Mar para Bolivia

El Fraude de la Guerra y de la Paz

Rodolfo Becerra de la Roca
Literatura en Bolivia

Esta obra es la tercera de la serie que Becerra de la Roca dedica al tema del enclaustramiento y muestra descarnadamente los sucesos que desde 1879 hasta 1904 el vecino país chileno mostró como actitud.

“Los temas que trato son los pretextos que puso Chile para realizar la invasión a Antofagasta, el pacto de tregua, y el desarrollo y firma del “Tratado de Paz y Amistad” de 1904. Todo esto está sustentado en hechos y situaciones fraudulentas”, asegura el autor.

Afirma también que nunca antes de estas investigaciones, que son representadas en una trilogía de títulos respecto al tema, se ha mostrado los hechos tal y como han sido, porque todo lo que se ha escrito fue bajo el influjo y dirección de los historiadores chilenos, al extremo de que mostró a Bolivia incluso como culpable, con acusaciones indebidas de un dizqué incumplimiento del Artículo 4 del Tratado del 6 de Agosto (de límites) de 1874. “La demostración está en el libro”, declara.

Rodolfo Becerra de la Roca ha escrito este libro en un tiempo de tres años y medio. Es su sexto libro. En entrevista con EL DIARIO, y en respuesta a la pregunta del por qué la motivación de estudiar a detalle el problema del enclaustramiento boliviano y la historia respecto a la Guerra del Pacífico, fue taxativo en su contestación:
Hace años, cuando circunstancialmente estaba de paso por Santiago de Chile vi que en puestos de venta de libros en la calle había un texto en venta que trataba sobre los límites de Chile con Bolivia. Durante la lectura de ese libro constaté tantas falsedades que me movió a profundizar el estudio de nuestra relación con Chile. La indignación que me produjo la lectura de ese libro ha dado lugar a que escriba los tres títulos a los que me dediqué.

 Creo que con muy buenos resultados, porque el primer libro fue agotado completamente en sus dos ediciones de 1.000 ejemplares cada uno. Además el Gobierno me ha pedido autorización para publicarlo por su cuenta para la distribución gratuita en 6.000 ejemplares, lo que me causa una honda satisfacción”.

Respecto a las repercusiones que la obra tuvo en el vecino país asevera que éstas no son gratas. “Muchos me escriben desde Finlandia o Canadá elogiando mis artículos. Pero los chilenos me responden con insultos, porque no pueden hacerlo con fundamentos. Me mandan por e-mail mensajes con expresiones bastantes soeces; uno que otro lo hace con categoría, yo diría que tan solo un par”, declara.

Los anteriores libros de la trilogía se denomina Tratado de 1904, la gran estafa (2004) y Nulidad de una apropiación chilena, territorio boliviano entre los paralelos 23 y 24. Anteriormente a éstos, ha publicado Escritos Selectos, Reformas Constitucionales y El parque nacional Toro Toro.

Cabe recalcar que Rodolfo Becerra de la Roca ha sido impulsor de la creación del Parque Nacional Toro Toro, área protegida en la Provincia Charcas del departamento de Potosí. “Una de las obras principales de las que me enorgullezco es haber creado el Parque Nacional Toro Toro sin ninguna cooperación del Estado ni de alguna otra institución. Todos los gastos de la tramitación los he erogado de mi peculio y gracias a ese emprendimiento es que Toro Toro ha desarrollado en toda forma”, declara el intelectual.

Rodolfo Becerra de la Roca es miembro de Número de la Academia Boliviana de Historia Militar. Hizo estudios en España e Italia. Es graduado de la Universidad Mayor de San Andrés en la carrera de Derecho, trabajó en la Corporación Boliviana de Fomento y es columnista de EL DIARIO desde hace 20 años.

Roto Anónimo
3 de mayo de 2017
Sólo decir que lo que escriba o no escriba el señor Becerra de la Roca no tiene ninguna importancia, ninguna trascendencia práctica en la presente y/o futura relación Chile-Bolivia, porque nada cambiará en lo que sustantivamente ya está definido y acordado en el Tratado de 1904; sólo servirá para incrementar los mutuos desencuentros, roces, y odios, porque el autor denota una singular odiosidad hacia Chile que lo lleva incluso a tergiversar o amañar la historia a los actuales intereses bolivianos, claramente contrapuestos a los de sus antepasados que, analizaron, aceptaron y negociaron gustosos el arreglo acordado con dicho tratado veinte años después de terminada la guerra; todo lo demás es verso y humo rencoroso que a ninguna parte los conduce realmente.
Chile no cederá soberanía a Bolivia por ningún motivo, eso ya está sellado definitivamente, y estamos muy claros que sólo pierden su tiempo y su esfuerzo.

Jorge Edgar Zambrana Jiménez
9 de noviembre de 2018
El acceso soberano al mar debe entenderse como una salida por territorio continental donde la soberanía es absoluta, a un puerto igualmente con soberanía absoluta; es decir, ningún Estado llega al mar soberanamente por el aire ni por el mar, donde la soberanía es relativa. Tiene que haber un corredor soberano, o sea, sin condicionamientos, cuyos efectos jurídicos a lo largo de su extensión serán exactamente iguales que en el territorio mediterráneo. El acceso soberano se distingue del acceso comercial, por ejemplo, el que Bolivia ya tiene por el tratado de 1904, e incluso el que obtuvo del Perú para salir al mar por Ilo.

La decisión de la corte CIJ en La Haya, de que Bolivia y Chile ingresen a un proceso de “buena voluntad”, sin obligatoriedad, para negociar y definir cuál sería la modalidad que se aplicará para que Bolivia alcance a recuperar una salida soberana al Pacífico, debe desembocar en un acceso soberano al mar, que cualificará a Bolivia como país marítimo, porque tendrá puertos útiles, mar territorial, etc., tal como lo reconoce la convención de las NN.UU. sobre derecho del Mar. Todo ello, al margen de cualquier observación al tratado de 1904.

El malogrado Presidente Salvador Allende, en un gesto de justicia, expresó: “Ha llegado la hora de la gran reparación de la injusticia cometida contra Bolivia, y estamos dispuestos a emprender una solución histórica”.