cayeron muertos y 178 heridos, ¡el 80 por ciento de su efectivo!
Mediante un contraataque, los chilenos recuperaron el terreno perdido y semi rodearon al batallón boliviano "Viedma", que retrocedió desordenadamente, arrastrando consigo al batallón "Victoria", del Perú. El ala izquierda se sostuvo precariamente por la reciedumbre con que entraron a la refriega el batallón peruano "Huáscar" y el boliviano "Tarija".
En el centro los batallones peruanos "Zepita", "Cazadores del Misti" y "Arica" rivalizaron en bizarría con los bolivianos "Padilla" y "Chorolque". En ciertos momentos, callaron los fusiles y actuaron las bayonetas.
La aproximación chilena al ala derecha fue más cautelosa. Los aliados tenían allí un reducto formado con sacos de arena como protección para piezas de artillería. La lucha en este sector también adquirió gran ferocidad. El desangre de ambos contendientes fue tan abundoso como en el centro y el ala izquierda.
A la una de la tarde, el Coronel Eliodoro Camacho, que comandaba el costado izquierdo, hizo pedir al General Campero que le mandase a los batallones "Colorados" y "Aroma", que constituían la única reserva, en vista de que los chilenos se habían aproximado a la meseta y trataban de rebasarla poniendo en peligro todo el dispositivo aliado.
Los batallones de la chaqueta roja, que estaban detrás del reducto de la artillería en el ala derecha y que durante tres horas habían esperado ansiosamente que se les diera la orden de participar en la batalla, cruzaron al trote el campamento del "Alto de la Alianza" y gritando <¡Rotos del espantajo, amárrense los calzones que aquí entran los Colorados de Bolivia!> ingresaron a la planicie por el extremo izquierdo con ímpetu incontenible.
Los chilenos escaparon y tuvieron que ceder el campo que habían ganado en las dos horas precedentes.
"Colorados" y "Aromas" llegaron hasta varias piezas de artillería aproximadas por el enemigo en ese costado y tomaron posesión de 6 cañones Krupp. El Coronel Ildefonso Murguía, que comandaba a las dos unidades, ordenó que se dejasen de lado los trofeos y se prosiguiese la maniobra.
El General Baquedano, a fin de detener la profunda incrustación enemiga en sus filas, dispuso que fuera contrarrestada por una carga de los 500 jinetes del Comandante Tomás Yávar.
El batallón "Colorados" al ver aproximarse la furiosa cabalgata contraria, con pasmosa rapidez y disciplina, obedeciendo a órdenes de Murguía, formó "cuadros" con frente de lucha a los cuatro puntos cardinales, para evitar ser copado. Los seis "cuadros", con una primera línea de tiradores con una rodilla en tierra y una segunda, inmediatamente detrás, de pie, detuvieron a los granaderos de Yávar con una infranqueable barrera de proyectiles. Los jinetes tuvieron que voltear cara y huir.
"Colorados" y "Aromas" volvieron a desplegarse en líneas de combate y siguieron su avance a paso de vencedores.
Baquedano les opuso las tropas frescas de su Cuarta División. Los infantes de la chaqueta roja, con sus efectivos diezmados, su munición a punto de agotarse y sus energías físicas exhaustas, retrocedieron combatiendo para no caer en poder del enemigo. Su retroceso coincidió con igual situación en el centro y costado derecho de los aliados. No se tenía un solo soldado más de reserva. En el campo chileno el General Baquedano contaba todavía con 4.000 soldados que no habían participado en la acción.
Los "Colorados", como se llamaba al Batallón Daza, 1º de Linea Granaderos de la Guardia, considerados lo mismo que Dn Eduardo Avaroa los héroes máximos de la defensa de nuestro Litoral, fueron víctimas de los temores del gobierno y el desprecio de sus compatriotas. Se tuvo miedo de su carácter altanero, de su engreimiento, de su fama de valientes. Se los disolvió como unidad militar para que se perdieran en el anonimato de la ciudadanía mediocre y fueran olvidados.
El periódico "La Tribuna" de La Paz dijo día antes de que se cumpliese el primer mes de la batalla de Tacna en la que se comportaron como leones :
"Viernes, 25 de junio de 1880. Ayer han sido disueltos los pequeños fragmentos del antiguo e histórico Batallón Primero que, según las palabras notables de un escritor compatriota, puso, sostuvo y quitó siete gobiernos. Nos placemos de la oportunidad con que se ha verificado la dispersión. Cansados estamos de valerosos vencidos en Tacna y era inconveniente conservar rezagos que han pertenecido a una escuela tan militarizada, que eran una amenaza o más bien un peligro público constante, al lado de fuerzas armadas más nuevas, más pacientes, menos altivas, y que prometen corresponder con honor al orden y la ley".
Y añadió en su siguiente número :
"Una vez que se ha disuelto y desarmado el grupo del antiguo e histórico batallón "Colorados", esperamos fundamentalmente que no serán enrolados en los otros cuerpos, como lo han hecho en otras ocasiones algunos jefes improvisados...".

Meses después, a reiteradas instancias de su antiguo jefe, el Coronel Ildefonso Murguía, se reorganizó el batallón de los famosos veteranos y se los destinó a Sucre. En la capital de la república, al cumplirse el primer aniversario de la batalla de Tacna, el 26 de mayo de 1881, quisieron festejar su hazañosa actuación y para tal efecto reclamaron el pago de los siete días de socorro que se les debía. Se les negó el dinero. Se sublevaron y durante cuatro días tuvieron a la ciudad a merced de su borrachera, hasta que llegó el batallón "Ayacucho" de Potosí y tomó presos a 46. Los demás escaparon. De los 46, se eligió a 8, considerados los cabecillas. Se los sometió a juicio, se los condenó a muerte y se los fusiló en la plaza de armas de Potosí. Sus cadáveres fueron arrojados a una fosa común Así fueron los primeros tratos que la patria dió a sus mejores soldados
 

Sólo años después, la historia los ha consagrado como héroes y los pocos que en su vejez volvieron a vestir la casaca roja y el pantalón blanco recién han merecido el respeto de sus conciudadanos.
Apuntes basados en recopilación de un escrito de Roberto Querejazu Calvo.

El 26 de Mayo de 1880 marca para Bolivia un hecho triste a la vez que glorioso. En esa épica jornada fueron sacrificadas por la patria las grandes figuras de los Colorados de Bolivia, merecedores de la gratitud nacional.... ¡Salve a ellos! Consumado el doloroso cautiverio de nuestro Litoral, nos queda por ahora la experiencia de ese suceso tan luctuoso para aleccionarnos.
El 12 de enero de 1875 el Ministro de Guerra de Bolivia y comandante en ese entonces del legendario batallón Colorados, don Hilarión Daza, llegó en misión de estado al puerto de Mejillones; allí estaba el buque de guerra chileno “Abtao” cuyo capitán lo invitó a subir a bordo y tuvo la desfachatez de informarle que estaba haciendo un reconocimiento científico de la costa y puertos bolivianos, por orden del Gobierno chileno. El Ministro no dijo ni hizo algo al respecto, y su negligencia no le permitió darse cuenta que el tal “reconocimiento científico” era el preparativo para una planificada próxima invasión para hacerse dueños del guano, salitre, plata y cobre bolivianos, en una agresión de conquista.
Cuatro años después se presentaron en Antofagasta navíos de guerra de Chile, irrumpiendo en nuestro suelo el 14 de febrero de 1879 con un ejército pertrechado con financiamiento de Inglaterra, portando los mejores fusiles, ametralladoras y cañones de la época. Esos buques blindados eran los más perfectos de su clase, salidos de los astilleros ingleses para la marina chilena. Ante la indefensión y el abandono gubernamental de nuestras costas, se produjo el ataque de agresión y usurpación del Departamento del Litoral. Bolivia no tenía ni un solo buque y se hallaba sin armas y sin recursos de guerra, y en aquel trance de honda y amarga crisis, armada sólo de dignidad y altivez y sin tener montado ningún material militar y desposeída de los equipos y bastimentos indispensables para una campaña militar, fue al encuentro de su pérfido y criminal agresor.
El acto atentatorio a la soberanía e independencia de Bolivia, se agravó más escandalosamente con la ocupación filibustera de los puertos de Mejillones, Cobija y Tocopilla. La invasión se hizo extensiva a Calama, donde 135 valerosos civiles bolivianos desprovistos defendieron solitos hasta el último trance la integridad de nuestro litoral, contra 1400 soldados chilenos bien pertrechados.
Así, se le arrebató a Bolivia toda su costa incluyendo sus vitales puertos. El general Daza no tomó ninguna precaución durante el transcurso de los años 1875-78, no obstante que ya sabía de las intenciones agresivas de los chilenos. Esa es la razón por la que el Gobierno no socorrió a Calama.
El 1° de abril de 1879 Chile declaró la guerra al Perú, ya que lo que le interesaba también era destruir al país incaico reduciendo a polvo sus puertos, su infraestructura ferrocarrilera y arrebatarle sus valiosos depósitos de guano y salitre. Fue en realidad una guerra inglesa contra Bolivia y Perú, con Chile como el instrumento. El poder militar peruano era débil, escaso y mal preparado.
Desde mayo hasta octubre de 1879, un solo buque peruano, el Huáscar, se batió contra toda la escuadra chilena; y mientras tanto Chile, que ya había ocupado todo el litoral boliviano desde el paralelo 24° hasta la desembocadura del río Loa, no pudo desembarcar ni un solo soldado en territorio peruano. Pero luego de ser destruido el Huáscar combatiendo contra blindados incomparablemente superiores, el Perú perdió su fuerza naval y el camino de la invasión terrestre a Tarapacá quedó abierto.
El 2 de noviembre es tomado el puerto de Pisagua luego de ocho horas de combate, donde 217 peruanos al mando del teniente coronel Issac Recavarren y 964 bolivianos al mando del general Pedro Villamil, todos mal alimentados, mal vestidos, y provistos de armamento obsoleto, se enfrentaron a 13.000 chilenos bien pertrechados que desembarcaron en 44 lanchas procedentes de 20 buques de su escuadra, uno de los cuales, el Pelican, enarbolaba el pabellón inglés. El ataque era apoyado con el cañoneo ejercido por un blindado y cuatro corbetas, además del nutridísimo fuego de ametralladoras procedente de los demás barcos y lanchas, más el apoyo de granadas y cohetes modelo Congreve de última tecnología de esa época, lo cual ocasionó también el incendio de toda la población. Muy pocos en el mundo podrían sobrepasar el heroísmo que demostraron los defensores aliados en lucha tan desigual. En esta acción, las puertas del Perú fueron arrancadas de sus goznes y arrojadas sobre la arena. Entonces, los invasores pudieron ingresar y abalanzarse sobre la provincia de Tarapacá, donde iba a tener lugar la batalla decisiva en la meseta de Intiorco a siete leguas de la población de Tacna, en la que 4.800 peruanos y 4.200 bolivianos se enfrentaron a 22.000 enemigos que los rebasaban grandemente en cuanto a la potencia de su armamento.
Durante la noche anterior al combate, los soldados de la Alianza salieron de sus posiciones emprendiendo larga y penosa caminata, atravesando a tientas ríspidos arenales, y trataron de sorprender desprevenidos a los contrarios que dormían en su acantonamiento de Quebrada Honda, pero equivocaron el camino debido a la niebla, y antes de que ocurriera un desastre mayor se tuvo que ordenar la contramarcha.
A las siete de la mañana del día siguiente, se produjo la batalla; los aliados estaban con el estómago vacío, cansados y sin haber dormido.
La artillería chilena tenía 60 unidades de la última generación de cañones alemanes Krupp de calibre 9, además de 1.700 jinetes de una caballería bien equipada, apoyados por las más modernas ametralladoras modelos Gattling y Hotchkins.
Los aliados sólo contaban con 21 piezas de diminutos cañones ya obsoletos de calibre 6.
La infantería chilena estaba armada con fusiles modernísimos modelos Comblain, Beaumont y Grass, en contraste con los anticuados Remington, Chassepot y Emans de los contrarios, careciendo éstos de caballería.
Los Colorados de Bolivia se alistaron para entrar en acción en el Campo de la Alianza. El desigual combate duró ocho y media horas consecutivas y al batallón peruano “Victoria” le vino tanto pavor en sus filas que luego de entrar en desorden a la batalla, se dio a la fuga.
Los “Colorados” ingresaron al hervidero de balas, donde el jefe del famoso batallón, Coronel Ildefonso Murguía, lanzó el terrible reto: “¡Rotos del espantajo, amárrense los calzones que aquí entran los Colorados de Bolivia!” y los 542 gigantes arrancaron al trote disciplinadamente y avanzaron desplegados en guerrillas, sin perder su formación ni la uniformidad de sus movimientos. Cayeron por diez partes distintas sobre el enemigo, vomitando fuego en oleadas destructoras e incontenibles haciendo retroceder a las tropas invasoras y deshaciendo a los batallones chilenos Buin, Valparaíso, Chillán, Esmeralda, Santiago y Navales, demostrando de lo que es capaz un pueblo indómito ante la afrenta de un invasor tenaz que amenaza su soberanía.

Aquellos Colorados eran los combatientes de una pesadilla; caían heridos pero para ponerse de pie enseguida y sus chaquetas rojas cruzaban como relámpagos ante los ojos despavoridos de los soldados chilenos que quedaban cegados. El tremendo batallón, aunque estaba siendo diezmado por la superioridad numérica de los contrarios, avanzaba siempre, arrollando y aniquilando, luchando uno contra diez. El choque era terrible y la carnicería espantosa en un combate cuerpo a cuerpo con ferocidad inenarrable.
Ante la arremetida tremenda y la furia desencadenada de los bolivianos, el comando chileno dio la orden a toda su caballería de cargar contra ellos para atropellarlos a toda velocidad y luego envolverlos con el propósito de hacerlos pedazos, utilizando carabinas Winchester, lanzas y sables curvos. Los Colorados inmediatamente procedieron a la formación en cuadros, exactamente la misma con la que Wellington derrotó a Napoleón en Waterloo. Cuando la caballada estaba a 15 metros, fue recibida por descargas mortíferas, una tras otra, que introdujeron un espantoso desorden en las bien organizadas filas del regimiento enemigo; los caballos se encabritaron y muchos jinetes rodaron muertos; otros lograron llegar hasta los cuadros y sus lanzazos fueron rechazados a bayonetazo limpio; los demás dieron media vuelta cabalgando a la desbandada y escaparon, impotentes para romper los cuadros de esos hombres heroicos. Cuatro veces seguidas se sucedieron las cargas de los jinetes enemigos y todas fueron rechazadas.
Desarticulada la caballería y deshechas la primera y segunda divisiones de infantería mapochinas, debido al empuje boliviano, la suerte de Chile estaba entonces pendiente de un hilo y casi se les escapó de las manos su victoria final; sólo los libró el hecho de que los aliados no tuvieron reservas de infantería y artillería.
Los invasores procedieron entonces a barrer atronadoramente el terreno que ocupaba el valiente, aguerrido y temido batallón Colorados, sembrando la muerte con su moderna y poderosa artillería manejada admirablemente por escogidos artilleros ingleses y alemanes. El heroísmo y arrojo de los bolivianos fue en vano ya que se hizo materialmente imposible alcanzar un resultado feliz.
Los chilenos tenían abrumadoras reservas de miles de soldados de infantería que fueron puestas en acción seguidamente para encerrar a los aliados en un semicírculo de fuego y acabar con los últimos que quedaban, quienes se vieron obligados a batirse en retirada ya que no había refuerzos, puesto que un contingente de 13.000 hombres peruanos, que se hallaban en reserva en Lima y Arequipa para ser enviados a Tacna, a último momento habían recibido la orden del oligarca dictador Piérola de no moverse de sus cuarteles, decisión promovida por la quinta columna chilena.
Terminada la batalla, los rotos procedieron al “repase”, es decir al asesinato de los aliados heridos que habían quedado tendidos. En la historia también se recuerda que los caballos del ejército chileno pisaron a los soldados de la casaca roja y amarilla y buscaron cuidadosamente a los Colorados tendidos que aún respiraban para clavarles sus afiladas bayonetas. Luego, la matanza prosiguió en la indefensa Tacna, a la que las hordas invasoras convirtieron en un lago de sangre, no sin antes dedicarse a saquear las casas y abusar bárbaramente de las mujeres.
Es así como el arrogante e implacable invasor ha privado impunemente a Bolivia de su Litoral y la ha reducido a la condición de colonia tributaria sometida a dominio perpetuo y tutelaje portuario, ante la mirada indiferente y cómplice de los demás Estados americanos.
De los Colorados solo quedaron 75 sobrevivientes, y en la retirada hacia la cordillera murieron 46 que estaban heridos de gravedad. Se ha criticado que Bolivia se retiró dejando al Perú abandonado a su suerte. Nada más faláz; el ejército boliviano sobreviviente estaba reducido a una insignificancia y sin dotación bélica. Los restos de las tropas bolivianas quedaron imposibilitadas, deshechas e inútiles para continuar la defensa del territorio del aliado peruano.
Durante la contienda, numerosas epidemias asolaron todo el territorio boliviano, diezmando hombres, animales y alimento agrícola. En cambio, Chile se había preparado con varios lustros de antelación, para la invasión sorpresiva, y contaba con una marina bien equipada que, dueña de toda la costa, pudo desembarcar numeroso contingente preparado y abastecido.
Once días después, en fecha 7 de junio, cayó en poder del enemigo la ciudad de Arica. La agresión chilena fue terrible; los rotos utilizaron ampliamente la nueva arma prodigiosa: la ametralladora.
La muerte y la destrucción fueron ejercidas sin piedad, aniquilando a las fuerzas defensoras y poblaciones civiles, dejando zonas arrasadas, saqueadas e incendiadas a su paso.
El Perú tuvo que sufrir la ocupación de Lima durante tres años, donde en forma deliberada y afrentosa se buscó, con odio, humillar y dejar postrada a esa nación con acciones de holocausto, devastación, saqueo, violación, escarnio, destrucción y muerte sin que se respetara nada ni a nadie, en medio de una orgía de sangre y alcohol de la soldadesca chilena dirigida por sus oficiales.

VER EL SIGUIENTE ESCLARECEDOR VIDEO :

https://www.youtube.com/watch?v=Djt7dxQn3vE

para enterarse de lo que ha estado oculto y secreto hasta la presente fecha, acerca de la actuación de los gobiernos peruanos durante la agresión chilena.

Una vez de regreso en el país después de la derrota, el nuevo oligarca presidente Narciso Campero decretó la confiscación de sus tierras a los restantes campesinos que todavía se habían librado de ese atentado durante el gobierno de Mariano Melgarejo. Esta usurpación interna que agravaba la externa, acrecentó la crisis que ya estaba inaguantable por recrudecer el déficit alimentario, las epidemias y las protestas sociales. El nuevo Gobierno feudal procedió a disolver los restos de los cerca de 1000 sobrevivientes defensores del Litoral, para librarse de tener frente a él una fuerza armada de artesanos y campesinos desmoralizados por la derrota y por el hambre. El 8 de agosto de 1881, despóticamente y con el pretexto de que los soldados estaban sembrando alborotos en Sucre, reclamando irrespetuosa e insubordinadamente sus salarios impagos de varios meses, Campero ordenó el fusilamiento público de 8 de los 29 sobrevivientes del heroico batallón Colorados, y a puertas cerradas fueron abatidos otros 20, genocidio en masa que proyecta sombras siniestras sobre dicho mandatario, quien, además, es sospechoso de haber sido integrante de la quinta columna chilena, al igual que lo fue Piérola del Perú.

Narciso Campero, oligarca nombrado a dedo “Presidente de Bolivia”

Así, fueron tratados como vulgares criminales los héroes defensores de la patria. En un rasgo de salvajismo, se dispuso que los cadáveres quedaran a la expectación pública, sin atención ninguna, hasta que 24 horas después fueron recogidos por una caritativa dama que los trasladó al cementerio, desafiando la orden presidencial. Los venerables restos no tuvieron, por parte de ninguna autoridad, ni siquiera una guirnalda.
Recién, 39 años después, los restos de los Colorados fueron trasladados al panteón de la ciudad de Potosí, acto en el cual se acercó un hombre al borde de la tumba para depositar una lágrima; era el último sobreviviente del Batallón Colorados, a quien una feliz casualidad libró de ser victimado en Sucre; se llamaba Sargento Nemesio Miranda.
Así terminó el único homenaje a aquellos héroes épicos, cuyo asesinato ha llenado de vergüenza a toda Bolivia.

Ing. Jorge Edgar Zambrana Jiménez

Veamos ahora la propuesta del excandidato a la presidencia de Chile, Alberto Mayol :
Precandidato a la presidencia de Chile dice que hay que olvidar el pasado (
¿?) y dar mar a Bolivia.
25 de mayo 2017
Alberto Mayol, precandidato presidencial del Frente Amplio (FA) para las elecciones en Chile, planteó dejar atrás el pasado y garantizar acceso al mar con soberanía para Bolivia, por el corredor
(neomelgarejista) de Hugo Bánzer y Pinochet.
Medios chilenos destacan las afirmaciones de Mayol durante un debate televisivo con su contrincante Beatriz Sánchez en la fase de precandidaturas de cara a las elecciones presidenciales en ese país Según el político chileno, al resolver el aislamiento boliviano al océano pacífico, Chile también gana acceso al centro del continente, y potencia sus posibilidades de desarrollo.
“Nuestra propuesta es simple: Bolivia está aislada del mar, es un problema para Bolivia, olvidémonos del pasado (…) Chile también está aislado del centro del continente, del país más grande del continente que es Brasil”, aseguró Mayol.
Nosotros decimos kilometro por kilómetro, salen al mar, obtienen mar, obtienen pesca, van a tener su puerto
( los bolivianos sabemos que en ese lugar ni Dios puede hacer un puerto ); nosotros (dice Mayol) entramos al continente, construimos infraestructura de un corredor atravesando Bolivia y llegamos a Paraguay, llegamos a Brasil, tenemos oportunidades de desarrollo enormes hacia el centro del continente”, puntualizó. Además dijo que “dicho corredor que Bolivia les regalaría, tendrá que ser soberano para Chile” !!

En el programa "El Informante", en la Televisión Nacional de Chile, Mayol declaró:
“Lo que planteo es que Bolivia tiene un problema con la ausencia de acceso al mar y nosotros tenemos un problema con la penetración al continente. Para ambos es un problema y consideramos que éso tiene solución. Que ambos países pueden hacer un canje territorial
( callejón inservible a cambio de corredor ) que permita, ambos con soberanía, que Chile tenga acceso privilegiado a los recursos y conexiones que estamos necesitando”.
Mayol se opone a devolver los puertos usurpados porque argumenta que Chile no puede cortarse en dos, pero no tiene escrúpulos para proponer cortar en dos a Bolivia con un corredor para salir ellos al Atlántico.
En su criterio, la demanda marítima boliviana nunca debió llegar a estrados judiciales internacionales y debía resolverse en el marco de un debate político. “Bolivia se equivocó de camino, fué a lo judicial cuando ésto era un debate político de la mayor importancia”, sostuvo Mayol.
En su criterio, la demanda marítima boliviana nunca debió llegar a estrados judiciales internacionales y debía resolverse en el marco de un debate político. “Bolivia se equivocó de camino, fué a lo judicial cuando ésto era un debate político de la mayor importancia”, sostuvo Mayol.
Las declaraciones del precandidato surgieron al calor del debate preelectoral, y añadió que, “en el litigio presentado en La Haya, el tema se ha `maritizado´ en exceso, y éso es responsabilidad de las autoridades de Bolivia y también de las chilenas".
¿ Qué les parece el nuevo chiste chileno ? Esa propuesta de canje territorial “kilómetro cuadrado por kilómetro cuadrado” sale de las mismas élites gobernantes chilenas -Alberto Mayol no es más que su vocero- que antes de devolver un puerto quieren hacerse territorio, dentro de su famosa doctrina de “El espacio vital”, en la que consideran que los chilenos tienen el “derecho moral” de invadir territorios ajenos llenos de recursos, gracias a los cuales se espera atender al crecimiento y desarrollo de su población.

A continuación, sorpréndanse viendo al Presidente de Bolivia reunido muy amigablemente con el jefe de campaña del chileno Alberto Mayol, donde el roto seguramente le quiere tomar el pelo sobre cómo partir en dos a Bolivia para que Chile salga por Brasil al Atlántico, y Bolivia se quede con el callejón inservible al norte de Arica. Pero, estamos seguros que nuestro Presidente no caerá en la trampa ante la astucia de los mapochinos.
Sin embargo, el Mandatario indicó que "jóvenes chilenos frente a la vieja política pinochetista apuestan por integración y beneficio multilateral para la Patria Grande". "Saludamos en Chile una nueva generación con una nueva visión, que asume responsabilidad para resolver salida al mar con soberanía", agregó Evo Morales

el jefe de campaña de Alberto Mayol, Esteban Silva, se reunió en Quito con el Presidente boliviano Evo Morales, el 26 mayo 2017
Morales envió ese mensaje un día después de reunirse ingenuamente en Ecuador con Esteban Silva, jefe de campaña del precandidato presidencial chileno del Frente Amplio Alberto Mayol.
El Presidente Evo Morales no se da cuenta que la política pinochetista es la misma que está asumiendo Mayol, esta vez con disfraz democrático.
El presidente Morales dice que confía en la nueva generación chilena.
Realmente, es el colmo de la ingenuidad boliviana

Esta ingenuidad es tradicional en Bolivia, tal como podemos recordar en algunos hechos del pasado :
1. Melgarejo regaló a Chile territorio legítimamente boliviano, desde el río Salado en el paralelo 25º28’ hasta el paralelo 24º.
2. Bánzer le propuso a Chile intercambiar territorios de Potosi, a cambio de un inservible callejón sin puerto al norte de Arica.
3. Bolivia presentó la demanda ante la Corte de La Haya, proponiendo que se obligue a Chile a negociar un acceso soberano al mar. Cuando la Corte le preguntó a Bolivia qué cosa entiende por acceso al mar, el gobierno respondió que no iba a contestar ya que ese tema lo iba a discutir con Chile. Por suerte para Bolivia, la Corte dictaminó que no había para Chile ninguna obligación. De ese modo nos libramos de volver a suplicar a Chile el triste corredor al norte de Arica.
4. El actual ministro de la presidencia, Quintana, declaró a la prensa, durante su anterior gestión, que Bolivia no necesita a ninguna Potencia para respaldarle y ayudarle en su conflicto con el usurpador Chile. Dijo el ingenuo que “nos bastamos solos”.
5. El actual candidato a la presidencia Carlos Mesa ha declarado públicamente que el triste callejón al norte de Arica es la única solución que le queda a Bolivia para acceder nuevamente al mar.
6. Chile ha obtenido nuestra riqueza mediante el despojo y la ley filibustera de que la agresión y la victoria da derechos, y los bolivianos seguimos embaucados con la fraseología de la confianza mutua y esperando la limosna de la “cualidad marítima” que el soberbio agresor tenga a bien concedernos en una negociación por un corredor inservible sin puerto al norte de Arica.
7. El ex-canciller Fellman Velarde declaró, en 1967, que “Bolivia no puede recurrir a la ONU ni a la OEA en su reclamo portuario, porque dijo que estos organismos han sido creados para preservar el dominio territorial actual de los Estados miembros”.
8. El Dr. Jorge Siles Salinas, miembro de la Academia Boliviana de la Historia, postula que el tratado de 1904 pertenece al pasado y que en 1975 Bánzer y Pinochet fijaron la “única” solución cual es el inservible callejón al norte de Arica.
9. El ex-presidente Carlos Mesa Gisbert, en la sesión en el Banco Central el 23 de Marzo 2004, ha expresado ingenuamente que la propuesta del callejón de Bánzer-Pinochet fue creativa, realista y seria.
10. La “diplomacia de los pueblos”   de Evo Morales el año 2006 no tiene sentido, ya que en el referéndum del año 2004 el pueblo dijo que si Chile quiere comprarnos gas, primero debe devolvernos un puerto soberano. El presidente Evo Morales, en la minicumbre de cuatro mandatarios del 4 de Mayo 2006 ofreció gas barato a todo Sudamérica, sin mencionar para nada la indicada resolución del pueblo boliviano. Evo Morales se dejó avasallar por Hugo Chávez, presidente de Venezuela, quien aseguró a periodistas chilenos diciéndoles “ustedes tienen asegurado su gas por cien años”, refiriéndose al gas ofrecido por Evo Morales, y se olvidó de apoyar a Bolivia en su reclamo marítimo.
11. Se ha documentado una serie de casos en que elementos chilenos han manipulado hitos de demarcación fronteriza, cambiando su ubicación y replegándolos más hacia el interior de Bolivia. Después de verificar personalmente en el terreno mismo, el ingeniero boliviano Guillermo Rosso Mendieta, siendo Primer Vicepresidente del Senado de su país, preparó, en mayo de 1994, un Informe Técnico que dejaba al descubierto una serie de anomalías en los hitos y cordones que demarcaban la línea fronteriza entre Bolivia y Chile.
En su estudio se informa que de los 96 hitos referidos en el Tratado de Paz y Amistad de 1904, sólo 51 conservan su ubicación original; los 45 restantes o han sido movidos de su posición original (hacia el interior del territorio boliviano), o eliminados del todo por manos irresponsables chilenas. Él declara: "La geofagia insatisfecha y el convencimiento de que las clases dirigentes bolivianas no opondrían ninguna resistencia [ !!! ] indujeron a Chile a seguir recorriendo, sistemáticamente, los hitos fijados en el Tratado de 1904, hasta apoderarse de la totalidad de los colosales bofedales en las nacientes de los grandes ríos que irrigaban el altiplano occidental, como ser : Todos Santos, Lauca, Caquena y otros, además de incursionar en suelo más adentro de Bolivia y construir clandestinamente canales para robar el agua del bofedal Silala. Han usurpado y depredado los depósitos de azufre ubicados al oriente de la nueva línea de fronteras: Juriques, Licancábur, Sairecábur, Jorgencal, Olca, con todos los volcanes ubicados en dicha línea; al igual que han desviado todas las corrientes de agua hacia los territorios depredados, apoderándose además de todos los cerros mineralizados. Algo nuevo y fatídico es que Chile está dando concesiones a empresas que usan la lixiviación con cianuro, y las aguas que no desvió corren el peligro de contaminarse con este peligroso veneno. Esta vandálica usurpación sólo ha sido posible con la complicidad de la Cancillería Boliviana, especialmente de sus Comisiones de Límites.
12. El endeble gobierno de Montes no pudo dar mayor muestra de irracionalidad e incapacidad que el siguiente mensaje entreguista y traidor a su propia Patria, publicado en “El Comercio” de La Paz, Bolivia, el 8 de enero de 1905: “ Debido a que la prolongación de la tregua aniquilaba lentamente al país en vez de vigorizar sus expectativas, y ante la imposibilidad de mantener por más tiempo un estado financiero y administrativo que esterilizaba todos los esfuerzos progresistas de la Nación, el Tratado de 1904 es la libertad comercial, la autonomía aduanera, el desenvolvimiento de la industria nacional, el desarrollo de nuevas fuentes de trabajo... y, lo que es muy digno de considerarse, es la salida fácil y rápida al mar ”.

Ese fue el saludo de la oligarquía boliviana al tratado de 1904, en contra de la soberanía e independencia de la Nación.
13. Bolivia nació a la vida de Estado independiente “con el atributo del mar”, con cuatro puertos útiles, y no es concebible que el irracional estatus impuesto por la agresión y el predominio de la fuerza bruta militar perpetúe el encierro de todo un pueblo que siente la desventaja de no poder desarrollarse libremente como las demás naciones americanas, a tono con los requerimientos de la vida del Siglo XXI. Se trata, por cierto, en su cualidad, de la pérdida territorial más indiscutible como pérdida, la más grave de modo terminante para el destino de Bolivia, que nos ha condenado a un porvenir dependiente del tutelaje portuario chileno desterrándonos detrás de la cordillera para convertirnos en país minusválido, cohibido, aislado y atrasado bajo la carga del agresivo y perverso Tratado de 1904, firmado bajo coacción y que nos obliga a ser un país tributario.
El Congreso Internacional reunido en París en 1856 ha concertado el Nuevo Derecho Internacional que no reconoce la “conquista” para enseñorearse mediante la fuerza militar de territorios ajenos. Chile ha pisoteado este principio al ocupar militarmente el Departamento del Litoral boliviano.

El Pacto Americano celebrado en Washington en abril de 1890 ha establecido que “la teoría de la conquista será repudiada por el Derecho Internacional Americano y no se reconoce y se considera nula toda cesión de territorio hecha bajo amenaza de guerra o en presencia de fuerza armada. La Nación que hubiere hecho tales cesiones, tendrá derecho a exigir su devolución”.
Chile está impidiendo, por medio de arbitraria ocupación militar del Litoral de Bolivia, el cumplimiento de este pacto.

La Octava Conferencia Internacional Americana efectuada en Lima el 22 de diciembre de 1938 ha resuelto que: “Se reitera como principio fundamental del Derecho Público de América, que no tendrán validez ni producirán efectos jurídicos la ocupación y/o la adquisición de territorios ni ninguna otra modificación o arreglo territorial o de fronteras mediante la conquista por la fuerza, o que no sean obtenidas por medios pacíficos. No se reconoce situaciones derivadas de los hechos antes mencionados, compromiso que constituye un deber que no puede ser eludido unilateral ni colectivamente”.
Las normas consagradas por la OEA en abril de 1948 rezan: “La victoria no da derechos. El territorio de un Estado es inviolable; no puede ser objeto de ocupación militar ni de otras medidas de fuerza tomadas por otro Estado, directa o indirectamente, cualquiera que fuere el motivo, aun de manera temporal. No se reconoce las adquisiciones territoriales o las ventajas especiales que se obtenga por la fuerza o por cualquier otro medio de coacción”.

La intransigencia y prepotencia chilenas han llegado al extremo de increpar a la comunidad americana de que no se entrometa en los asuntos de la reivindicación marítima de Bolivia.
La Convención de Viena acordada en 1968 declara nulo todo tratado cuya celebración se haya obtenido por la amenaza, la coacción o el uso de la fuerza.

Las Resoluciones 2131, 2160, 2625, 2734, 2799, 2936, 2949, 3175, 3176 (I,7) y 3314 de la ONU de los años 1965, 1966, 1970, 1971, 1972 y 1973 afirman y reafirman categóricamente que la usurpación de territorios por la fuerza es nula, inadmisible e ilegítima, por lo cual los territorios ocupados deben ser obligatoriamente devueltos.
No podemos seguir subordinados a la política chilena, con el argumento de que es un país con mayor poder económico y militar. ¿Cuál es la razón, por cierto, por la cual Bolivia todavía no acaba de darse cuenta de esta situación? Parece que el boliviano es un pueblo que está sumido en la INGENUIDAD. Lo que llama la atención, en efecto, es la indiferencia, el desgano y perplejidad con que nuestro país, sus congresales y sus gobiernos ven un hecho tan decisivo no sólo para su ser inmediato sino también para su futuro.
¿ Qué se puede esperar observando la chilenofilia de algunos políticos, escritores, y aun de catedráticos y alumnos de la Facultad de Historia de la UMSA de La Paz, que faltan al respeto a nuestro héroe epónimo Eduardo Avaroa calificándolo de “comerciante que defendió sus propios intereses” y cuya memoria, dicen, fue fabricada recién el Siglo XX para obligar a los escolares a homenajearlo ? . ¿ Qué se puede esperar de “analistas políticos” que se expresan públicamente en los medios de comunicación diciendo que nos contradecimos cuando declaramos que el agua es un derecho humano y al mismo tiempo exigimos que Chile nos pague por el agua del Silala ?. O sea, según ellos, Chile tiene el derecho humano de seguir robándonos impunemente !! ¿ Qué se puede esperar cuando diplomáticos bolivianos, como el ingenuo ex-cónsul en Chile Dn Jorge Siles Salinas, declaran públicamente que Bolivia nunca más va a reclamar sus territorios marítimos usurpados y que solamente aspira a un corredor (inservible) al norte de Arica, el cual, según él, es la única solución al vergonzoso problema pendiente del enclaustramiento que nos ha impuesto Chile ? .
14. Bolivia debe conservar su dignidad fundada en no renunciar a sus derechos ineludibles, en sostener nuestra integridad moral, nuestro orgullo patrimonial, hasta recuperar nuestro mar, manteniendo el verdadero compromiso de honor, sin prestarse para coro de la hipocresía mapochina. El 23 de marzo del 2007 se produjo un acto hipócrita del gobierno y del ejército chileno, invitando al gobierno boliviano a un acto de conmemoración de la muerte de nuestro héroe Eduardo Abaroa. El Ministro de Defensa de Bolivia asistió ingenuamente y no pronunció en dicha oportunidad ni un reclamo sobre la injusticia de nuestra prisión.
Nosotros no necesitamos ningún “homenaje” de nuestro carcelero; lo que exigimos es la devolución de nuestros puertos para solucionar el enclaustramiento. No puede existir gran amistad, confianza mutua, acercamiento, diálogo franco, transparencia ni integración donde impera la injusticia del dominio colonial y la fuerza bruta. Dicha agenda sólo da lugar a negociaciones interminables bajo la espada de Damocles del “dominio perpetuo” que anuncia nuevas aviesas agresiones.
A Bolivia se le ha cercenado el territorio que constituía una verdadera válvula de su vida, pues hemos quedado completamente aislados del mar y con un carácter de tributarios de las naciones limítrofes; nos han quitado nuestra independencia, que es un derecho inalienable e imprescriptible y que se lo debe considerar fuera del alcance de las transacciones humanas. El tratado de 1904 ha incurrido en una violación flagrante de ese derecho primordial. La comunidad internacional reprueba y anula todo tratado que afecta directamente a la independencia de los pueblos. La ONU debe revisar y reparar la enorme injusticia que se ha cometido contra Bolivia y debe obligar a Chile a rectificar sus errores y atropellos, de acuerdo con la justicia y la equidad humanas.
15. En los años 1975-76 los propósitos expansionistas del viejo usurpador, prepotente y arrogante, llegan a contar nuevamente con el apoyo de círculos oficiales, políticos, empresariales y militares de Bolivia, y el gobierno de Hugo Bánzer mostrando su carácter chilenófilo llega al extremo de intentar aceptar un tratado entreguista con Chile, regalando territorio vital y estratégico del altiplano a título de trueque, mutilando nuevamente las provincias Carangas de Oruro y Sud Lípez de Potosí, canjeando las lagunas Colorada y Verde, más la zona de la captación de los ojos de agua Silala usurpada por Chile desde 1906 sin pagar ni un centavo, autorizando el aprovechamiento de lo que queda de las aguas del río Lauca desviado por Chile en 1962 en una nueva agresión a Bolivia, ofreciendo el tendido de un poliducto para abastecer de gas a las industrias mineras del norte actual de Chile y a las industrias petroquímicas y de refinería a instalarse en puertos chilenos, a cambio de un corredor miserable sin puerto al norte de Arica, más el antojito chileno de que se deje testimonio solemne de que dicho callejón represente la “solución definitiva” a la situación de enclaustramiento de Bolivia.
Con ese fin se organizó una ceremonia de abrazo con el demente dictador chileno Augusto Pinochet, parafraseando públicamente, para colmo de la vergüenza e inconsecuencia, que “la fuerza y la victoria dan derechos y que Chile no debe nada”. Es decir, el ingenuo Presidente de Bolivia estaba vergonzosamente “aceptando” ante el Presidente de Chile que el usurpador de nuestro litoral tiene el “derecho” inmoral de la fuerza bruta para invadir nuestra Patria e imponer sus apetitos.
16. El dominio actual que Chile ejerce sobre el litoral ocupado, es un dominio de fuerza, impuesto sin respeto al derecho. Es un despojo que se ha originado después de firmado el fraudulento tratado de 1904, el cual equipara los derechos legítimos de propiedad boliviana con el dominio ilegal chileno sobre un territorio ocupado durante la invasión y la guerra. Pedir a Chile cumplimiento del “tratado de paz” y la mejora del “libre tránsito”, tal como lo hacen los chilenófilos, es como pedir soga para ahorcarse.
Bolivia reclama lo que es suyo propio, a pesar del dominio “absoluto y perpetuo” que Chile le impone con un despojo armado. El Departamento del Litoral, por derecho y por ley es territorio del Estado Boliviano, aunque hoy bajo dominación ilegítima y de facto.
El “melgarejismo” ya ha regalado nuestra costa que va desde el paralelo 24 hasta el río Salado; luego, hemos sufrido la invasión de 1879, cuando nos han usurpado el Litoral hasta la desembocadura del río Loa. No debemos seguir con la chilenofilia; dejemos de lado los “abrazos de Charaña” . Posicionemos el tema marítimo en la agenda internacional, buscando aliados y escenarios que nos acerquen a la reivindicación del Litoral cautivo, para lo cual los bolivianos deben cada día renovar su fe y duplicar sus esfuerzos. Tenemos que rechazar la política de “confianza mutua” y “mar a como dé lugar”, y debemos exigir la reparación del atropello de 1879, y esto sin claudicaciones ni compensaciones a Chile.
El Gobierno transandino debe aceptar que persiste el problema y que no tenemos una “aspiración” a conseguir algo que es suyo sino un derecho a recuperar nuestro mar, el litoral y los puertos soberanos que nos fueron arrebatados.
Chile quiere engañar al mundo entero cacareando a los cuatro vientos de que “es un asunto zanjado para siempre y que no deben nada, ni están obligados a nada, mucho menos a devolver un PUERTO SOBERANO”. Si bien, en la legalidad de la letra y la firma del tratado de 1904 que se le impuso militarmente a Bolivia, se dice que Chile accede al dominio del Departamento del Litoral Boliviano, no es legítimo que esa letra sea en la práctica una condena al enclaustramiento perpetuo de un Estado que, como el boliviano, merece por derecho propio contar nuevamente con sus vitales puertos SOBERANOS, con los que sustenta su DERECHO AL MAR. Sudamérica aspira al imperio de la paz y el desarrollo integrado, y por ello el problema pendiente con Chile se convierte automáticamente en multilateral. Los organismos internacionales especializados deben exigir a Chile la solución del enclaustramiento de Bolivia.
No se ha conformado Bolivia ni se conformará nunca con este inicuo enclaustramiento. Como es claro su derecho, así también es su protesta, firme, tenaz e invariable; y, a medida que el tiempo transcurre, y que la necesidad de sus puertos propios se acrecienta, es más fuerte y desesperada. No ha de cejar. No reclamamos las riquezas de que nos han despojado y que han labrado la prosperidad de Chile; puede el detentador quedarse con ellas. Lo que reclamamos son nuestros históricos puertos marítimos, para tener libre comunicación con el mundo. Porque ya es demasiado que, después de que nos han arrebatado nuestra hacienda, todavía se nos encarcele
17. El actual ministro de Economia de Bolivia, Sr. Luis Arce, en su anterior gestión, se ha atrevido a decretar una ingenua ley que ningún país, en toda la historia moderna del mundo, lo ha hecho. HA PROCEDIDO A DEVALUAR EL DÓLAR. Toda la gente trabajadora de Bolivia tenía sus pequeños ahorros en dólares, como siempre es costumbre en Bolivia y en el mundo. Un dólar valía 8 bolivianos, y este ingenuo ignorante ha impuesto que desde esa fecha valga 7 bolivianos. Entonces, todos los ahorristas han perdido gran parte de sus sacrificados ahorros. Como premio a su incapacidad, el presidente lo ha vuelto a nombrar su ministro de economía. Es tal la ingenuidad del periodismo boliviano, que ninguna radio, ni periódico, ni televisión, han dicho o dicen algo al respecto.
Por tal catástrofe, el pueblo ha procedido a la bolivianización de sus depósitos financieros. El 96% están en moneda nacional y los bancos hoy tienen preferencia por la moneda nacional y no por el dólar. Denunciamos ahora a quienes insisten en la necesidad de devaluar el boliviano. ¿Qué exporta Bolivia?: gas y minerales, cuyos precios internacionales se están desplomando. Es importante reconocer que los empresarios mineros dejan regalías e impuestos miserables, y además solo quieren vivir del Estado. En consecuencia, una delictiva devaluación irá en beneficio del empresario para aumentar el precio a sus exportaciones, PERO en perjuicio de la población que tendría que aguantar esa pérdida del poder adquisitivo de la moneda, nuevamente. Además, ello ocasionaría una inflación similar a la del pasado boliviano ó la actualidad venezolana. El río suena porque piedras trae, dice el refrán; el Vicepresidente Linera manifestó que: “Están hablando de devaluación, esos políticos, los de la derecha, los vendepatrias, están hablando de devaluar el boliviano". Señaló que “si ahora una casa vale $us 10.000, con la devaluación costará entre $us 7.000 y $us 3.000”. En la realidad, dichas declaraciones traen oculta una segunda intención, cual es “ir acostumbrando a la población a escuchar la terrible palabra DEVALUACIÓN, de modo que la reacción popular no sea tan tremenda cuando lancen la ingenua delictiva medida.
Todos los que han transformado a bolivianos lo que les quedaba de sus pobres ahorros en dólares, están temblando por lo que pueda hacer ahora el INGENUO ministro de economía. Por el momento, el gobierno está decretando ingenuos aumentos salariales, dobles aguinaldos y bonos, con lo que creen aumentar sus cuotas electorales. Error terrible. La desocupación aumentará en pocos meses a niveles insostenibles. Esos aumentos salvajes provocan la destrucción de la pequeña y mediana industria. Ingentes cantidades de pequeños y medianos empresarios han emigrado de la ciudad del Alto al Sud del Perú, donde se les ofrece todo tipo de ventajas. Las consecuencias, para la poca industria nacional, son desastrosas. Los trabajadores del país exigen que la base de negociación del aumento salarial sea del 5,5% al haber básico y 3% al mínimo nacional. Juan Carlos Huarachi, ingenuo ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), dijo que el incremento salarial va ‘sí o sí’. Por su parte, el otro ingenuo dirigente de los Confederación de Fabriles de Bolivia, Vicente Pacosillo, informó que pedirán al gobierno un incremento salarial del 10% al haber básico y un 12 % al mínimo nacional. El presidente de la Federación Departamental de la Micro y Pequeña Empresa (Fedemype), Néstor Sandy, indicó que las pequeñas empresas no están en las condiciones de incrementar el salario. “La COB tiene que empezar a deponer ese tipo de actitudes, porque nosotros generamos empleo y la Central Obrera lo que debe hacer es garantizar las fuentes de empleo. No hacer imposiciones ni caprichos”, subrayó Sandy.

Ing. Jorge Edgar Zambrana Jiménez

FINALMENTE, HABLANDO ALGO MÁS DEL MALHADADO TRATADO DE 1904, PODEMOS DENUNCIAR QUE OTROS RÍOS TRANSFRONTERIZOS ENTRE CHILE Y BOLIVIA, COMO EL RÍO PUTANÍ, EL CAQUENA (QUE DEFINE LA FRONTERA ENTRE LOS HITOS 92 Y 93 ), EL RÍO TODOS SANTOS, EL ISLUGA/SITANÍ, EL CURICAUMA, EL RÍO CANCOSA Y EL SACAYA, ESTÁN SIENDO DESVIADOS CLANDESTINA Y PREPOTENTEMENTE HACIA EL LADO CHILENO, SIN QUE LOS MIEDOSOS E INGENUOS MILITARES DEL GRAN CUARTEL DE MIRAFLORES DIGAN ESTA BOCA ES MIA.
Grandes tratadistas, como Juan Albarracin Millán, han expresado que conoce la comunidad internacional de naciones que Bolivia nunca le ha transferido a Chile sus legítimos derechos al mar y nunca ha renunciado a su soberanía marítima. En el tratado de 1904 se reconoce el “dominio absoluto y perpetuo” de Chile sobre el litoral de Bolivia, ocupado por Chile. No se habla de “propiedad” de Chile. Ni siquiera se declara expresamente la palabra “protectorado”. En las diferentes cláusulas, se indica sólo la dominación de Chile sobre Bolivia a través de ingerencia política, empobrecimiento económico sistemático de Bolivia, se menciona una colonización progresiva sobre Bolivia mediante la pérdida de soberanía marítima, tributación a través de un dizque libre tránsito, enclaustramiento con privación de libre navegación y de libre comercio. En dicho tratado de 1904, al decretar y declarar su “dominio”, Chile se nombra a si mismo como si fuera propietario del litoral, sin que exista ninguna cláusula de transferencia de derecho de propiedad. Se omite mencionar que Chile ha invadido militarmente nuestro litoral. Sus diferentes cláusulas exponen el objetivo chileno de expandirse, despojando a Bolivia.
Chile debe de una buena vez comprender que no existe hoy la intangibilidad de los tratados en el derecho internacional público; tampoco la eternidad del despojo impuesto por un país sobre otro.
Al margen de ello, podemos declarar que el indicado tratado de 1904 no es un documento imparcial, ni es justo, ni tampoco ha solucionado el tremendo atentado de enclaustrar salvajemente a todo un pueblo que necesita urgentemente un puerto útil, PROPIO; porque, actualmente, Bolivia, por falta de SOBERANÍA pierde la posibilidad de que su producto interno bruto crezca entre 1 y 3 por ciento, lo que implica una perjuicio económico de entre 400 y 1.000 millones de dólares al año, aseguró a BBC Mundo el economista y gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez. Asimismo, el presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Ronald Nostas, ha calculado que Bolivia pierde 1.000 millones de dólares al año y un 2 por ciento del PIB por no tener un puerto soberano al mar. El impacto económico para el país es grande, alcanzando la merma anual al crecimiento en aproximadamente un 2,7 por ciento sobre el Producto Interno Bruto (PIB).
Un estudio de la Organización No Gubernamental Oxfam reveló que la falta de puerto soberano al océano Pacífico impide a Bolivia crecer hasta 1,5 por ciento al año, es decir deja de percibir cerca de 1.500 millones de dólares por su situación de mediterraneidad. Esto debido a trabas burocráticas y los costos en el tránsito del comercio de importación y exportación por puertos chilenos.
La investigación llamada “Bolivia: un país privado de litoral” relata que el traslado de carga desde China a Bolivia es de 0,31 dólares por kilómetro frente a 0,14 dólares desde China a Colombia, y que el costo del transporte puede llegar a incrementarse hasta en un 75 por ciento frente a los países con costa. A ésto se le agrega los retrasos en frontera, cobros e imposiciones a la carga, los problemas en las naciones de tránsito y la ausencia de infraestructuras adecuadas que generan un aumento desproporcionado de los costos del comercio.
Un informe de Naciones Unidas, dado a conocer en 2016, indica que el precio por contenedor para los privados de costa soberana es de 4.350 dólares para las importaciones y de 3.550 para las exportaciones. Siendo que el promedio para el resto de los países está en el rango de 1.150 dólares.
Los costos de transporte de Bolivia son los más altos de América del Sur, con un 31 por ciento superior a la media continental. La presuntuosa “Intangibilidad de los Tratados” no es aplicable a la realidad internacional actual, por lo cual es posible renegociar el “Tratado de 1904”. Aquí, por supuesto, la política de retorno a nuestro mar sin compensaciones ni más regalos territoriales debe ser mantenida prioritaria y completamente. En su estrategia internacional Bolivia tiene que mejorar, y establecer buenas relaciones diplomáticas principalmente con las primeras potencias para que ellas apoyen a nuestra causa justa.
Los problemas entre otras naciones como Panamá y Estados Unidos han superado todo antagonismo, han logrado una solución satisfactoria, resultado de una voluntad valiente para vencer un pasado de rencores, resentimiento y odio y reemplazarlo por un futuro mejor forjado por intereses que beneficien a ambos países. Los bolivianos creemos firmemente que es el momento oportuno para que Bolivia y Chile muestren también al mundo que pueden lograr la reconciliación y el arreglo a esta injusta situación. No podemos seguir anclados en posiciones y pensamientos pasados. Ya que nuestra responsabilidad es grande con las generaciones futuras.
Bolivia no renunciará jamás a recuperar un PUERTO propio, libre, útil y soberano en el Océano Pacífico. Cualquier futura negociación con Chile deberá ser hecha con el auspicio y amparo de una Primera Potencia amiga, y con medidas de traslado de nuestro comercio marítimo hacia puertos peruanos en el Pacifico y puertos bolivianos, argentinos y uruguayos hacia el Atlántico por medio de la hidrovía que es un sistema fluvial formado por los ríos internacionales Paraguay y Paraná, siendo una vía navegable natural con una inclinación mínima que elimina la necesidad de construir esclusas.
Desgraciadamente, hay analistas bolivianos, ingenuos y chilenófilos, respaldados por algunos periodistas, que cacarean de que la Corte de La Haya ha cerrado para siempre, según ellos, la soberanía para Bolivia en el Pacifico.
En realidad, lo que La Haya simplemente ha dictaminado es que las declaraciones diplomáticas unilaterales pasadas de Chile, que asumian la intención de solucionar el enclaustramiento boliviano, no le obligan a negociar la devolución de un puerto a Bolivia; pero, la Corte nunca ha dicho que Bolivia no tiene derecho a un puerto soberano.

Los libros de los expertos Alberto Virreira Paccieri y Cástulo Martínez demuestran jurídicamente que Bolivia nunca ha perdido su DERECHO a recuperar un puerto con soberanía en el Pacifico. Invitamos al lector a leerlos.
Ing. Jorge Edgar Zambrana Jiménez 23 de Marzo 2019

BOLIVIA NO PUEDE VIVIR AISLADA DEL MAR; AHORA Y SIEMPRE, EN LA MEDIDA DE SUS FUERZAS, HARÁ CUANTO LE SEA POSIBLE POR LLEGAR A RECUPERAR POR LO MENOS UN PUERTO SOBERANO, Y NO PODRÁ RESIGNARSE A LA INACCIÓN. ES UN ASUNTO QUE COMPROMETE LAS BASES MISMAS DE SU EXISTENCIA.CHILE NO DEBE OLVIDAR NI POR UN INSTANTE QUE NO PUEDE AHOGAR A BOLIVIA. DEBE DEVOLVERNOS AL MENOS UN PUERTO QUE NOS PERMITA INGRESAR AL INTERIOR SIN ZOZOBRA, SIN PEDIR VENIA. CHILE NO PUEDE NI DEBE MATAR A BOLIVIA.
BOLIVIA SIEMPRE HA EXPRESADO SU PREDISPOSICIÓN A ENTABLAR NEGOCIACIONES DE BUENA FÉ CON CHILE, Y NUNCA HA RECIBIDO RESPUESTA POSITIVA. AHORA SE DEBE INTENTAR QUE LAS PRIMERAS POTENCIAS DEL MUNDO ACOMPAÑEN ESTE ESFUERZO QUE PRETENDE LEVANTAR PARA SIEMPRE NUESTRO ENCLAUSTRAMIENTO QUE OBSTACULIZA EL PROCESO DE INTEGRACIÓN EN SUDAMÉRICA


Entrega del Silala a Chile
Bolivia está a punto de cometer un error histórico"
L
a historia depredadora de la oligarquía de Chile contra Bolivia, en alianza con las empresas transnacionales, no concluyó con el hurto del Litoral. Hoy están detrás de los recursos hídricos del Altiplano boliviano. Luego viene el gas natural, las reservas del Litio y minerales de la cordillera y la gestión acelerada de los corredores bioceánicos de exportación excluyendo a Bolivia para marginarnos y doblegarnos a sus designios.
Las clases dirigentes que han gobernado Bolivia desde su nacimiento tienen la traición de haber permitido la enajenación de nuestro territorio y de sus recursos naturales. En este periodo histórico, de tanta significación con la presidencia del presidente Evo Morales, debería darse la certeza al pueblo boliviano de que ese ominoso pasado llegó a su fin; sin embargo, es el historiador chileno,
Cástulo Martínez, quien alerta que el gobierno boliviano está a punto de cometer un “error histórico” frente a la posibilidad de que se firme el convenio de cesión de las aguas del Silala con el Estado chileno, reproduciendo la funesta entrega de las aguas del río Lauca.
Contraponiéndose a sus propias autoridades y a pesar de la sañuda persecución en su contra y el desprecio de la mayoría de sus compatriotas, Martínez asegura que el Silala es un manantial de un bofedal canalizado, y no un río como afirman funcionarios de La Moneda, quienes manejan una mentira de tamaño descomunal que pretenden imponer a los bolivianos y al mundo entero, en concomitancia con las actuales autoridades chilenófilas de la Cancillería de Bolivia.
La pretensión chilena: agua del altiplano boliviano. Cástulo Martínez, historiador chileno, denuncia que:
Más allá de la deuda histórica por la usurpación del Litoral, la pretensión chilena es apoderarse de las aguas dulces del altiplano boliviano que, al ser una cuenca cerrada, acumula en sus acuíferos un gran valor estratégico, codiciados por las transnacionales asentadas en Chile.
No olvidemos que en 1950, las autoridades del Mapocho filtraron la noticia sobre un posible canje territorial a cambio de un callejón inservible en el norte de Arica que sería compensado por los lagos Titicaca, Poopó y Coipasa, criticado entonces por intelectuales nacionales de la talla de Franz Tamayo.
Remontándonos a la historia de la Guerra del Pacífico, recordemos que el gobierno de Tomas Frías firmó en 1874 un tratado que ratificaba el paralelo 24º como frontera y se obligaba a no gravar por el término de 25 años con impuesto alguno a persona o empresa chilena que se estableciera en territorio boliviano. Cuando el Estado boliviano decidió gravar con 10 centavos la exportación del quintal de salitre, fue la excusa para la invasión de Antofagasta el 14 de febrero de 1879 y el inicio de una confrontación bélica para el beneficio de empresas anglochilenas.

Con estos antecedentes, si se les corta el flujo del caudal de las aguas desviadas del Silala, la oligarquía chilena tendría la excusa para declarar la guerra e invadir territorio, porque los bolivianos no les garantizarian su abastecimiento del líquido elemento usurpado. Así cumplirían el sueño de sus mandatarios más reaccionarios: anexarse Oruro y Potosí.
LAS AGRESIONES IMPUNES DE CHILE EN CONTRA DE BOLIVIA, QUE ACABAMOS DE PRESENTAR, SON LAS MÁS NEFASTAS DE ENTRE LAS 250 QUE HAN SIDO DENUNCIADAS POR OTROS INVESTIGADORES

Hoy 23 de Marzo 2019, los analistas, politólogos y periodistas bolivianos, demuestran su tradicional INGENUIDAD, al publicar noticias como la siguiente :
Después de derrota en La Haya
Bolivianos reciben un 23 de Marzo, infausto
Ausencia de Evo Morales en los primeros actos cívicos por el Día del Mar.
El Presidente no escoltó los restos del Héroe de Calama como en los últimos 14 años de su gobierno continuo.
 

Este 23 de Marzo y después de 140 años, más de 11 millones de bolivianos conmemoran el Día del Mar como una fecha doblemente infausta porque un tribunal mundial negó la posibilidad de acceder de forma soberana a las costas marítimas usurpadas por Chile y hasta ahora los artífices de la demanda fallida, no dan explicaciones al país. La postura parte de analistas y legisladores de la oposición.
“Este es el primer 23 de Marzo que nos toca pensar en esas infaustas fechas después de la sentencia de La Haya”, afirmó el politólogo Carlos Böhrt, quien realizó un diagnóstico sobre los últimos cinco meses después que los jueces de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya emitieron su fallo.
“Después de La Haya no queda más que hacer, la sentencia de La Haya ha determinado, ha sancionado sin vuelta de hoja, que Chile no tiene obligación de negociar con Bolivia una salida al mar. Después de esta sentencia los bolivianos necesitamos buen tiempo para repensar el tema, diseñar nuevas estrategias. Es difícil saber cuánto tiempo le va a tomar a Bolivia relanzar el tema, concebir e implementar una nueva estrategia”, manifestó Böhrt.
Para el senador de Unidad Demócrata (UD) Arturo Murillo, este 23 de marzo es un día de luto y dolor para todos los bolivianos porque el gobierno enterró para siempre la aspiración centenaria de retornar a las costas usurpadas del Litoral boliviano. “Este 23 de Marzo por primera vez en nuestra historia es un día de luto, un día en que todos los bolivianos tenemos que vestir de negro porque hemos perdido la esperanza de poder recuperar el mar ¿Gracias a quién? Gracias al Movimiento al Socialismo” afirmó Murillo.

DEBEN EXPLICAR
En esa línea, legisladores y expertos reiteraron su pedido a todos los funcionarios de Estado que participaron en la demanda, que brinden una explicación del por qué Bolivia perdió en La Haya, desde el presidente Evo Morales, el vicepresidente Álvaro García hasta el agente de Bolivia ante La Haya, Eduado Rodríguez Veltzé, y el vocero Carlos Mesa.
“Queda pendiente una explicación, un esclarecimiento de lo que ha sucedido en La Haya, para el país. Esto no puede quedar así. Evo Morales debe explicarle satisfactoriamente al país lo que ha sucedido, sus consecuencias y repercusiones a largo plazo”.

En cambio, el canciller Diego Pary manifestó que la demanda marítima está más vigente que nunca, a pesar de que los ingenuos cacarean que en octubre de 2018 Bolivia perdió la posibilidad de recuperar un puerto soberano al océano Pacífico por un fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.
“A partir de hoy iniciaremos con las actividades de la reivindicación marítima boliviana, una reivindicación que está más vigente que nunca; los bolivianos jamás renunciaremos a nuestro derecho soberano de recuperar un PUERTO al Océano Pacifico”, manifestó Pary a los medios de información.

“EXPLICACIONES ESTÚPIDAS”
Varios funcionarios de Estado, del Ejecutivo y Legislativo, afirmaron que Bolivia, después del fallo de La Haya, negativo para sus intereses, “está mejor que antes” o, que la demanda marítima “está más vigente que nunca”, posturas que fueron reprochadas por políticos y la sociedad que a través de las redes sociales criticaron esas declaraciones.
Para Carlos Böhrt, este tipo de declaraciones no son aceptables y más bien son “estúpidas” porque no van con la realidad actual.
“No es aceptable las declaraciones hasta cierto punto irracionales, estúpidas, que nos están ofreciendo desde que se conoció la sentencia de La Haya, como que la situación de Bolivia está mejor que antes, como si los bolivianos fuéramos un conjunto de débiles mentales”, dijo Böhrt y agregó: “Estamos a la espera de que Evo Morales dé una explicación satisfactoria, o que un grupo de expertos o parlamentarios investiguen y esclarezcan este tema”.

PARA MÁS INGENUIDADES, leamos todavía la siguiente: Nunca como hoy, tan lejos de la costa
Hasta hace algunos meses, la esperanza de los bolivianos para retornar a las costas del Pacífico, no obstante el gasto de más de una centuria, se hallaba incólume. En 2013, el presidente Morales anuncia un proceso judicial contra Chile que reivindique nuestra cualidad marítima. Hasta hace menos de un año, nuestras expectativas a ese respecto estaban intactas, bajo la premisa de que “el mar nos pertenece por derecho”.
 Después de 140 años de la invasión chilena, ese que parece ser un cliché y que por cierto se seguirá esgrimiendo cada 23 de marzo, es una verdad a medias, porque hablando de derechos, los hay cuando la justicia los declara o son inexistentes porque ella los ha negado. El derecho nuestro sobre el Litoral y territorios usurpados nace de la conformación geopolítica anterior a la fundación de la república.

Pero el primer día de octubre del próximo pasado año marca un hito respecto al tema marítimo, porque la Corte Internacional de Justicia liquida, literalmente, la ensoñación que por cinco años mantuvo hasta el último ciudadano del país.
No voy a hacer una valoración sobre la justicia o incorrección del fallo; no en esta oportunidad; de hecho, pudo haber error en la memoria de la demanda, o un fallo apartado del derecho internacional aplicable al caso por parte de la CIJ, pero lo cierto, lo irrebatiblemente verdadero es que sea cual fuese la causa a que ha dado lugar la lapidaria sentencia, se ha dado nacimiento a un nuevo escenario. Simplemente el derecho expectaticio que nos asistía sobre el Litoral, ha mudado a la categoría de derecho natural; es decir, Bolivia nunca renunciará a su reivindicación sobre tierra y mar usurpados, pero jurídicamente nuestras posibilidades de recuperarlos por esa vía, se han reducido prácticamente a la nada. Parece insensato aceptarlo, pero al acudir el Estado boliviano ante un organismo (además con plena competencia para sustanciar la acción interpuesta) ha reconocido expresamente la legitimidad de su jurisdicción. Luego, ante la declaración contundente del tribunal de que Chile no tiene obligación de negociar de buena fe, y con carácter vinculante, una salida soberana al Pacífico por parte de Bolivia, ¿cómo es posible que nuestras autoridades políticas del más alto rango, puedan siquiera sugerir que Chile cumpla con el fallo? Pues por muy desolador que parezca, desde la esfera jurídica, el país vecino, no tiene nada que cumplir porque la sentencia, que no admite revisión por autoridad alguna en el orbe, desestimó en todas sus partes la demanda. Sostener lo contrario, es querer hacer creer al pueblo, en pajaritos preñados.
Bolivia, conservará siempre su derecho moral e histórico sobre esas aguas y el territorio que hoy los separa de nuestra geografía, por tanto la indefectible vocación de recuperarlos y que por generaciones se ha sucedido, trascenderá al tiempo; más, ahora, allanar nuestro diferendo, pasa por un plano absolutamente distinto: el diplomático, que supone la sutileza y destreza de nuestros gobernantes para crear lazos de amistad conducentes a la instauración de un contexto de confianza, que el régimen actual no tiene capacidad de concretar. Los desaciertos en materia de política exterior se agravan con el nombramiento de un Cónsul del que un par de ministros han destacado su trayectoria. ¿Qué trayectoria? El ex Fiscal General del Estado ha tenido, especialmente en el ejercicio de su última función, legítimos cuestionamientos, y su investidura como representante ante el gobierno chileno, no es más que una retribución a su servilismo con el Ejecutivo.
Y aunque “recuperarlo es un deber”, este 23 de marzo nos encontró distantes, más que nunca, del mar.

CONSIDERACIONES FINALES
El 1 de Octubre 2018 La CIJ se ha limitado a considerar la geopolítica mundial, y la no contundencia de los documentos alegatorios bolivianos, donde, según la Corte, Chile se ofreció, pero no se obligó a solucionar el enclaustramiento. En ese aspecto, los Jueces no han cumplido su rol principal de hacer justicia, y meramente han hecho una interpretación jurídica de textos. En ello, se han contradicho olímpicamente con su propio primer fallo, cuando rechazaron su supuesta incompetencia que alegaba Chile, y en el cual estos mismos Jueces reconocieron tres cosas : uno, que Bolivia nació y siempre tuvo sus puertos al mar; dos, los cuales han sido usurpados por Chile; y tres, que el tratado de 1904 no ha resuelto el problema del enclaustramiento.
Aquí debemos notar que, en ese primer fallo, la Corte dió al traste con la falsa historia colonial que se han inventado los pseudo historiadores chilenos, quienes engañan al mundo y a su propio pueblo chileno con el cuento de que los libertadores Simón Bolivar y José Antonio de Sucre usurparon el litoral chileno para entregárselo a Bolivia en 1825.
Los bolivianos, sin renunciar a la recuperación de nuestra cualidad marítima soberana sobre el Pacífico- debemos mirar no sólo a Ilo en Perú, sino a la salida soberana hacia el Atlántico por la Hidrovía Paraguay-Paraná. Tenemos tres puertos allí -Gravetal, Aguirre y Jennefer, este último certificado ya como Puerto Internacional. ¿Por qué no acabar de construir Puerto Busch, para así no depender de terceros?. Asimismo, ya debíamos haber materializado el ferrocarril Motacucito – Mutún – Puerto Busch.
Dado que un 75% de la carga marítima del país depende de los puertos chilenos para su salida a ultramar o importación hacia Bolivia, hay que buscar alternativas urgentes, máxime si -según un estudio de CAINCO- entre el 2013 y 2017 los operadores económicos bolivianos sufrieron daños por más de 300 millones de dólares por causa de más de 60 paros en aquellos puertos.
Igualmente, existen ventajas de una salida por el puerto de Montevideo, en el cual Bolivia tiene otorgada desde hace años una zona de carga, sin costo, para sus productos.
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, respondió al mandatario boliviano, Evo Morales, quien le ha propuesto reiniciar el diálogo. El Jefe de Estado del vecino país dijo que es posible volver a la mesa de negociaciones, bajo ciertas condiciones, entre las cuales pide que Bolivia abandone su ‘absurda’, según él, pretensión de soberanía, y asimismo que no intente demandar la revisión del tratado de 1904.
Se nota inmediatamente la posición troglodita chilena.
La CIJ, al invocar a ambas partes a seguir dialogando, aunque no haya obligación de Chile a negociar, está reconociendo que el país agresor tiene la obligación moral de desenclaustrar a Bolivia. Por tanto, la parte que tiene que acatar la citada invocación es Chile, pero sin más diálogos insulsos.
La Corte ha reconocido que Bolivia nació con mar, el mismo que le fue usurpado por Chile en una invasión militar, y que el tratado de 1904 no ha resuelto el problema del enclaustramiento que sigue pendiente, y por lo tanto el caso NO ESTÁ CERRADO, Sr. Piñera. Bolivia necesita urgentemente recuperar un puerto propio, independiente y soberano, y Chile DEBE devolverle esa cualidad, sin exigir a Bolivia ninguna compensación, ni trueque, ya que las enormes riquezas usurpadas han hecho la prosperidad de Chile, bandidesco mendigo, protagonista del robo, enriquecido a puñaladas desde 1879.
En este sentido, las aseveraciones de algún analista boliviano, ingenuo y catastrofista, que pide la reforma de la Constitución Política del Estado boliviano, para eliminar del artículo 267 inciso II, la palabra SOBERANÍA, son pedidos que ingenuamente caen en la trampa de aceptar el soberano prevaricato de la CIJ, que ha cometido una INJUSTICIA, y nos pueden hacer retroceder a una posición melgarejista.
El tratado de 1904 no ha resuelto el enclaustramiento, que ha sido reconocido, por la Corte, como una INJUSTICIA, y por ello la CIJ aceptó tener competencia para considerar la demanda de Bolivia de obligar a Chile a negociar la solución al enclaustramiento.
El hecho de que Bolivia no esté cuestionando el tratado de 1904, sino más bien que ha pedido que se obligue a Chile a negociar un acceso soberano, no quiere decir que Bolivia considera que el indicado tratado ha dado fin momentáneamente con el problema, ya que se lo considera mundialmente como una injusticia.
El hecho de que la CIJ se ha declarado competente para tratar el asunto del no cumplimiento chileno a unos compromisos, implica también que considera, al igual que Bolivia, el enclaustramiento como una injusticia, ya que dichos compromisos chilenos apuntaban a solucionar esa injusticia.
De todos modos, como la Corte es un organismo creado por las NN.UU. para preservar el “derecho internacional”, ha fallado en sentido de no modificar uno de los documentos que forman parte de ello, como es el infausto tratado de 1904.
Aquí, es necesario salir al frente de algunas aseveraciones de gente ignorante en el gobierno boliviano, como el ex canciller Fernando Huanacuni, quien ha generado la siguiente información: Huanacuni cree que el concepto de soberanía cambió . El diálogo con Chile debe lograr avances para ambos países, dijo el exCanciller boliviano.
lunes, 10 de septiembre de 2018
ERBOL / La Paz
El exCanciller del Estado Boliviano, Fernando Huanacuni, considera que si Bolivia se mantiene en el concepto clásico de soberanía territorial en el reclamo marítimo, no logrará avances en la negociación para recuperar acceso al Océano Pacífico, según ERBOL.
Es que aquí si no somos visionarios, si vamos a estar en ese pensamiento clásico, no vamos a avanzar. Hoy día es una realidad distinta”, señaló Huanacuni.
Consultado si es posible negociar el concepto de soberanía y sus alcances, el exCanciller dijo que el pensamiento global ya cambió la idea antigua de soberanía.
“¿Hoy día qué es soberanía? El concepto moderno del mercado, del pensamiento global ya ha vulnerado la soberanía. Por ejemplo, a través de las redes sociales ¿Qué es soberanía? Hay una invasión absoluta de la soberanía, cambió el concepto”, dijo Huanacuni, sin que nadie pueda entender en qué brutalidad estaría pensando la exautoridad.
Seguramente quería convencer al ingenuo pueblo boliviano para que aceptara un fallo de La Haya atentatorio a nuestros legítimos intereses, ya que lo que se creía, tanto en Bolivia como en Chile, era que el dictamen de la CIJ iba a especificar que ambas partes, Bolivia y Chile, se sienten a negociar un acceso SIN soberanía.
Consideraba el ex canciller que la negociación con Chile tiene que tener la premisa de lograr beneficio para ambos países. “Hay que tener posibilidades de resultados en esta nueva coyuntura, para que beneficien a ambos, pero también que se resuelva nuestra deuda histórica”, indicó.
Huanacuni está convencido de que es necesario crear las condiciones para tener un espacio de diálogo favorable con Chile. “Tenemos que empezar a generar ese espacio de diálogo. Chile está al lado nuestro, somos vecinos, somos hermanos, ahí va a estar siempre”, declaró.
Pero, este excanciller no quiere ver que el objetivo político de Chile ha sido siempre el de mantenernos en estado de impotencia, porque tienen miedo de que nos fortalezcamos, lo cual va a suceder de todos modos, y que les llamemos a rendir cuentas de todos sus actos de usurpación territorial.
Ningún boliviano va a aceptar un trueque de nuestro Departamento del Litoral por un callejón al norte de Arica, sin puerto propio ni soberano. Tal dádiva merecería el repudio internacional.
El país vecino trata de engatusarnos con vueltas y engaños cada vez que se busca reparar la injusticia. Con falsas promesas, cuentos y fábulas, ofrecen corredores sin puerto y enclaves inservibles y sin soberanía marítima.
Y encima, existen traidores a la Patria, como Ramiro Prudencio Lizón, exdiplomático del gobierno de Bánzer, abogado egresado en Chile, ex asesor general de la cancillería boliviana, ex director de la Academia Diplomática Boliviana, primer secretario de la embajada boliviana en Chile durante el gobierno de Bánzer, que está ofreciendo entregar todo el área del bofedal Silala a cambio del inservible callejón al norte de Arica, y con el agravante que dicho callejón sea sin soberanía, lo cual es contrario al interés boliviano.
A continuación, transcribimos un documento de un ilustre patriota : TRATADO DE 1904, INSTRUMENTO PARA LA REIVINDICACIÓN MARÍTIMA
por Rodolfo Becerra de la Roca
En torno al tema marítimo, el gobierno mostró entusiasta seguridad, hasta antes de la lectura de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia el pasado 1 de octubre 2018, que resultó una derrota contundente, al no haber aceptado ninguno de los fundamentos en que se basó la demanda boliviana.
Fue un grande fracaso que lamentablemente ha afectado no solo al gobierno, sino a todos los bolivianos, fortaleciendo la posición chilena.
La sentencia de La Haya está provocando muchas actitudes, desde el estupor y sendas críticas hasta la posición oficial de conformismo, o simplemente como punto de inicio de una nueva opción.
Pero, ¿cómo nació la doctrina de la demanda ante La Haya? ¿Quién y cómo la planteo? Son cuestiones que no están reveladas, como tantas que se impone sin consulta, menos discusión de los entendidos, y se ejecuta por voluntad de una persona. Así parece que, casi de improviso, Bolivia se presentó ante la CIJ con una demanda, sin estudio ni consulta previas y se ensalzaron y festejaron pequeños incidentes como triunfos iniciales, como la declaración de competencia de la Corte para conocer la demanda boliviana que no es sino el reconocimiento del error chileno de haberlo interpuesto, pero que la jactancia boliviana lo consideró un triunfo.
Podemos decir que la estrategia marítima elegida para La Haya supone el enfilamiento de uno de los dos bandos tradicionales que surgieron después de la Guerra del Pacífico: Los pacifistas y los guerristas, que luego devinieron en los practicistas y reivindicacionistas. Ahora los primeros, los “realistas”, han tenido que ser los inspiradores de la estrategia marítima, cuya derrota hoy lamentamos.
Para nosotros los reivindicacionistas, el Tratado de 1904 es, sin duda, el mejor instrumento para diseñar una estrategia de recuperación de la condición marítima, sin afectar la soberanía ni la integridad territorial de Chile, ya que en ese tratado está expuesta la conducta chilena del mayor latrocinio con que ejecutó, de mala fe, el encierro y la dominación perpetua de Bolivia…
Estando así la cuestión internacional con Chile, en completo retroceso por una fallida demanda que nos coloca en peor situación que antes, toca a los gobernantes actuar sin precipitaciones y formar una Alta Comisión de expertos que vuelva a estudiar y diseñar el nuevo camino para retornar al mar, porque nadie pondrá candado al irrenunciable derecho de Bolivia de recuperar su mar y territorios despojados.
¿Por qué Chile actuó con alcances distintos con el Perú y Bolivia? Mientras los Tratados de Ancón de 20 de octubre de 1883 y de 3 de junio de 1929 concedieron al Perú condiciones menos gravosas que los impuestos a Bolivia, primero con el Pacto de Tregua de 4 de abril de 1884 y después con el mal llamado Tratado de Paz y Amistad de 20 de octubre de 1904 -tan degradante, ominoso y oneroso que fulminó el encierro de Bolivia, de forma desmesurada excediendo las pérdidas territoriales- acatando los tratadistas sin ese comportamiento de dignidad que cuadra al vencido en una invasión y despojo, más propiamente asalto, usurpación y pillaje más inicuos en guerra injusta.
En efecto, producida la rapiña, al día siguiente Bolivia debió reaccionar y buscar otras rutas para su comercio exterior y no sujetarse a la coyunda chilena; pero no, aceptando el latrocinio la burguesía traidora sometió al país al arrogante “vencedor” y le permitió el ingreso a su suelo, donde los chilenos se apoderaron de su comercio y minería que fueron otros tantos negocios para el depredador, en complicidad indigna de esa burguesía que cohonestó esa vergonzosa penetración al país.
Mientras fue más magnánimo con el Perú, en cuyo suelo se desencadenó propiamente la guerra, con Bolivia el comportamiento chileno fue drástico y descomunal, le cercenó sin contemplaciones su costa y puertos, se apropió de territorios que no fueron comprometidos en la guerra, se apropió de todas las obras públicas y bienes raíces de propiedad fiscal, entre éstos de sus islotes y todo el mar territorial que no se incluyó en el oprobioso tratado que sirve de dominación a Bolivia hasta hoy.
Por eso, sostenemos que el Tratado de 20 de octubre de 1904 es el instrumento más certero y contundente para obtener la reivindicación marítima boliviana.
De ahí que, migrar nuestra pretensión a otras fórmulas, como mendigar un callejón inservible al norte de Arica u otra zona ajena, la consideramos burlar nuestro sagrado derecho. En suma, sería una claudicación mayor a la del Tratado de 1904.
Desde el año 2000 en que elaboramos la Tesis para optar Número en la Academia Boliviana de Historia Militar, hemos sostenido, principalmente, que Chile ocupa arbitrariamente extensos territorios bolivianos no comprendidos en el Tratado de 20 de octubre de 1904, como son los territorios y bienes detallados en el Capítulo V del Libro “El Tratado de 1904 la Gran Estafa” y en “Nulidad de una Apropiación Chilena, Territorio boliviano entre los Paralelos 23 y 24”, del autor de esta nota.
Chile sostiene con tanto énfasis la validez de los tratados, ésto es así tratándose de los tratados perfectos; pero el de 1904 está entre los tratados más imperfectos que se han dado en la América. Su alegación de que Chile no cederá ni un milímetro de su soberanía resulta insustancial y argumento hueco, porque Bolivia, en ningún tiempo pretende la reivindicación de territorio chileno, sino del que es nuestro, vilmente despojado y apropiado con uso de la fuerza y violencia; y no se diga que fue por el triunfo de las armas, pues, en su territorio los bolivianos no se doblegaron a los chilenos, sino por una superioridad extrema de elementos.
Ahí están Pisagua, Canchas Blancas y Tambillos, San Francisco y Tarapacá, donde nuestros soldados hicieron corretear a los “rotos”. O sea, no se apropiaron con guerra de nuestro extenso Litoral, sino por haberse replegado los bolivianos a su territorio, destruido su ejército en el Campo de la Alianza y por la superioridad de elementos del invasor.
Finalmente, existe un fallo de la CIJ que debe ser acatado. Lo que cuadra es asumirlo con serenidad y dignidad, sin precipitaciones. Luego estudiar y preparar otra estrategia sólida bien fundamentada por un equipo idóneo que no actúe al albur, sino sobre la base de mar, territorios y bienes no cedidos por título legal.
Entretanto Bolivia, en ese plano de dignidad y entereza, debe elaborar una estrategia patriótica para diseñar las rutas de nuestro comercio exterior, para lo cual contamos con tres rutas, del Pacífico por el Perú, del Atlántico por el río Paraguay y del Amazonas; trabajando para ello con prontitud y sin dilaciones, en acciones que viabilicen tales accesos.
EL Dr. Becerra prosigue su análisis preguntando : En caso de haber obtenido Bolivia un fallo favorable en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, ¿cuál hubiera sido el resultado de la negociación con Chile a que habría dado lugar?
Por las tendencias e inclinaciones de las personas que llevan el asunto del acceso al océano Pacífico, podemos adelantar que hubiese terminado en la aceptación del callejón al norte de Arica que se perfiló en el Abrazo de Charaña y en las proposiciones que se han vertido después en este mismo sentido; o sea, es la postura de los actuales sectores ‘realistas’ en esta materia (sucesores de los pacifistas y practicistas de antaño).
Para los que sostenemos la reivindicación de nuestro derecho marítimo, el fallo de La Haya es conveniente para Bolivia; porque ya no habrá negociación precipitada por el callejón al norte de Arica, quién sabe si con compensación territorial añadido, lo que constituiría una claudicación peor que el tratado de 20 de octubre de 1904, sin retroceso posible. El arreglo sería definitivo.
Los bolivianos no podemos conformarnos con cualquier arreglo; porque Chile ha cometido el mayor despojo que la historia de los pueblos puede mostrar.
En cambio, así como está la situación, se estudiará un nuevo camino, una nueva estrategia para doblegar a Chile hacia una reivindicación de nuestro derecho marítimo, a base de desviar el comercio exterior por los puertos peruanos, Puerto Busch en el Paraná-Paraguay u otra salida por el Amazonas, amén de poder cerrar nuestra frontera con Chile. Esto requiere de los bolivianos un comportamiento patriótico y responsable, de infatigable trabajo y tesón inquebrantables, para colocarnos frente a Chile en un plano de equilibrio de fuerzas que es posible alcanzar.
Existen salidas heroicas, solo necesitamos actuar con dignidad, decisión, valor, firmeza y constancia; comportamientos que nos sobran, demostrados en muchas ocasiones.

FIN DEL DOCUMENTO ‘LAS AGRESIONES IMPUNES DE CHILE’
por el ING. JORGE EDGAR ZAMBRANA JIMÉNEZ

23 de Marzo 2019